Puyol-Ramos: Duelo de titanes en la zaga

Sergio Ramos y Carles Puyol representan a la perfección a Real Madrid y F.C.Barcelona. Ambos, compañeros de selección y amigos, volverán a verse las caras en la noche del sábado. Iguales pero diferentes, estos dos futbolistas ejercen un papel fundamental en sus equipos. Lucha, garra y hambre, son las palabras que mejor definen a estos mariscales

Puyol-Ramos: Duelo de titanes en la zaga
Puyol-Ramos: Duelo de titanes en la zaga

Dos portentos. Dos jabatos. Dos futbolistas que tienen el escudo de su equipo tatuado en el pecho. Y parece ser que para siempre. Garra, fuerza, lucha y extraordinarias aptitudes. Ambos son, en este momento, los mejores centrales de España. Uno ha resurgido tras ser lastrado por las lesiones durante mucho tiempo. El otro se ha confirmado como un formidable central, presente y futuro baluarte de su equipo y de la selección española. A estas alturas ya se pueden imaginar los nombres de estos dos símbolos. Y si no, aquí van: Carles Puyol y Sergio Ramos. 

 
El catalán y el sevillano disputarán el Clásico del sábado en el Nou Camp. Para el culé, significará su 24º Barça-Madrid en liga, el 12º en la Ciudad Condal. Para el de Camas, el 14º frente a los culés, 12 de ellos con la elástica blanca. Esta temporada pueden presumir de ser los mejores en la línea defensiva de sus respectivos equipos. Piqué, por parte del Barça, no vive su mejor momento; Abidal no está disponible y Dani Alves ha sufrido un bajón con respecto al año pasado. En el caso de Ramos, las dudas de Mourinho en el lateral izquierdo, el pobre rendimiento de Arbeloa y las continuas idas de olla de Pepe (magnífico defensa) hacen que sea el líder indiscutible de la zaga madridista. 
 
 
 
Son centrales muy diferentes. Carles Puyol se encuentra en la recta final de su carrera, aunque es posible que viva una de sus más esplendorosas temporadas. Ya no tiene el punto de velocidad que frustraba a tantos y tantos delanteros del mundo. Entre ellos, Ronaldo Nazario. Lo suple con veteranía, con posicionarse mejor, con una mayor velocidad mental y con una intensidad sobrenatural. Estas cualidades permiten a Guardiola no dudar a la hora de conformar la pareja de centrales: Puyol-Mascherano. El argentino se antoja pieza intocable en los onces de Pep, quién confía plenamente en él. Puyol deberá tener cuidado con los atacantes del Madrid. Benzemá lo burló en la vuelta de la Copa con un tanto que sembró el miedo en el Camp Nou. 
 
Por si todo lo escrito fuera poco, el catalán ha sacado de apuros al Barça en los momentos más delicados de la temporada, especialmente en Copa del Rey. Dos goles suyos han marcado el camino a la final del Vicente Calderón. Dos cabezazos. Uno, en el Bernabéu, durante el encuentro de ida de los cuartos de final. El Barça no lograba sobrepasar el muro defensivo del Madrid, así que Puyol cabeceó para empatar el choque. El otro, en Mestalla. Idéntica situación: el Valencia se imponía por 1-0 y el central culé, también con la testa, igualó la contienda. Ha aprendido a dosificarse. Sólo ha disputado 19 encuentros en liga, pero todos ellos a un gran nivel. Es consciente de su edad, pero también de sus virtudes y defectos.
 
Su alter-ego en el Madrid porta también melena, aunque no rizada. Es bastante más joven, pero se ha mentalizado de que debe ser un veterano en el campo. Y lo demuestra partido a partido, minuto a minuto. Sergio Ramos está en plenitud, vive el mejor momento de su carrera a todos los niveles. Y le motiva, aun más que al resto, este tipo de partidos.  A veces esa sobreexcitación le ha ocasionado malos tragos. Su conversión es clara: pasa de ser un buen lateral que marca goles a un mariscal que le ha dejado de preocupar la faceta anotadora. Sus registros así lo muestran. Progresión de goles desde que llegó al Real Madrid: 06-07, 5 goles; 07-08, 5 goles; 08-09, 4 goles; 09-10, 4 goles; 10-11, 3 goles. 
 
 
 
Sus buenas cualidades son mostradas al mundo todas las semanas. Velocidad, buen toque de balón, anticipación. En balones aéreos defensivos se encuentra inseguro: demasiados goles encajados por alto. Sin ir más lejos, en el Bernabéu en Copa. El andaluz es, junto con Casillas y Pepe, el único que sabe lo que es derrotar al Barça en el Camp Nou. Además, también ha tenido la suerte de hacer un gol en el estadio blaugrana: en el 3-3 de la famosa liga de Capello. Aquél día, por contra, no supo o no pudo parar a Messi (3 goles) y cada vez que se enfrenta al argentino pasa un mal rato (expulsado en el 5-0 de la pasada temporada y en el 2-2 de la Copa 11-12). Para él, el Camp Nou es bendito y maldito. No existen medias tintas. 
 
Los dos baluartes se vuelven a ver las caras. Compañeros de selección y amigos, quieren olvidar el episodio del 5-0 en el que Ramos propinó un puñetazo a Puyol. Olvidado queda. Aunque tal vez la mayor herida se abra con la derrota de uno u otro en este Clásico. Queda poco para enterarnos del final de la película. Permanezcamos atentos, Puyol y Ramos son excelentes intérpretes.