El Málaga hunde al Sevilla en un derbi que fue de más a menos
Los locales firmaron el mejor inicio de partido de la temporada y se adelantaron en el marcador con un tempranero gol de Weligton. Luna puso el empate y Seba acabó decidiendo en un encuentro que terminó con Isco expulsado y con un festival de tarjetas.
Málaga y Sevilla se volvían a encontrar en una jornada en la que llegaban totalmente igualados. Un punto de diferencia y ambos fuera de Europa. Ganar era la única opción posible para los dos, y la intensidad, propia de un derbi, se vivió desde el arranque del encuentro.
Los blanquiazules salieron agresivos y fueron a por los tres puntos desde el minuto uno. No tardó en avisar el conjunto de Pellegrini, primero con una buena llegada por banda izquierda que acabó con un disparo de Rondón al travesaño, y después con un tiro de falta de Cazorla, que intentó emular el marcado en el Pizjuán en agosto. Esta vez Varas adivinó la intención del asturiano y acabó despejando a córner.
El Málaga avasallaba al Sevilla con continuas llegadas al área, que acababan en córner o faltas. Era el que tenía las ocasiones más claras y el que dio el primer golpe sobre la mesa.
De nuevo una llegada de los blanquiazules acabó en falta sobre el costado derecho. Cazorla sacó su mejor centro y un cabezazo de Weligton –que se estrenó como goleador en Liga esta temporada- envió el esférico al fondo de la malla de Varas para poner el 1-0.
El tanto hizo justicia a la superioridad mostrada por los locales, pero apenas unos minutos después, llegó la reacción del Sevilla. Primera llegada y primer gol. Coke puso un centro desde la banda derecha que Luna, prácticamente solo, aprovechó para poner el empate.
No se achicó el Málaga, que siguió ejerciendo como dominador del encuentro, del juego y de las ocasiones. En una de esas, Seba vio a Rondón desmarcado, le dio el pase desde el centro del campo, el venezolano se hizo la carrera hasta meterse en el área, y ahí, encimado por los defensas sevillistas, le salió un centro para Seba, que acabó batiendo a Varas y a Navarro, que a punto estuvo de evitar el tanto.
El comienzo del partido fue trepidante, aunque tras la primera media hora el nivel menguó. Marcelino tuvo que tirar del banquillo antes de lo deseado debido a una entrada de Demichelis sobre Reyes, que dejó al sevillano tocado y tuvo que marcharse. El elegido para sustituirlo fue el nuevo fichaje, el delantero Babá Diawara.
El encuentro se empezaba a poner tenso y las faltas e interrupciones comenzaban a ser más frecuentes de lo normal, enturbiando lo que había sido un inicio futbolístico espectacular de los de Pellegrini. El Málaga disfrutó de varias llegadas más, como un centro e Seba que el meta sevillista atrapó antes de que llegase Rondón, pero el luminoso no volvió a sonreír a ninguno de los dos conjuntos.
Final bronco
El inicio de la segunda mitad comenzó como la primera: con una ocasión del Málaga de las botas de Seba, uno de los más activos del encuentro, que no llegó a finalizarla. Enseguida respondió el Sevilla, con otra llegada sin consecuencias.
Isco tuvo el tercero en sus botas tras un inteligente centro de Toulalan –omnipresente en todas las zonas del campo-, que vio al malagueño libre de marca. El mediapunta remató, pero Varas logró despejar a córner.
Los locales siguieron dominando, pero ya no gozaban de oportunidades tan claras. No en vano, fue el Sevilla el que a punto estuvo de dar el susto, con una clarísima ocasión de Negredo, a centro de Navas, que acabó sacando Demichelis casi en línea de gol.
Seba no pudo aprovechar un centro de Monreal. El navarro estuvo bastante acertado en las penetraciones por banda izquierda y en los centros, llevando el peligro por su costado.
Los minutos seguían corriendo y el partido volvió a ponerse bronco. Medel e Isco fueron amonestados por encararse. Precisamente el malagueño fue expulsado por doble amarilla, tras una dura entrada sobre Negredo. Pellegrini realizó entonces el segundo cambio –previamente había entrado Recio por Maresca-, y dio entrada a Buonanotte por Seba, jugador clave en la noche de hoy.
Con la superioridad numérica el Sevilla se vino arriba. Al gol anulado a Coke por fuera de juego -muy discutido por el banquillo visitante- le siguió un remate de cabeza del debutante Babá, que salió rozando el travesaño.
Buonanotte entró por Cazorla y probó el disparo de falta, que salió desviado por el lateral de la red. Negredo tuvo una más, pero acabó perdonando, y el encuentro, entre bronca y bronca y festival de tarjetas incluido, llegó a su fin con el final esperado por el Málaga.
Se repite el resultado que se dio en el Pizjuán allá por agosto. En aquella ocasión fue el doblete de Negredo el que acabó decidiendo. Esta noche fueron los locales los que se mostraron superiores y con más efectividad.
El Málaga recupera sensaciones al volver a ganar después de dos meses, aunque los tres puntos no les sirven para colarse en puestos europeos. Victoria balsámica que da un balón de oxígeno a Pellegrini y a sus pupilos, que, hoy sí, demostraron que tienen fútbol. Asimismo, hay que destacar el gesto de los jugadores malaguistas, que saltaron al terreno de juego con una camiseta de apoyo al consejero consultivo del club José Carlos Pérez, que ayer sufrió un ictus cerebral.




