En el nombre de Nekounam, de Andrés Fernández y del espíritu Puñal
Pese a no realizar un gran encuentro, Osasuna se alzó con la victoria por 2-1 frente a un Betis que no se mereció tal castigo. Nekounam con un golazo en el último minuto, Andrés Fernández con sus intervenciones y Patxi Puñal, en su partido 351 con la elástica rojilla, fueron los héroes del choque.
Lo que empezó con una fiesta con el homenaje a Patxi Puñal por su partido número 351 con la elástica rojilla, terminó como tal. El Eurosueño rojillo está cada vez más cerca. Lo que a principio de temporada era visto por el aficionado como una utopía, se ve cada vez más factible. Osasuna sigue sumando y escalando posiciones, en esta ocasión su víctima fue el Betis al que derrotó por 2-1. Los rojillos, en una primera parte de la que apenas se puede destacar nada, se adelantaron en el marcador en el minuto 39, merced a un gol de Miguel Flaño. En la segunda mitad Mel dio con la clave, pasando a jugar con cuatro centrales, y el cuadro andaluz fue el claro dominador. Andrés Fernández se erigió como héroe y salvador, pero nada pudo hacer para evitar el empate de Rubén Castro. Cuando ambos conjuntos daban por bueno el empate, un Nekounazo en el último minuto dio la victoria al conjunto dirigido por Jose Luís Mendilibar.
En una primera parte, solo comparable a la del Rayo Vallecano, en la que apenas sucedió nada, los aficionados que se acercaron hasta el Reyno de Navarra tuvieron que esperar media hora para ver el primer acercamiento rojillo. Sería Lamah quien rematase un centro de Cejudo e Isidoro, quien salvase a los béticos. El Betis salió al césped con un planteamiento muy defensivo, con cinco centrales, y buscando hacer daño a la contra. Pese a esto, los verdiblancos se pudieron adelantar en el marcador a los 6 minutos tras una falta de Salva Sevilla que se estrelló en el poste del marco defendido por Andrés Fernández. En el minuto 39 llegaría el primer zarpazo de Osasuna, obra de Miguel Flaño tras rematar al fondo de las mallas un corner botado por Cejudo. Con caras sonrientes por un bando y de desesperación por otro, ambos conjuntos enfocaron el túnel de vestuarios.
Pepe Mel, consciente de que su planteamiento inicial distaba mucho de la brillantez, decidió prescindir de un central para dar entrada a un delantero. Así, Ustariz dejó su puesto a Rubén Castro. El cambio táctico quedo visible enseguida. A los 53 minutos un tiro de Cañas, que rebotó en Nekounam, obligó a Andrés Fernández a hacer la parada de la tarde. El Betis iba a por todas y a los cuatro minutos, Jonathan Pereira volvía a probar fortuna, pero nuevamente se encontraba con una sensacional respuesta del guardameta rojillo. Mendilibar decidía mover ficha, dando entrada a Ibrahima en lugar de Raúl García. Grave error. Osasuna perdía, aun si cabe, más peso en el centro del campo. El Betis se volcaba sobre la portería de Andrés y Roque Santa Cruz era uno de los máximos animadores. En el minuto 69, nuevamente San Andrés bajaba a la tierra, para salvar un disparo a bocajarro de Rubén Castro, para desesperación de este. El acoso era constante y el derribo inminente. A diez minutos para el final, Rubén Castro ponía las tablas en el marcador tras una gran asistencia de Jonathan Pereira. El Sádar se quedaba helado. El Betis bajó entonces el pistón y ambos conjuntos parecían contentarse con el empate, pero entonces y en el tiempo de descuento, Nekounam ejecutaba de manera magistral una falta al borde del área para llevar la alegría a las gradas, darle la victoria a su equipo y hacer que el Eurosueño, se vea cada vez más factible.




