Los intangibles de Mauro Quiroga

Mauro Quiroga es un delantero que más allá de lo que reflejan las estadísticas en mayor o menor medida (goles, asistencias, promedio minutos jugados/goles anotados, remates a portería) tiene otras virtudes que no se pueden medir ni cuantificar.

Los intangibles de Mauro Quiroga
Quiroga en el momento de anotar uno de sus goles más importantes como jugador amarillo, empatando en los últimos minutos el derbi canario celebrado en el Heliodoro. | Foto: Mykel

La UD Las Palmas ha decidido no hacer efectiva la opción de prórroga de la cesión por una única temporada de Mauro Quiroga (fijada en la simbólica cifra de 100 euros). Entendería esta decisión si a juicio del entrenador no encajara en la plantilla. Pero si deportivamente encaja -que parece ser que sí porque la condición para que se quedara era que pudiera ampliar el número de temporadas que vestiría de amarillo, además de que se buscará un delantero de similares características para suplirle- y si se tiene fe en el ascenso... ¿qué más da si se va el año que viene libre si estaríamos en condiciones de pelear por subir a Primera División (objetivo marcado por el club), máxime cuando Las Palmas ahora mismo tampoco ha sacado un euro de su salida?

Mauro Quiroga no es un virtuoso con el balón en los pies -su mejor virtud es el juego aéreo- pero en todo equipo, por muy vistosamente que se pretenda jugar como parece ser la intención de Sergio Lobera, se necesita un jugador de sus características. Quiroga en cada uno de sus dos años como jugador de la UD ha tenido el mejor promedio minutos/goles de la plantilla (Randy tuvo una participación residual e hizo un gol en 95 minutos totales en el último curso). Mauro anotó 5 goles en su primera campaña, 7 en la segunda. Pero más allá de los goles (ratio principal por el que se mide generalmente a un delantero) Quiroga aporta al colectivo muchas otras cosas que no se reflejan en las estadísticas. Son los llamados intangibles. Su presencia y corpulencia incomoda a los centrales en el juego aéreo forzando córners por malos despejes de la zaga contraria (o por paradas del portero) y faltas a favor, permitiendo por consiguiente realizar muchas jugadas de estrategia a la vez que el equipo descansa en caso de estar siendo dominado. Cuando el equipo no anda fino combinativamente puede enviarle balones arriba, ganando muchos de ellos y propiciando segundas jugadas para sus compañeros. A pesar de su altura y envergadura es bastante rápido. Es luchador, cuando presiona evita que la defensa saque el balón jugado cómodamente desde atrás obligando al rival a jugar en largo. La grada se contagia de su empuje al cambiar el ritmo de los partidos cuando sale desde el banquillo. Cuando salta al terreno de juego en las segundas partes siempre lo hace con actitud positiva. No ha tenido malas caras ni malas declaraciones aunque jugara poco. Si no fuera idóneo para un estilo de juego determinado, siempre sería un recurso para cambiar la dinámica de un partido, el decir, el plan B que todo equipo necesita.

Personalmente me gustaría que su situación diera un giro inesperado y pudiera llegarse a un acuerdo para que el argentino siguiera vistiendo los colores de la Unión Deportiva, aunque tenga visibles carencias (de lo contrario estaríamos hablando de un jugador importante de Primera División). Carece de una buena coordinación lo cual propicia la pérdida de balones. Le falta serenidad para definir con los pies. No tiene calidad para elaborar juego, jugar de primeras o tirar paredes, errando pases a priori factibles... pero a pesar de sus limitaciones (a sus 22 años todavía tiene capacidad de mejora) ha aportado muchísimas cosas positivas en estas dos temporadas a la Unión Deportiva. Algunas se reflejarán en las estadísticas, otras no. Son intangibles.

PD: Sobre las características de Quiroga y sus intangibles, hablé en Radio Las Palmas (Punto Radio) el pasado día 5 de junio de 2012, cuando el club amarillo no había renunciado todavía a hacer efectiva la cláusula de prórroga por un año a cambio de 100 euros. Escuchar el corte de audio a partir del minuto 16.