Bayern Munich - Real Madrid: uno a uno

Dos equipos rápidos y con gran inciso en la finalización. El Real Madrid comporta enseres más dinámicos, un fútbol fluido y un juego más directo y rápido. El Bayern aflora más velocidad por las dos bandas y un gran remate final con Mario Gómez. Más vulnerable en defensa el conjunto de Jupp Heynckes. Más regulado en todos los parámetros el equipo de José Mourinho.

Bayern Munich - Real Madrid: uno a uno
Arjen Robben y Cristiano Ronaldo (imagen: es-us.deportes.yahoo.com)

El Bayern de Munich y el Real Madrid volverán a enfrentarse en un nuevo duelo que dará el pase a la final de la UEFA Champions League. Pese al último hito en cuanto a "metamorfósis", alcanzada con el técnico portugués José Mourinho, también será el Bayern el que pueda decantar el ritmo del partido a su herejía y condición. Una cual ha exprimido el técnico Jupp Heynckes hasta el grueso modo de acentuar las características individuales de sus jugadores y enlazarlas al tesón colectivo de una metodológia confesa ante la baraja "más alemana" y sin especulaciones desde fuera. Velocidad y alternativa por ambas bandas y llegadas continúas a una línea de fondo que siempre presenta un remate final conciso y clave, el de Mario Gómez.

El hispano-alemán vivirá uno de esos partidos alzados y fulgurantes que acaparan las atención del más escéptico en esto del fútbol, un titán que encabeza la lista goleadora de la Bundesliga con veinticinco tantos, seguido por Huntelaar con veinticuatro (Schalke 04) y de Lewandowski con veinte (Borussia Dortmund). La concilia es abrumadora, osada en cuanto a la didáctica que agarran los hombres de la elástica roja para consecuenciar el trabajo de un Heynckes más libérrimo en cuanto a la pauta ofensiva de su equipo pero inquieto ante las adversidades, una importante ante el Real Madrid.

Por otro lado, Arjen Robben y Franck Ribery. Dos hombres encauzados y promulgados a marcar con más fervor la filosofía de un equipo rápido y plenamente consagrado en jugar más en campo contrario, perdiendo fuerza en la primera línea del juego donde compromete, en más de una ocasión, la seguridad de Manuel Neuer. Jérome Boateng y Holger Badstuber destacan en esa primera zona del campo germana, más replegados y cercanos a la portería de su guardameta e imprecisos para subir con el balón jugado. Philippe Lahm y Álaba, dos laterales reconvertidos a una posición en la que hasta la fecha han rendido con mejor resultado.

Caso concreto el del austriaco, replegado al lateral pero llegando con suma facilidad a las labores de ataque dado su gran recorrido y manejo con el balón. En el centro del campo Kroos y Bastian Schweinsteiger, menos contención y más llegada e incorporación a las jugadas de ataque. Reflota el juego directo y de pegada del conjunto bávaro y evade la posesión y circulación de un equipo compacto y aguerrido, fiel al juego germano. Uno de los jugadores más destacados y referentes del equipo de Munich será el alemán Thomas Müller, posicionado detrás de Mario Gómez y ejerciendo la labor de creativo y visionario. Un juego obligado a transitar por sí mismo. Partirá en una posición más acondicionada ante sus características individuales y menos relegado de la banda derecha, dada la titularidad de Arjen Robben. 

Íker Casillas - Manuel Neuer: Dos de los porteros en mejor estado de forma. Atentos en cuanto a reflejos. En el caso de Manuel Neuer el saque de portería se ve más reforzado que el del propio cancerbero español aunque lejos de poder equipararse con el uno a uno que ejerce el jugador madridista, más seguro y eficiente. Iker Casillas destaca en cuanto a movimientos bajo palos, mejor en cuanto a la habilidad para detener cualquier balón y acrecentar su fútbol rápido. Neuer mejora en el juego por alto y en el saque preciso de portería.

Sergio Ramos - Holger Badstuber: Un duelo en el que se ve claramente beneficiado el sevillano. Badstuber destaca por su posicionamiento atrás, cierra muy bien los espacios y se asocia muy bien con sus compañeros del medio. Tácticamente mejor que el cuatro madridista pero más lento para anticiparse a las maniobras del delantero rival. Ambos parten con un gran rigor a la hora de sacar bien el balón desde atrás, más elegante en el caso del alemán y directo para el cocapitán blanco. Ambos refuerzan el juego aéreo de su equipo aunque es el español el que destaca en esta faceta, más regular en las jugadas a balón parado, tanto en defensa como en ataque.

Pepe - Jérome Boateng: El luso alzanca un nivel refutado y más consolidado, mejor en el sistema táctico de su equipo y más fuerte para batir cualquier balón. Sube con más constancia y fuelle al centro del campo e influye en el juego ofensivo de su equipo, aportando más presión en el campo contrario y evitando un repliegue más contraproducente. Atesora rocosidad y seguridad por atrás y adelanta con abundancia la primera línea del juego. El alemán es uno de los jugadores más prometedores de la absoluta germana. Se anticipa bien al juego rápido de algunos delanteros rivales. Su mejor cualidad: su gran juego físico y su gran golpeo de balón. Tiene gran margen de mejora y peca de ser excesivamente irregular.

Álvaro Arbeloa - Philippe Lahm: Dos laterales exentos de recorrido, más en concreto para el español y canterano madridista. Philippe Lahm destaca por su gran aplomo defensivo, acondicionando mejor el juego ofensivo en años previos donde partía con más velocidad y fuelle por el carril. Actualmente se ha visto recogido a la banda derecha, dado el buen papel de Álaba por la izquierda y la escasa garantía de jugadores eficientes por la derecha. Posee un gran pase en largo y tiene gran facilidad para cerrar espacios y ayudar en defensa. Álvaro Arbeloa pierde fuerza en su faceta más ofensiva y se posiciona mejor como lateral defensivo, cerrando mejor su juego junto al de los dos centrales y evitando internadas importantes por la banda derecha. Dos jugadores mejor posicionados para defender que para subir por banda.

Marcelo - Álaba: Uno de los duelos más destacados del partido. El juego del austriaco se ha visto acrecentado y mejorado a lo largo de la temporada, sapiente de su gran sacrificio en el doble pivote donde había cuajado un papel notorio de partidos. Mejor en cuanto al recorrido y el compromiso por el carril izquierdo, el cual se ha visto sumamente fortalecido por la baza existencial del joven Álaba. Marcelo supera en cuanto a calidad y técnica, mejor con el balón en los pies donde suma su gran aporte ofensivo. Ambos pueden jugar en una posición más adelantada, condicionante a su gran desparpajo en ataque.

Sami Khedira - Toni Kroos: Dos jugadores distanciados en cuanto su fundamento con el balón. Más destructivo el juego del alemán Khedira, hábil en cuanto al posicionamiento táctico y bien en la aportación ofensiva donde suma su gran papel como jugador de arrastre. Insistente en cuanto a presionar y adelantar la línea de contención de su equipo, una cual dota para que los blancos se hagan con más posesión en un cartel importante de partidos. Menos eficaz para distribuir pero constante en cuanto a las ayudas se refiere. Kroos parte de ser un jugador más ofensivo, libérrimo para postularse en más zonas del campo e incorporarse a las facetas más ofensivas de su equipo.

Xabi Alonso - Bastian Schweinsteiger: Uno de los duelos más importantes del partido. La calidad y visión del español contra el agarre y el físico del germano. Xabi parte de organizar todo el juego de su equipo, mejorando en largo y posibilitando más apertura ante el juego rápido y directo, también, del conjunto de José Mourinho. Una pieza fundamental en el organigrama madridista que presenta visión y ayuda en defensa. Lento pero intuitivo. El alemán sin embargo presencia un fútbol más físico, directo para colaborar en ataque y sacrificado para ayudar en las tareas de contención. Parte de ser un jugador más confeccionado atrás pero destaca en la subida rápida con el balón.

Mesut Özil - Thomas Müller: Los jugadores más creativos de sus equipos. Ambos reparten el juego ofensivo de sus equipos y también de la absoluta germana. Mesut compone la elegancia y el juego al espacio, incitando en tener más profundidad y en reforzar ese fútbol elegante e impredecible. Müller conforma un manejo más rápido con el balón, aportando más pegada desde media y larga distancia y abarcando más zonas del campo donde se desenvuelve mejor. Ambos recalan en la banda derecha en varios puntos del partido, valiéndose de conmemorar un juego más bifurcado según su posición y conectando en demasía con el delantero referente de su equipo. Más irregular el turco-alemán, más constante el mediapunta del Bayern.

Ángel Di María - Franck Ribery: Dos de los jugadores más importantes y en mejor estado de forma para sus equipos. El caso del argentino simplifica el talento y la magia con el balón, lejos de un fútbol fuerte y directo pero si rápido, preciso y elegante. Posee un disparo enroscado muy difícil para cualquier portero rival, aparte de una gran definición cuando se perfila cerca de la portería, algo que comparte con el galo del Bayern. Ribery compone velocidad y regate, definición y anexión en el área rival donde se entiende mejor con el delantero centro de su equipo, Mario Gómez. Más necesitado de jugar por el carril izquierdo.

Cristiano Ronaldo - Arjen Robben: Dos jugadores distantes y convergentes entre sí. Cristiano parte de ser un goleador nato, un referente para su equipo e impredecible con el balón en los pies. Posee un disparo temible desde media y larga distancia que expone la impotencia de cualquier cancerbero rival. Más completo que el holandés, eficaz en el juego aéreo y constante durante los noventa minutos. Robben, sin embargo, atesora más rapidez por el carril derecho, acondicionado a la franqueo con su pierna izquierda en una jugada repetida pero eficaz. Perfecciona su juego con la pierna izquierda pero carece de un fútbol válido con la derecha, algo que compromete en demasía su juego en cualquier zona del campo y que le obliga a postularse de un modo concreto para partir con garantía con la zurda. 

Karim Benzema - Mario Gómez: Dos de los delanteros en mejor estado de forma del continente. Gómez parte de ser un nueve referencial, un punta nato que vive por y para el área rival. Bien posicionado y atento en las jugadas a balón parado donde saca su gran fútbol físico. Hábil para controlar y rematar cualquier balón por alto que acondicione cualquiera de sus dos extremos. Un delantero intuitivo, tanto para acompañar la jugada como para finalizar tras algún rechace. Juega bien con las dos piernas y se implica muy bien en el desmarque y al espacio. Benzema es más rápido, aporta más calidad al juego y trabaja mejor en defensa pese a su posición de delantero centro. Atesora más juego entre líneas y alterna su posición con Cristiano Ronaldo o Gonzalo Higuaín (Di María) en un tridente compacto y fundamental. Posee una gran definición desde cualquier zona del área y mantiene más velocidad y estética con el balón en los pies.