De la paciencia y otros bienes escasos

La derrota de la U.D. Las Palmas el pasado Sábado ante el Elche supone un revés asumible para los amarillos. El ascenso es una carrera de fondo y no conviene caer en el error de la precipitación.

De la paciencia y otros bienes escasos
La derrota en Elche, una lección de la que extraer conclusiones positivas

La justicia es un concepto abstracto, subjetivo y subyugado a otros valores considerados más primarios cuando el asunto en cuestión es el deporte en general, el fútbol en particular.

Subyugado por ejemplo al resultado. Los rendimientos previos, trayectorias, sensaciones carecen de valor argumental cuando la contrariedad se presenta en forma de marcador maleducado. Relativizar es una práctica inusual y caduca, el contexto de las derrotas importa poco porque las matemáticas son claras, concisas y parcas en explicaciones. Pierdes 3 puntos, ganas 3 puntos. Es fácil y cómodo, la calculadora como elemento decisor.

Pero ¿y el método? Hábleme usted del cómo sólo cuando el fin tenga visos de obtenerse.

La importancia de los tiempos. El cortoplacismo es peligroso porque nos convierte en miopes funcionales. Si hace casi una década Joan Laporta hubiese optado por lo fácil, si no hubiese tapiado sus oídos cuando la opinión pública y muchos de sus consejeros le reclamaban la destitución de Frank Rijkaard (Rosell, sin ir más lejos, apostaba por Scolari como recambio) no sabemos si la rueda blaugrana habría girado. Probablemente no. Lo que es seguro es que la historia habría sido otra, los cimientos del Barça de Guardiola habrían tenido otra estructura y disposición a partir de la cual crecer. Cuestiones del azar.

La gestación de un gran proyecto requiere tiempo y paciencia, dos recursos caros y escasos


La derrota de la Unión Deportiva Las Palmas en Elche ha amplificado las voces que tras el empate ante el Lugo tan sólo susurraban. Las primeras dudas sobre el método de Lobera surgen de la impaciencia y de la falta de conocimiento del juego posicional y las dificultades que se generan durante su asimilación por parte de un colectivo.
Si esto fuera fácil estaría estandarizado. Pero no. Este estilo requiere tener a los actores adecuados y al director formado y con el background suficiente. En Las Palmas parece que se cumplen los dos requerimientos.

Si eres superior en algo explótalo, domínalo, supérate y conviértelo en tu elemento diferencial. Es necesario reducir los plazos, pero nunca saltarse etapas. La gestación de un gran proyecto requiere tiempo y paciencia, dos recursos caros y escasos. Para esto es vital que la directiva y el club se alineen con el técnico y la plantilla, sobre todo cuando el viento sople en contra y los ánimos de los medios y la afición se vean alterados.
 
Esto no ha hecho más que empezar. No caigamos en el error de convertirnos en miopes funcionales.