El rompecabezas del Málaga
En el partido del Málaga frente al Atlético de Madrid se volvió a poner de manifiesto la falta de fluidez en el ataque malacitano. Pellegrini no acaba de encontrar la pieza para que su equipo progrese. El problema reside en la falta del acompañante ideal de Toulalan.
Los focos del partido disputado en La Rosaleda apuntaban a Simeone y a su nuevo Atlético de Madrid, pero el empate del partido de las 22:00 supuso el cuarto encuentro sin ganar del Málaga. En este bache, el conjunto boquerón está acusando la falta de ideas en el juego ofensivo.
Pese a esta mala racha de resultados, es cierto que el balance no es malo. El Málaga es un equipo completamente nuevo, que ha reunido muchas estrellas que aún tienen que entenderse. Por este motivo ocupar puestos europeos después de 17 jornadas disputadas es un punto a favor del conjunto andaluz. Sin embargo, el problema está en que el Málaga no da la sensación de progreso que debería dar un equipo que aspira a ser mejor cada año. Al menos, ese era el objetivo con la llegada del jeque Al Thani.
Uno de los problemas con los que se está topando Pellegrini es la construcción del juego. El entenador chileno no da con la tecla para encontrar fluidez en el ataque, y una muestra de ello es la cantidad de cambios que introduce en el centro del campo, sobre todo en el doble pivote. Solo una parte de ese doble pivote es fija: Jérémy Toulalan. Pero el centrocampista francés no encuentra pareja de baile. Aunque Duda fue su acompañante durante la primera parte de la temporada, las lesiones y la falta de continuidad han hecho que Pellegrini busque otra alternativa. En el partido del pasado sábado esa alternativa se personificó en Santi Cazorla. El resultado no fue el esperado, ya que Cazorla es un jugador de mucha calidad para estar situado tan lejos de la portería.
El acompañante de Toulalan será el dolor de cabeza que acompañará a Pellegrini durante el resto de la temporada: sacrificar a un jugador ofensivo como Cazorla, Duda o Buonanotte -su buena actuación en el partido le abre las puertas de la titularidad-, o bien decantarse por un futbolista de corte defensivo, como Apoño. Veremos cómo resuelve el Ingeniero este entramado de posibilidades y combinaciones.




