Unión Deportiva Las Palmas: orgullo de una antigua herencia

Hace millones de años surgieron en el océano Atlántico siete islas afortunadas frente a la costa noroeste de África. Entre ellas estaba Gran Canaria, un lugar donde a finales del siglo XIX, los marineros ingleses que atracaban en sus puertos y los residentes británicos de aquel lugar, empezaban a disputar los primeros partidos de fútbol del archipiélago en explanadas y arenales ante la mirada de los curiosos jóvenes canarios. Aquellos primeros toques de balón, fueron la antesala a la creación un siglo más tarde, de uno de los clubs más importantes y más seguidos del archipiélago, la Unión Deportiva Las Palmas.

Unión Deportiva Las Palmas: orgullo de una antigua herencia
Unión Deportiva Las Palmas: orgullo de una antigua herencia

A mediados del siglo XX, los equipos canarios no podían exhibir su fútbol en competiciones de ámbito nacional, además los clubes españoles tampoco se desplazaban hasta las islas para disputar ningún encuentro, los largos y costosos viajes hasta el archipiélago, frenaban su llegada. Ante ese panorama, las escuadras locales se veían obligadas a combatir entre ellas en competiciones interinsulares, aunque no podían evitar que sus mejores hombres emigrasen rumbo a la élite del fútbol español. Una de las historias más curiosas de esa etapa, fue la de Luis Molowny, que jugaba en el Marino FC cuando Barcelona y Real Madrid se interesaron por él. El equipo catalán mandó por barco un representante del club para firmar al jugador, pero Santiago Bernabéu como presidente del Real Madrid, al conocer las intenciones de su rival tras leerlo en la prensa, no dudó en enviar a un emisario del club por avión para adelantarse y arrebatarle al jugador. Casualmente, Molowny fichó por el equipo blanco y debutó con victoria y con gol ante el FC Barcelona.

El verano de 1949 fue un periodo de vital importancia para el fútbol canario. En aquel periodo estival y con la participación primordial de Manuel Rodríguez Monroy y Adolfo Miranda Ortega como máximos responsables del Comité Regional de la Federación de Fútbol de Las Palmas, se logra la inclusión de los equipos canarios en competiciones nacionales por parte de la Federación Española.

Ese verano y tras un constante éxodo de futbolistas canarios hacia tierras peninsulares, cinco clubs de la isla decidieron unir sus fuerzas para fusionarse en un solo equipo, formado por sus mejores hombres y con la intención de llevar al balompié canario a la élite del fútbol español.

El Club Deportivo Gran Canaria, Atlético Club, Real Club Victoria, Arenas Club y Marino Fútbol Club fueron los artífices del alumbramiento de la nueva escuadra, la Unión Deportiva Las Palmas. El remozado conjunto no renegó nunca de sus raíces y de los que pusieron su granito de arena para hacer posible su nacimiento. Así se forjó su escudo, en el cual aparecen las insignias de los cinco clubs que contribuyeron a su creación. Además, su equipación está formada por dos colores representativos de la isla, el amarillo de la arena de sus playas y el azul del océano que la rodea.

Ascenso a Primera División en dos temporadas gloriosas

La Unión Deportiva Las Palmas, dirigida por Francisco Martín Arencibia, comenzó su andadura en el fútbol disputando una Liga Provincial. El novedoso equipo canario conquistó aquel trofeo y se clasificó para la fase final de promoción a Segunda División, en la que con un segundo puesto consiguió el ascenso de categoría dejando atrás a equipos como el CD Tenerife, su máximo rival insular.

Aquel equipo no podía haber tenido un comienzo mejor con el ascenso a Segunda División en su primer año de historia, pero lo mejor estaba aún por llegar. Con Luis Valle en el banquillo, el conjunto amarillo logró clasificarse para la fase final de ascenso a Primera División. En aquella liguilla de promoción, Las Palmas queda primera tras ganar en la isla su último partido ante el Málaga por 4 a 1, relegando al conjunto andaluz al descenso a Segunda División y consiguiendo así junto al Real Zaragoza, el ascenso a la máxima categoría del fútbol español tan solo dos temporadas después de su fundación.

El Estadio Insular y la llegada de jugadores de fuera de las islas

Hasta aquel momento, el escenario de los partidos del equipo amarillo como local era el Estadio de Las Palmas, inaugurado en 1944 como campo oficial del Marino FC. Pero tras el ascenso a Primera División, el Cabildo de Gran Canaria compra el recinto y lo reforma aumentado su capacidad de 8.000 a 22.000 localidades, cambiando también su nombre por el de Estadio Insular.

La Unión Deportiva Las Palmas conformaba su plantilla exclusivamente con jugadores canarios, pero en su primera incursión en la élite del fútbol español llegaron varios jugadores foráneos. El portero José Casas Gris, más conocido como ‘Pepín’, fue el primer jugador llegado desde la península y el centrocampista francés Jean Luciano Durango, que procedía del Real Madrid, fue el primer extranjero en enfundarse la casaca amarilla.

El fulgurante ascenso del equipo a Primera División fue efímero, ya que esa misma temporada descendieron de nuevo de categoría. Tuvieron opciones de mantenerse hasta la penúltima jornada, pero una derrota por 7 a 0 en el Camp Nou ante el Barcelona de Kubala, Basora, Manchón y César Rodríguez, les devolvió a la categoría de plata.

Tardaron tan solo dos temporadas en volver de nuevo a la élite quedando primeros de grupo gracias a un empate en el último partido ante el CD Tenerife. Tras aquel nuevo ascenso, se mantuvieron en la máxima categoría del fútbol español durante seis temporadas, para volver a caer de categoría seis años después.

Diecinueve temporadas consecutivas en Primera División y participación en competiciones europeas

Tras cuatro temporadas en Segunda y diez años después de su último ascenso a Primera División, el equipo canario quedó campeón de su grupo y consiguió de nuevo abrirse paso entre los grandes del fútbol español.

Las campañas 1967/68 y 1968/69 son de gran recuerdo para la afición amarilla. El equipo dirigido por aquella época por Luis Molowny, cosechó sus dos mejores puestos en la clasificación de Primera División, un tercer puesto a cuatro puntos del Real Madrid y un subcampeonato, a nueve puntos de distancia del equipo blanco. 

Las campañas 1967/68 y 1968/69 son de gran recuerdo para la afición amarillaAquella plantilla formada por jugadores míticos como Castellano, Tonono, Guedes o Germán Dévora, fue el primer equipo canario que participó en competición europea tras quedar subcampeones en Liga, obteniendo así el derecho a participar en la Copa de Ferias. Aunque en aquella competición, sucumbieron en la primera ronda ante el Hertha de Berlín, perdiendo por la mínima y de penalti en tierras germanas a merced de un gol de Paztke. En la temporada 1972/73 el equipo amarillo volvía a pasear su fútbol por el panorama europeo disputando la Copa de la UEFA. En esta ocasión con Pierre Sinibaldi en el banquillo, consiguieron llegar hasta la tercera ronda eliminando a Torino y Slovan de Bratislava, pero el Twente holandés acabó con el sueño en aquella cita.

Una muestra del buen momento por el que pasaba el equipo canario durante aquellos años, fue la convocatoria de cuatro de sus jugadores para disputar la Eurocopa de Italia de 1968 con la selección española. Tonono, Guedes, Germán y Castellano, compartieron vestuario con Luis Aragonés, Amancio, Gento o Gárate entre otros, para defender a su país en aquel campeonato hasta los cuartos de final, donde la selección de Inglaterra se impuso a doble partido.

Cuatro jugadores amarillos fueron convocados por España para la Eurocopa de Italia en 1968Tras la segunda participación de la Unión Deportiva Las Palmas en competición europea, llegó al equipo canario el portero argentino Daniel Carnevali, sentando las bases para que en los años venideros llegasen otros compatriotas suyos como Enrique Wolff, Morete o Brindisi, formando junto a los grandes baluartes de la cantera la columna vertebral de uno de los mejores equipos de la historia del club. En esa temporada consiguieron alcanzar las semifinales de la Copa del Generalísimo, tras eliminar a Baracaldo, Sporting de Gijón, Real Sociedad y Valencia. Pero en el paso previo a la final, el Real Madrid dirigido por un conocido Luis Molowny y armado con hombres como Camacho, Del Bosque, Amancio o Santillana, se impuso al conjunto canario derrotándoles en los dos partidos y con un doloroso 5 a 0 en el Bernabéu.

La campaña 1976/77 vio por última vez como Las Palmas jugaba competición europea.  Tras quedar cuarto en Liga se clasificaron para disputar la Copa de la UEFA y aquella última participación se saldó con la eliminación en la segunda ronda ante el Ipswich Town de Bobby Robson. En ese mismo año, el equipo canario consiguió llegar a la final de la Copa del Rey por primera vez en su historia. Tras dejar por el camino a Málaga, Espanyol, Cádiz, Atlético de Madrid y Sporting de Gijón, se enfrentó en la final del Santiago Bernabéu al Barcelona de Rinus Michels, que contaba en sus filas con jugadores como Johan Cruyff, Neeskens, Asensi o Rexach. El equipo catalán se puso en dos ocasiones por delante en el marcador y aunque Brindisi acortó distancias poco después del segundo gol culé, Rexach sentenció con un gran lanzamiento de libre directo antes del descanso y dejó al equipo amarillo a las puertas de la gloria.

Seis temporadas después, concretamente en la 1982/83, la Unión Deportiva Las Palmas consuma un nuevo descenso de categoría tras mantenerse diecinueve temporadas en Primera División, el periodo más largo de su historia en la élite del fútbol español.

Duro golpe con el fallecimiento de Juan Guedes y Tonono

El año 1971 es de infausto recuerdo para la Unión Deportiva Las Palmas. La entidad sufrió un duro golpe con la muerte antes de finalizar la temporada, de uno de sus jugadores más emblemáticos, Juan Guedes. El futbolista canario de 28 años desarrolló toda su carrera futbolística en el equipo amarillo y fue internacional absoluto en varias ocasiones. Había sido operado semanas antes de su muerte en Barcelona, de unas dolencias que acabaron con su vida en marzo de 1971, dejando un profundo dolor en el fútbol nacional y en especial, en el seno de la Unión Deportiva Las Palmas. 

Cuatro años después del fallecimiento de Guedes, el fútbol canario recibía otro duro revés con la muerte de Antonio Afonso Moreno, más conocido como ‘Tonono’. El central aruquense también había militado toda su carrera en el equipo amarillo, convirtiéndose incluso en el primer jugador que un equipo canario aportaba a la selección nacional y el futbolista de las islas con más participaciones en la selección absoluta durante varios años. El capitán amarillo, dejó una huella imborrable y un hueco difícil de llenar en los corazones de la afición de Las Palmas.

Un ascenso a Primera y un descenso a Segunda en cuatro temporadas

Tras el descenso a Segunda División la temporada 1982/83, no fue hasta dos campañas después cuando conseguirían retornar a Primera, quedando campeones a falta de cinco jornadas para el final de la liga y con un empate a cero ante el Castilla.

En aquella nueva andadura en Primera División, consiguieron la permanencia con tan solo dos puntos sobre el descenso. Además cosecharon dos victorias en el Insular ante Barcelona y Real Madrid en la segunda vuelta. Ante los azulgranas por 3 a 0 y ante el Madrid de Butragueño, Míchel, Hugo Sánchez y compañía por 4 a 3, a pesar de ir perdiendo por 1 a 3 a falta de trece minutos para el final. 

Ya en la temporada 1987/88, se volvían a jugar la permanencia en el último partido en El Insular frente al Betis, que también luchaba por no descender. El equipo canario consiguió contrarrestar un primer tanto verdiblanco antes del descanso, pero a falta de pocos minutos para el final, José Díez Calleja hizo el tanto de la victoria para el conjunto andaluz relegando así a Las Palmas de nuevo a Segunda División.

Primer descenso a Segunda División B

En la temporada 1991/92 Las Palmas llegó a tener hasta cinco entrenadores distintos, lo que acabó por llevar al equipo a su primer descenso a Segunda División B, después de perder ante el Sabadell en la Nova Creu Alta a cuatro jornadas para el final de Liga.

Aquel primer descenso a la categoría de bronce estuvo a punto de hacer que el equipo desapareciese, pero el Cabildo de Gran Canaria adquirió la mayoría de las acciones y el club se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva.

En Segunda División B rozaron el ascenso en las tres primeras temporadas quedando entre los cuatro primeros clasificados en Liga. Pero en las liguillas de promoción, dos segundos puestos y un tercero, les dejaron a las puertas de su regreso a Segunda. Regreso que si se produciría en el cuarto intento, en la campaña 1995/1996.

El equipo comandado desde el banquillo por Pacuco Rosales y Juan Manuel Rodríguez, quedó campeón de grupo con nueve puntos de ventaja sobre Ferrol y Ourense. En la liguilla de ascenso llegaban a la penúltima jornada con opciones de certificar su primer puesto y volver así a la categoría de plata, pero para ello tenían que ganar en el Martínez Valero al Elche.

La primera mitad del encuentro finalizó con cero a cero en el marcador, pero en el segundo tiempo, el equipo canario se lanzó sin cuartel sobre la portería ilicitana para certificar su ascenso. Gracias a este empuje, Orlando Suárez abrió la cuenta y dio esperanzas para conseguir el sueño amarillo, que fue rubricado con dos goles de Eloy Jiménez y otro de Chili para que la capital gran canaria, en la distancia, se lanzase a la calle para festejar un nuevo ascenso de su equipo.

Un regreso efímero a Primera División

En su regreso a Segunda División, consiguieron permanecer en la categoría pese a cambiar dos veces de entrenador para sustituir al héroe del ascenso, llegando primero Ángel Cappa y posteriormente Paco Castellano. En la Copa del Rey volvieron a alcanzar las semifinales, pero en su camino se cruzó el Barcelona de Bobby Robson para golearle en dos ocasiones y acabar con el sueño de llegar a otra final. Ya en la siguiente temporada y de la mano de García Remón, Las Palmas quedó tercero en Liga y se clasificó para la promoción de ascenso a Primera, pero un Real Oviedo que luchaba por no caer a la categoría de plata, se impuso en la eliminatoria con un global de 4 a 3.

Tras otra temporada permaneciendo en Segunda pero sin opción de ascenso, en la 1999/2000 con el croata Sergio Kresic en el banquillo, Las Palmas llegó como líder a la antepenúltima jornada y con opciones de certificar su ascenso directo a Primera División en su estadio. Curiosamente ante el mismo rival con el que consiguió tres temporadas atrás volver a la categoría de plata, el Elche.

El encuentro comenzó de la mejor manera posible para el equipo amarillo, Sarasúa al cuarto de hora de juego, adelantó a Las Palmas con un cabezazo inapelable dentro del área. La afición que abarrotaba el Estadio Insular estaba entregada y empujaba a su equipo hacia la victoria desde la grada. Fruto de este empuje apareció uno de los artífices del último ascenso, Eloy Jiménez. El manchego que curiosamente había vuelto la temporada anterior a las islas procedente del Elche, fue protagonista de nuevo con dos goles antes del descanso para acercar aún más al equipo a su sueño de volver a la élite. Pablo Lago certificó la goleada haciendo el cuarto tanto en la segunda mitad y Las Palmas retornó a Primera División.

Aquella nueva y última andadura en la máxima categoría del fútbol español tuvo una pronta fecha de caducidad. Tras conseguir la permanencia en la primera temporada todavía con Kresic en el banquillo, en la 2001/02 con Fernando Vázquez como entrenador, Las Palmas descendió de categoría tras empatar en la última jornada en Anoeta ante la Real Sociedad.

Descenso a Segunda B y ley concursal

La Unión Deportiva Las Palmas consiguió permanecer en la categoría en su vuelta a Segunda División, quedando incluso entre los cinco primeros clasificados. Aquella temporada vivió los últimos partidos del equipo canario en el mítico Estadio Insular. El recinto donde se vivieron con tanta pasión los primeros pasos de este club en el mundo del fútbol, así como sus primeros ascensos y los inolvidables encuentros en competiciones europeas, cerraba sus puertas dejando paso al Estadio de Gran Canaria, un escenario distinto, con más aforo pero más frío y con los asientos lejos de la hierba y de los futbolistas, dificultando que estos sientan el aliento y el empuje de la afición en cada partido, como si lo hacían en recinto de Pio XII.

El estreno en el nuevo recinto de Siete Palmas se saldó con un desgraciado descenso a Segunda División B, lo que provocó una situación crítica en la entidad que a punto estuvo de transformarse en la desaparición del equipo. Esta situación hizo que el conjunto canario se convirtiese en el primer club de fútbol en el que se aplicaba la Ley Concursal. La actuación del juez Juan José Cobo Plana y la labor del nuevo presidente, Miguel Ángel Ramírez, permitieron que la Unión Deportiva Las Palmas sanease su economía y ascendiese de nuevo a la categoría de plata dos temporadas después.

Fue concretamente en la 2005/06 cuando Las Palmas certificó su plaza para el playoff de ascenso, tras derrotar en el Estadio de Gran Canaria al Rayo Vallecano con un solitario gol de Marcos Márquez de penalti.

En la fase de promoción, el equipo canario eliminó primero a la Real Sociedad B y posteriormente se enfrentó al Linares. El partido de ida se disputó lejos de tierras isleñas y el resultado fue de empate a dos, pero en el Estadio de Gran Canaria al inicio del segundo tiempo, un centro de Nauzet Alemán desde la banda derecha encontró la cabeza de Marcos Márquez para que el andaluz anotase el gol del ascenso para el equipo amarillo.

La actualidad y el futuro

Tras el último ascenso a Segunda División, el club gran canario ha conseguido mantenerse hasta la actualidad en la categoría pese a coquetear en las últimas temporadas con el descenso.

Este club histórico del fútbol canario y nacional, ha pasado durante su historia por momentos gloriosos y por situaciones complicadas que a punto han estado de acabar con su existencia. Varias han sido las personas que se ha interpuesto en su camino con la historia en la mano, para evitar que el club que tanta gente lleva en su corazón desapareciese del panorama futbolístico. Muchos de ellos aguardan pacientemente poder ver de nuevo al club de su alma estar de nuevo entre los mejores del fútbol español, esperando que algún día con el Estadio de Gran Canaria como escenario y rindiendo homenaje al mítico Estadio Insular, la Unión Deportiva Las Palmas vuelva a Primera División.