Rayo Vallecano: 2040 segundos de Segunda

34 minutos, este fue el tiempo que el Rayo Vallecano por vez primera durante toda la temporada, estuvo en puestos de descenso. Hasta el último minuto se mantuvo la lucha entre Villareal, Rayo y Granada. Pero Raúl Tamudo que suele aparecer en las grandes citas, con su gol, consiguió desatar la locura rayista y confirmar la sufrida permanencia.

Rayo Vallecano: 2040 segundos de Segunda
José Ramón Sandoval celebrando la permanencia

Corría el minuto 57:10 cuando Apoño marcaba desde el punto fatídico para el Zaragoza. El equipo de Manolo Jiménez se adelantaba al Getafe. La grada rayista encajó este gol como un jarro de agua fría, sabedores de que momentáneamente estaban en Segunda. 18 kilómetros esta es la distancia que separa aproximadamente los estadios de Vallecas y Coliseum Alfonso Pérez. ¿Quién iba a pensar a principio de temporada que iban a jugarse en el descenso practicamente en estos 2 campos? Pero aún quedaba tiempo de conseguir aquel preciado gol que tanto se les resistía.

La hinchada, con transistores en mano y conocedores del tanto por parte del conjunto maño, se lo hizo saber al banquillo franjirrojo y a todos los jugadores. El Rayo por primera vez en toda la temporada entraba en la zona caliente de la tabla. Estrenaba verse en la tesitura de tener que sacar los 3 puntos si o sí, con un gol les bastaba,  pero con el condicionante de dejar su portería a cero. Algo que el conjunto vallecano lo ha convertido en el equipo más vulnerable de la Liga. Finalmente ha encajado 73 goles en toda la temporada.

Transcurrían los minutos, y la afición estaba cada vez más angustiada por la situación. La impotencia y la desesperación por ver que no llegaba el gol de la salvación reinaban en la grada. Nervios, lloros, suspiros, sollozos, se adueñaban de todos los aficionados que en sus rostros podían verse más que reflejados. Dicen que la cara es el reflejo del alma. Sin duda alguna, el dicho se estaba cumpliendo en Vallecas. Sabían que el Rayo, estaba posiblemente ante el partido más importante de su historia.

La locura llegaría en los minutos finales cuando se recibieron noticias de El Madrigal. Falcao anotaba de cabeza a la salida de un córner y ponía el 0-1 en el mercador. Un gol con el que el Submarino se metía en serios problemas. Al Rayo Vallecano le hacía falta solamente marcar un tanto para permanecer otro año más en Primera.

Los rayistas que no dejaron de animar en todo el partido a su equipo, achucharon más que nunca en los minutos finales. Con el famoso cántico de “Sí, se puede. Sí, se puede...” llevaron a su equipo en volandas para conseguir la permanencia. Raúl Tamudo que salía sustituyendo al lesionado Arribas, sería el encargado de obrar el milagro para los de José Ramón Sandoval. 

El tamudazo llegaría en el minuto 92, y con 3 de añadido por parte del colegiado. Su oportuno gol desató la euforia y la locura del colectivo rayista. Este tanto marcará un antes y un después en la historia del club de la Avenida de la Albufera. Con ese testarazo en boca de gol, previo remate de Michu al larguero, ¡el Rayo era de Primera!