Pernía trabaja en la sombra

Hace meses que parecía que Francisco Pernía, expresidente del Racing de Santander, había desaparecido del club cántabro. Pero nada más lejos de la realidad, el de Cóbreces sigue trabajando en la sombra. Se ha sabido mover y buscar en la sociedad cántabra personajes que pudieran ser los "cómplices" de su regreso al Racing. Aunque no de manera presencial, Pernía será el máximo responsable a la hora de tomar decisiones con respecto al club cántabro.

Pernía trabaja en la sombra
Francisco Pernía sigue trabajando en la lejanía

Dimitió el pasado 28 de octubre. El racinguismo respiró y pensó que se había librado del hombre que dejaba al Racing en la peor situación de su casi centenaria historia. Pero Francisco Pernía sigue vivo, muy vivo. El expresidente es uno de los mayores responsables de la situación del club, desde la mala gestión de la entidad, pasando por el fraude de Alí y llegando a la formación de dos consejos denominados "vergonzosos" por la sociedad racinguista.

Pernía se ha ido moviendo desde su dimisión en busca de una forma de regresar al Racing. Ha sabido convencer a personajes de la sociedad cántabra y ha ido prometiendo lo que no podía prometer. Finalmente, tras su fracaso en la Junta de Accionistas de diciembre, ha conseguido constituir un Consejo con personajes como Ángel Lavín "Harry", Jose Campos o Manolo Saíz. El primero será el presidente del club, el exdirector del equipo ciclista ONCE será el secretario general, mientras que Campos, será el responsable del apartado social. El resto del consejo ha sido completado por Ali y familiares y amigos del indio. La intención de Pernía es seguir con la política que ha llevado al Racing al borde de la desaparición, que consiste en gastar más de lo que se tiene. Pernía prentende hacer un presupuesto desorbitado, en comparación con el dinero que va a manejar el club y hacer un equipo de garantías para conseguir el ascenso, que es el principal objetivo del de Cóbreces. Para el exmandatario verdiblanco, el ascenso es la clave para que el Racing siga siendo un buen negocio, ya que en primera recibiría muchos más ingresos de las televisiones que en segunda y por tanto, el presupuesto será mayor.

Hasta aquí la parte más positiva. En caso de que el plan de Pernía salga mal y el conjunto verdiblanco no consiga el ascenso, la situación sería catastrófica. El Racing entraría en proceso de disolución debido a que dentro de dos años, el club tiene que empezar a pagar los plazos establecidos en el Convenio de Acreedores y, debido a la gestión llevada a cabo, no se podría cumplir con dichos plazos. Además, habría que añadirle la deuda que dejaría Pernía con sus presupuestos por encima de las posibilidades del Racing de Santander. Por tanto, si el plan sale mal, estaríamos hablando del final del Racing.

En el apartado deportivo, Pernía también se está moviendo de la mano de un viejo conocido para el racinguismo: Eugenio Botas. El representante de Marcelino García Toral, Adrián López o Roberto Canella entre otros, ha contactado con varios entrenadores. El que está sonando con más fuerza es Javier Clemente. También se ha especulado con un improbable regreso de Marcelino al conjunto cántabro, en la que sería su tercera etapa en el club. Jose Ramón Sandoval también sonó con fuerza hace algún tiempo, pero parece que el rumor se ha ido diluyendo. 

Por tanto, los presuntos planes de Francisco Pernía pueden tener dos consecuencias: el ascenso del equipo cántabro y un nuevo negocio para el expresidente verdiblanco o la desaparición del club. El Racing sigue en manos de gente que no se preocupa por el bien de la entidad sino que solo se preocupa por su propio beneficio y están llevando al conjunto cántabro a la ruina más absoluta. Todo esto, puede ser evitado por la jueza que, tras la demanda de A.U.P.A., podría inhabilitar el "consejo de la vergüenza", como denominan los cántabros al nuevo consejo racinguista.