El Rayo vuelve a hacer historia en Primera

Con el triunfo de esta noche sobre los granotas, el equipo franjirrojo consigue su primera victoria en la máxima categoría del fútbol español, contra el Levante UD y jugando en Vallecas.

El Rayo vuelve a hacer historia en Primera
Nacho, protagonista del partido de hoy en un lance del encuentro. | Foto: EFE , Edición: Mario Magro.

Como ya hiciera la pasada jornada frente al Valencia, el conjunto dirigido por Paco Jémez de nuevo ha conseguido tres valiosísimos puntos para cerrar un año espléndido en lo que a temas deportivos se refiere. Sin apenas tiempo para degustar y saborear el triunfo histórico obtenido en Mestalla, el Rayo Vallecano ha salido esta noche con un único objetivo entre ceja y ceja, el de ganar. Y así ha sido. No ha vencido de cualquier manera sino que además ha convencido.

Un juego atractivo para el aficionado, de combinación y grandes cifras de posesión –en momentos del partido ha rondado el 70%-. Un estilo atrevido y valiente, impuesto por Jémez a sus pupilos y que está dejando grandes sensaciones en esta Liga. Sensaciones como las de Nacho. Parece que lleve jugando en Primera División toda su vida. Vallecas sólo ha tenido que esperar 3 titularidades suyas y 4 partidos jugados en total en el campeonato casero, para rendirse a la pierna zurda de este fantástico jugador. El técnico canario no se equivocó otorgándole la confianza en su debut en Liga como titular y contra el RCD Mallorca. El lateral está cumpliendo y con creces, rindiendo a un nivel superior al de Casado en ese flanco izquierdo.

Posterior a su golazo desde más allá de la frontal, el estadio ya coreaba su nombre. Su primer tanto en Liga BBVA servía para abrir el marcador del partido. Planteado de manera bastante defensiva por parte visitante y con el juego un tanto trabado en algunas fases.

Ya en el 80 y para amarrar casi por completo los tres puntos, Piti se deleitaría con una obra de arte a balón parado. De nuevo otro zurdazo fustigaba al Levante. Con perfil zurdo, el capitán rayista se dispuso a golpear desde más allá de treinta metros y su disparo se colaba por la mismísima escuadra. Poco pudo hacer Munúa ante semejante misil.

A falta de un minuto para el pitido final, Franco Vázquez cerraría la goleada aprovechando el rechace de un tiro de Léo. De esta manera, se pondría el broche de oro a una noche histórica en la barriada madrileña. El argentino se estrenaba en el apartado goleador con la elástica franjirroja. El Rayo cierra un 2012 con 25 puntos en su casillero, ofreciendo una gran imagen ante su público y con los deberes hechos para disfrutar del parón navideño. No había mejor manera para finalizar el año.

Foto cuerpo de artículo: EFE