Enemigos íntimos

Enemigos íntimos

Osasuna visitará este sábado el que para ellos es el campo más hostil de Primera División. No pierde ahí desde 2007, pero más que en los resultados, son llamativos los incidentes que rodean los enfrentamientos entre ambos equipos.

El próximo Sábado se disputará el que hasta hace poco era el auténtico ‘derbi’ de Osasuna. Sus partidos contra el Real Zaragoza tienen todos los ingredientes ya que aúnan rivalidad, tensión, lucha por los mismos objetivos y aficiones enfrentadas. Contrastan mucho con los partidos que se disputaban allá por los 80 cuando ambas aficiones estaban hermanadas y sus encuentros eran una fiesta.

La llegada de los grupos ultra de cada equipo avivó esta insana e inútil lucha que ha llegado hasta el punto de que el equipo navarro ni pide entradas para ir al estadio zaragozano. Como pudimos leer hace un año en Heraldo de Aragón, el primer incidente que desencadenó este distanciamiento llegó en el año 87 cuando Roberto, portero de Osasuna, recibió un botellazo desde la grada de la Romareda. A este desagradable suceso le siguió una carga policial que indignó a la afición navarra. A raíz de estos incidentes la recién creada peña Indar Gorri no paró de tener sus más y sus menos con los Ligallo Fondo Norte que ya tenían un año de antigüedad. En 2005, con motivo de un nuevo partido en La Romareda, los dos equipos intentaron que hubiera un acercamiento entre aficiones y clubes, se hicieron una foto todos los jugadores juntos, pero los Ligallo recibieron a Osasuna con una pancarta con el lema: “Nunca seréis bienvenidos“. Para rematar la faena el partido acabó con lanzamiento de piedras e incidentes varios que hicieron imposible cualquier tipo de reconciliación.

Como se puede leer en el artículo, hace dos temporadas los presidentes de la federación de peñas de cada equipo mostraron su intención de arreglar la situación. Sin embargo Germán Urabayen, presidente de la federación de peñas de Osasuna, exponía que durante dos años habían estado intentado acercar posturas sin recibir ninguna respuesta de las peñas zaragocistas, y sin respuesta poco más podían hacer. También pedía que las directivas dieran un paso adelante y ayudaran a mejorar el ‘divorcio’ entre ambos equipos. Arnaldo Félix, presidente de la federación de peñas del Zaragoza, comentaba que en 2005 se intentó el acercamiento, pero que al estar los Indar Gorri por medio no salió adelante ningún acuerdo. Además recordaba con nostalgia la época en la que podían desplazarse a Pamplona para ver un partido de su equipo y, añadía, que para un aragonés olvidar las ofensa a la Virgen del Pilar es muy complicado.

Urabayen también lamentó que hace dos temporadas se quedaran sin viaje a Zaragoza, lo que se repitió un año después, pero conocedores del ambiente que les esperaba en el estadio municipal preferían que no pasara nada. Atrás quedan aquellos partidos en los que viajan 7.000 navarros para animar a los rojillos y los años en los que ambos clubes se invitaban a las inauguraciones de sus estadios. En el partido de ida de la pasada Liga, el autobús del Real Zaragoza recibió una pedrada a 30 kilómetros de Pamplona, así que esperemos que este sea el último incidente desagradable entre ambos equipos y se pueda disfrutar de estos partidos con tranquilidad.

Hace dos semanas se enfrentaron Zaragoza B y Osasuna Promesas sin haber incidentes graves debido a la cantidad de Guardia Civil que se desplazó hasta la Ciudad Deportiva. Por parte navarra apenas viajamos una decena de aficionados y entre los locales sólo hubo un detenido. La peña Ligallo Fondo Norte estuvo representanda por 65 personas que a lo largo del encuentro dedicó varios insultos y cánticos a los jugadores rojillos. Esperemos que en el próximo encuentro no se repitan estos incidentes, como tampoco debería suceder en el partido de vuelta en Pamplona.

Artículo original de elSadar.com