El 15M herculano

Días de acampadas, de protestas, de libertades de expresión. España vive en estos momentos un etapa de cambio o, al menos, de intento de cambio. En el Hércules también. El futuro en ambos casos es lo que importa y lo que preocupa. En España es el bipartidismo, la mala gestión de un país y la democracia desgastada de tan poco usarla. En el Hércules, el desorden, el caos y la mala planificación económica y social de un club histórico que ha sido hasta hace nada un capricho para unos pocos y que ahora no es más que un juguete roto en busca de un nuevo dueño.

El 15M herculano
La afición ha estallado y exige un cambio a los directivos blanquiazules

Puede parecer descabellada la comparación con lo que está sucediendo en España y, por qué no, también en muchas embajadas españolas repartidas por todo el mundo. Puede. Puede que ambas propuestas se hayan hecho de forma espontánea, quizá desorganizada en algunos momentos. Puede. Puede también que las dos quejas de las que hablamos sean tomadas por algunos como arma arrojadiza y no como una acción que busca reacción, que busca respuesta, que busca solución. Puede. 

El Hércules hace ya unos cuantos días que está en Segunda División por méritos propios. Lo está, no nos engañemos, después de una mala planificación deportiva en la que ha habido muchas lagunas y muchas imprecisiones. Empezando por el fichaje de Royston Drenthe. El holandés le salió rana al Hércules. Ha hecho del club el patio de su casa particular, deshaciendo y haciendo a su antojo, riéndose de unos y de otros. Sus vaivenes fuera del campo han podido más que sus goles y su valentía en el terreno de juego. Por otro lado, su plantón en enero y sus constantes retrasos en los entrenamientos, además de sus ya conocidas "lesiones", han hecho que la gente lo señale con el dedo merecidamente. Pero no es el único. 

Como España, las causas y culpas del despropósito al que ha llegado el Hércules están bastante repartidas. Siguiendo con el tema deportivo, Paquito no se salva de la quema. El director deportivo, al que muchos consideran una simple marioneta dentro del club, no ha conseguido equilibrar una plantilla a todas luces descompensada. Sendoa, Rufete, más Kiko Femenía y Thomert, han ofrecido un rendimiento muy justito para la banda durante este año. Por otro lado, la defensa también ha andado bajo mínimos durante toda la temporada, sobre todo, con la marcha de Sergio Rodríguez, a quien no se le buscó sustituto justo cuando el equipo más necesitaba un refuerzo en la zaga que aportara el descanso y la veteranía necesaria para sobrellevar los momentos más difíciles. Otro caso sangrande fue la lesión de Tote, uno de los hombres clave de este equipo que se rompió por completo justo cuando no debía. Ahí el club tampoco movió ficha para reforzar al equipo de cara a los partidos más importantes de latemporada y eso  también se notó. 

Asimismo, el Hércules llegó a los momentos cumbre del año muy justo tanto táctica como físicamente. Un hecho que habla muy poco y mal del entrenador con el que se empezó la temporada y que también se lleva parte de las culpas. Esteban Vigo apenas trabajó técnicamente al equipo, al menos de lo que se sabe de puertas para fuera. El Hércules, otrora un equipo que sabía aprovecharse de segundad jugadas o de saques de esquina con jugadores inteligentes y que no destacaban tanto por sus condiciones futbolisticas, fue un equipo más bien plano en ese sentido, algo que sin duda se acabaría notando en el juego y en los resultados. Lo demuestran especialmente los numerosos errores defensivos y la intensidad ofrecida en bastantes partidos. Para ejemplo, el choque ante el Mallorca que significó el descenso matemático a Segunda División. En ese encuentro Djukic agotó los cambios en menos de lo que canta un gallo. Primero con Farinós, quien este año se ha pasado más tiempo recuperándose de las lesiones que jugando y que, precisamente en ese partido, acabó con la lengua fuera. También le ocurrió tres cuartos de lo mismo a Sendoa.  El vasco pidió a Djukic el cambio de forma reiterada ya que se había quedado, como aquel que dice, sin gasolina. 

Y llegamos al punto cumbre, la directiva. Del mismo modo que los manifestantes del 15M cargan sus tintas contra los políticos de turno, aquí son los manifestantes herculanos los que han dirigido sus protestas hacia la cúpula directiva del club durante esta semana intensa de cambios. Los ínclitos Carlos Parodi y Laura Ortiz, hija del empresario alicantino y máximo mandatario del Hércules de Alicante Club de Fútbol, Enrique Ortiz, han sido por descontado los tres grandes blancos de las iras de los aficionados blanquiazules. Los primeros por su amplio currículum de torpezas para con el aficionado que se inician con la campaña de abonos. El segundo, desde el pasado verano con las famosas escuchas, hasta el día de hoy.

Pero, como digo, la gota que finalmente colma el vaso de la paciencia de muchos peñistas es el descenso. Después de hacerse oficial, y con todo ese cúmulo de circunstancias antes mencionado, el colectivo de aficionados se ve obligado a alzar la voz a través de un primer comunicado lanzado el pasado 17 de mayo, en el que denunciaban la mala gestión y exigían una transparencia y una verdad en cuanto al estado exacto de las cuentas del club. En este sentido, y para tratar de rebajar el clima de tensión, en la tarde noche del jueves, 19 de mayo, Enrique Ortiz intenta reunirse con algunos de esos peñistas entre los que destacan los promotores del comunicado: Peña Las Banderas, Peña Luceros y Peña Herculanos del Turia. Pero lo que debió de haber sido una reunión pacífica (como lo está siendo durante estos días la del 15M), se convirtió casi sin quererlo en un acto lleno de vándalos en el que no se sabe muy bien cómo ni por qué, se boicoteó la presencia de las peñas e, indirectamente, provocó que Enrique Ortiz no se presentara ante las mismas.

¿Casualidad? ¿Causalidad? Lo cierto es que todo al fin y al cabo resulta muy raro ya que varias versiones bastante fiables y que estuvieron presentes en el acto, apuntan directamente a que Enrique Ortiz podría haber sido el principal promotor de que esos vándalos se cargaran el evento, con la simple y única intención de hacer ver "peligrar su integridad física" y no presentarse y, al mismo tiempo, pintar de negro un evento que desde el primer momento los peñistas se encargaron de anunciar  de color blanco pacifista con su comunicado. Sea como fuere, el caso es que el espectáculo dado en esa tarde-noche se suma al que desde hace mucho se lleva dando desde las oficinas de la calle Foguerer Romeu Zarandieta. Es decir, algo profundamente lamentable.

Por eso mismo, no es de extrañar que el aficinado herculano se haya hartado y haya estallado con fuerza pidiendo responsabilidades ¿Quién no lo haría después de tantas y tantas faltas de respeto? La del jueves fue una más aunque, eso sí, lo fue igual de bochornosa que las anteriores. Como ocurre con el 15M, aquí también encontramos un paralelismo con el que no sabemos bien qué ocurrirá, con el que tenemos muchas dudas existenciales. De momento, lo que sí sabemos es que la S.A.D. sigue siendo de Enrique, sigue generando pérdidas y sobre ella no se ha cernido todavía ninguna investigación judicial como así exigían los peñistas en el comunicado. Sin duda alguna, la plataforma espontánea surgida de "Democracia Real Ya" está haciendo pensar a los políticos como hacía tiempo que no se veía y también nos está enseñando a nosotros mismos a saber cuáles son nuestros derechos y a defenderlos. Los herculanos quieren contagiarse de ese espíritu y, de hecho, ya lo están consiguiendo puesto que, al parecer, Laura Ortiz, hija de Enrique Ortiz, puede ser una de las primeras en salir del barco. El herculanismo se está moviendo, el herculanismo está alzando la voz. Que nadie dé por muerto al herculanismo. Este movimiento, como el 15M, ha venido para quedarse e iniciar un cambio. El cambio a un nuevo Hércules. El que todos los herculanos queremos. Limpio, humilde, trabajador y, sobre todo, campeón.