¿El anhelo de un imposible?

Un irregular Numancia vuelve a alejarse de los puestos de promoción de ascenso. Dos duras derrotas en las últimas jornadas merman las aspiraciones de una plantilla cuya afición desea volver a recibir una gran alegría. (Foto: marca.com)

¿El anhelo de un imposible?
Mario Martínez celebra el gol anotado al Barcelona junto con Juan Carlos Moreno en la temporada 2008-2009

"Fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿para qué?, ¿para qué? para encontrar un rayo de luna". Sobre estas líneas expresaba Gustavo Adolfo Bécquer en la leyenda de "El Rayo de Luna" la desilusión y el desengaño sufrido por Manrique en la alameda soriana bañada por el río Duero ante el descubrimiento que nunca podrá encontrar una felicidad absoluta.

Esta situación se puede extrapolar a la situación actual del Numancia. Cuando parecía que el equipo remontaba el vuelo después de encadenar dos victorias consecutivas ante Real Madrid Castilla y Sabadell, se ha desatado una nueva serie de malos resultados. Una goleada contundente recibida en Guadalajara y una inesperada derrota en Los Pajaritos frente a un recién ascendido como la Ponferradina, han vuelto a sembrar las dudas en la parroquia numantina. Tras situarse a un sólo punto de la promoción de ascenso, con las dos últimas derrotas el equipo ha dado un paso atrás en sus aspiraciones de play-off. Con 22 puntos, la entidad soriana está colocada a la misma distancia del mencionado objetivo (delimitado por la Ponferradina con 28 puntos) que del descenso (Mirandés 16).

La complicada situación económica que asola a toda la sociedad no excluye al fútbol. Cada vez desaparecen más equipos modestos en las competiciones de menor nivel. Esta tendencia comienza a afectar a las entidades profesionales, cuyos problemas para encontrar patrocinadores y afrontar los pagos a empleados del club es más palpable. Sin ir más lejos, en las cuentas para el presente ejercicio, la Junta General de Accionistas presentó un resultado negativo rompiéndose la tendencia habitual en los últimos años de superávit. Estas dificultades económicas hacen que mantener un equipo profesional de fútbol en una ciudad como Soria sea un éxito.

La afición así lo entiende y expresa su apoyo al equipo. Por todos es conocido que el objetivo primordial es seguir manteniendo a la entidad en la Liga Adelante, pero la afición tiene licencia para soñar. Después de conseguir la hazaña del ascenso a la máxima categoría de fútbol nacional en tres ocasiones en diez años, sería un gran éxito retornar a primera división. Pese a las dificultades que el reto conlleva  -debido a que la igualdad es la nota predominante en la Liga Adelante- equipos modestos como el Alcorcón, Girona o la propia Ponferradina se encuentran luchando por este atractivo reto.

La temporada que está realizando el club soriano es demasiado irregular. Después de un buen comienzo de temporada, en el que el equipo mostró una gran solidez defensiva, la progesión comenzó a estancarse. Numerosos empates y demasiadas jornadas sin conocer la victoria a domicilio fueron un lastre para la escalada de la nave rojilla. En algunos encuentros, el equipo careció de continuidad en el juego y de escaso acierto pero en otras ocasiones salió dispuesto a alejar sus fantasmas de una vez por todas. En enfrentamientos ante Villarreal, Bacelona B o Almería se demostró que el Numancia es capaz de competir contra los mejores equipos de la categoría si sale enchufado y con ganas de no dejar jugar al rival.

En cuanto al plano deportivo, la entidad rojilla encaja más goles de los que es capaz de anotar. En la faceta anotadora, cuenta con 20 goles a su favor. Natalio y Juanjo son dos delanteros opuestos en sus cualidades pero que se complementan bien. El primero es rápido y habilidoso, mientras que el segundo cuenta con un gran juego de espaldas y remate pero ninguno de los dos son grandes goleadores. El delantero procedente del Tenerife anotó 15 goles en una temporada con el Castellón pero posteriormente no ha vuelto a superar los dobles dígitos. Por lo que respecta al delantero cántabro, en su etapa como futbolista profesional nunca ha alcanzado los diez goles. Mirando a las posibles soluciones en el banquillo, Airam y Lago Junior están pasando desapercibidos. El canario no cuenta con demasiadas oportunidades, mientras que el costamarfieño se ha encontrado mermado por las continuas lesiones. Por tanto, la aportación goleadora volverá a ser fundamental en hombres como Del Pino ó Julio Álvarez. En el ámbito defensivo, el Numancia ha encajado 25 goles. El comienzo de la zaga numantina fue positivo, ya que Herrerín tardó cinco partidos en encajar un gol en Los Pajaritos. Con el paso de los partidos, la línea defensiva ha ido perdiendo solidez y mostrando lagunas cuando los atacantes rivales contaban con espacios. Por contra, hay que destacar que los cuatro defensas que han gozado de más minutos (Malón, Regalón, Juanma y Satrústegui) proceden de la categoría de bronce del fútbol español y apenas cuentan con experiencia en la categoría. Sin embargo, con el paso de los partidos es probable que adquieran más experiencia y cuando su acoplamiento al equipo sea total éste ganará en fiabilidad defensiva.

Por último, un foco que levanta bastante controversia es la confianza en Pablo Machín. La grada numantina se encuentra dividida en lo que concierne a este asunto. Si bien es cierto que el equipo se encuentra situado en una posición clasificatoria que no engloba problemas con el descenso, parte de la afición está en desacuerdo con la imagen que el equipo ofrece. En algunas ocasiones, muestra una inoperancia ofensiva y carencia de continuidad que provocan un juego demasiado previsible. Además, las alineaciones que presenta el técnico no convencen a muchos aficionados. La salida del once de Nagore ha sido el detonante para que algunos sectores de Los Pajaritos reclamen la destitución del preparador numantino. Otros apartados como los cambios realizados durante los partidos son otro foco activo. Algunas sustituciones ejecutadas por Machín de carácter defensivo cuando el equipo se encontraba por debajo en el marcador no son entendidas por los aficionados, quienes reclaman un estilo de juego más ofensivo al jugar en Los Pajaritos.

Finalmente, la Navidad -época de sueños e ilusiones- se acerca y aún restan 24 jornadas para la conclusión de la Liga Adelante. Quizás otro año más el gran objetivo sea permanecer en el segundo escalón del fútbol nacional. O no. Por soñar que no quede.