¿Un Numancia diferente?

El conjunto soriano ha enlazado dos victorias consecutivas y se ha situado a tan sólo un punto de la promoción. Ahora está por ver si el equipo confirma, o no, el "giro" dado en las últimas semanas.

¿Un Numancia diferente?
Jugadores del Numancia, posando ante las cámaras (foto: cdnumancia.com).

Todo son sombras. Los resultados no convencen y el equipo cada vez se sitúa más abajo en la clasificación. El juego desplegado acrecienta el enfado de una afición que cada temporada desde el último descenso sueña con volver a Primera. No es una obligación para un Club de tan humilde presupuesto como es el Numancia, por ello, desde la grada, parece pedirse únicamente entrega y juego. Así eran las cosas en el Numancia hace un mes aproximadamente, antes de recibir a todo un grande de la Liga Adelante: el Villareal.

Mejora en el juego

Contra el submarino amarillo llegó la mejoría del conjunto de Pablo Machín. Venían de dejar una mala imagen en Gerona, pero la posibilidad de resurgir ante los suyos pareció motivar a los rojillos. También la mano de un Machín muy cuestionado, que se puso las pilas para activar al equipo. Los hombres de arriba, desaparecidos en otros encuentros, ejercieron una presión digna de un equipo que quiere aspirar a entrar en la promoción. También se vio un mejor trato del balón y a un equipo con ambición. No se alcanzó la victoria, pero se rozó y valió de estímulo para los partidos venideros.

Salida complicada la que tenía que afrontar el Numancia la jornada siguiente ante el filial azulgrana, tanto como la visita que recibió siete días después con el duelo ante el Almería. Los sorianos sacaron sendos empates. El equipo seguía descendiendo puestos y sembrando algunas dudas, pero el juego había mejorado. Ya tan sólo la mala fortuna le impedía hacerse con los tres puntos. Algunos ya atisbaban que estaban por llegar buenos momentos para el Numancia

Dos grandes triunfos

La Liga Adelante es impredecible, sorprendente. Es fácil meterte en un pozo, pero también salir de él. Y el Numancia salió del que estaba inmerso. Y lo hizo a lo grande y rompiendo una gran racha negativa. Los rojillos vencieron a domicilio (al Real Madrid Castilla) tras 182 días sin hacerlo. Consiguieron por tanto los tres puntos lejos de Soria por primera vez en la temporada.

No fue el único dato positivo. La posterior victoria, hace escasos tres días, ante el Sabadell ha supuesto el segundo triunfo consecutivo. Parece simple, pero es la primera vez en esta campaña que los de Machín encadenan dos victorias de forma consecutiva.

El futuro está por ver

Ahora el Numancia está a tan sólo un punto de la promoción (la marca el Sabadell con 23 puntos). La subida ha sido rápida y sorprendente. Pero lo difícil es lo venidero: mantenerse, confirmarse. De nada vale dar un golpe sobre la mesa si después vuelven a esconderse. Es el momento de que el Numancia muestre su poder en la categoría y deje clara su intención de meterse en esos ansiados playoffs.