Las Palmas dice adiós a la Copa con orgullo

La divina justicia ha dado la espalda al equipo dirigido por Sergio Lobera en la noche de hoy. Una Unión Deportiva Las Palmas muy superior en la segunda mitad al Real Betis no obtuvo el premio merecido y se queda fuera de la competición del K.O. Un gol de Rubén Castro da el pase a cuartos de final al equipo verdiblanco que se enfrentará al Atlético de Madrid. | (Foto: UD Las Palmas).

Las Palmas dice adiós a la Copa con orgullo
Real Betis
1 0
UD Las Palmas
Real Betis: Casto; Ángel, Paulao, Perquis, Chica; Rubén Pérez, Beñat; Agra (Campbell, min. 60), Pozuelo (Rubén Castro, min. 34), Vadillo; Jorge Molina (Nono, min. 71)
UD Las Palmas: Barbosa; Pignol, Deivid, Murillo, Corrales, Vicente Gómez (Javi Guerrero, min. 69), Hernán, Momo (David González, min. 55), Vitolo, Chrisantus y Thievy.
MARCADOR: 1-0, Rubén Castro, min. 84.
ÁRBITRO: El colegiado cántabro Teixeira Vitienes amonestó a los locales Paulao (min. 27), Jorge Molina (min. 40), Rubén Castro (min. 47) y a los visitantes Vitolo (min. 29), Vicente Gómez (min. 40), Thievy (min. 72), Pignol (min. 75), Javi Guerrero (min. 86), Además, expulsó a Corrales (min. 90).
INCIDENCIAS: Partido disputado en el Benito Villamarín correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey.

Ambición e ilusión fueron las claves que mostraron los amarillos para dejar un grandísimo sabor de boca a su afición a pesar no haber logrado el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey. Un juego descarado y sin miedo alguno provocó que el Real Betis se mantuviera encerrado en su propio campo durante, prácticamente, toda la segunda parte del encuentro.

El once que puso sobre el verde Sergio Lobera no distó del equipo con el cuál ensayó en la ciudad deportiva de Nervión. Con Barbosa en la portería, la defensa estuvo compuesta por Pignol y Corrales en los laterales y Deivid y Murillo, como centrales. En el centro del campo formaron la pareja Hernán – Vicente Gómez, siendo la inclusión de éste último algo habitual en los partidos de Copa. Arriba, como siempre, Momo y Vitolo ocuparon los costados mientras que Thievy y Chrisantus serían la punta de lanza.

Por parte del Real Betis, Pepe Mel dispuso un once formado con Casto bajo palos; una defensa formada por Ángel, Pequis, Paulao y Chica;  en el medio del campo, Rubén Pérez, Beñat, Agra y Vadillo; como mediapunta Pozuelo y arriba Jorge Molina.

Intensidad amarilla

Durante los primeros minutos del encuentro los pupilos de Sergio Lobera dejaron claras sus intenciones de cara al partido. Una presión asfixiante por medio de Thievy, Vitolo y Chrisantus hacía difícil la salida de balón del conjunto verdiblanco. Para más inri, Hernán Santana (el mejor jugador del partido) realizó un marcaje individual a Beñat que impedía respirar con el balón en los pies al vasco.

Las primeras ocasiones, sin embargo, llegaron por parte del Betis. Muy cerca estuvo Jorge Molina de adelantar a los suyos tras ganar la espalda a Deivid pero su remate se fue desviado. Las Palmas reaccionó teniendo la ocasión más clara del encuentro en un contraataque elaborado por Vitolo que culminó Thievy tras un gran pase de Chrisantus al área pequeña. El remate del galo, sin embargo, no fue tan bueno ya que no encontró portería.

El marcador dejaba correr los minutos a medida que mermaban las oportunidades de gol. Tras unos primeros veinte minutos de auténtico frenesí, el juego se fue pausando paulatinamente. Una lesión de Pozuelo mientras iniciaba una carrera por la banda propició la entrada al terreno de juego del ‘killer’ Rubén Castro. El canterano amarillo, a la postre, volvería a ser el verdugo de la Unión Deportiva Las Palmas por séptima vez en su carrera. Minutos antes del descanso también aquejaron dolencias tanto Vicente Gómez como Thievy pero ambos pudieron continuar.

Las Palmas encierra al Betis

En la segunda mitad el guión no varió. Intensidad y garra eran la puesta en escena de un equipo insular que quería demostrar que la Segunda División no es su categoría. Imperiales durante todo el partido, Murillo y Hernán se erigían en dos gigantes para la delantera verdiblanca que se topaba contra un muro de dos líneas bien plantadas cada vez que intentaba avanzar por el centro.

La solución la acabó encontrando en la banda y con un lanzamiento con mucha rosca de Vadillo a punto estuvo de adelantarse en el marcador el Real Betis pero el disparo se estrelló en la madera. El susto inicial no sirvió sino para provocar un arreón de la UD Las Palmas que, a partir de entonces, monopolizaría el resto de ocasiones del encuentro.

La entrada al terreno de juego de David González revitalizó al equipo y dio la clarividencia en los últimos metros de la que carecía el equipo. Chrisantus, en dos ocasiones, estuvo a punto de adelantar a los amarillos en el marcador pero su falta de acierto condenó al equipo. Posteriormente, sería Vitolo quien errase un centro chut que atrapó el guardameta Casto.

Rubén Castro nunca falla

En medio de la vorágine amarilla se produjo el único error que cometió en el partido Hernán tras errar un pase y entregar el balón a Rubén Castro. El delantero canario no falló. Batió por bajo a Mariano Barbosa que si bien logró rechazar el esférico no logró que este tomase una trayectoria alejada de la portería.

El gol verdiblanco cayó como una losa sobre la moral de los jugadores amarillos que veían como se desmoronaba su sueño. No obstante, tuvo tiempo aún de gozar de ocasiones para anotar el gol que les sirviese para llegar a la prórroga. Un fenomenal cabezazo de Hernán tras un córner botado magistralmente por Vitolo se marchó desviado por centrímetros de la portería de Casto.

En los minutos finales del encuentro, con el Real Betis manteniendo la posesión y perdiendo tiempo, Corrales sería expulsado tras agredir a Joel Campbell que se encontraba en el suelo tras recibir una falta. El lateral sevillano se iba a la caseta un minuto antes de que el colegiado señalase el final del encuentro.

Al final, derrota injusta del equipo amarillo que mereció mucho más. A favor de ellos queda la imagen mostrada durante toda la competición y la esperanza de que estas buenas sensaciones se prolonguen en los sucesivos compromisos ligueros. El objetivo de alcanzar los playoffs de acenso parece ahora menos soñoliento que nunca.