Catorce años de la "Séptima"

El 20 de mayo de 1998, Mijatovic, Raúl, Morientes y compañía alzaban al cielo de Amsterdam la séptima Copa de Europa en la historia del Real Madrid. Lo hacían 32 años después del último entorchado en la máxima competición continental.

Catorce años de la "Séptima"
Más de una década desde el retorno de la Champions al Santiago Bernabéu

En plena celebración por la primera Champions League de la historia del Chelsea, el madridismo rememora, no exento de cierta nostalgia, el decimocuarto aniversario por la conquista de la séptima Copa de Europa, aquella que ejercía como hilo conector entre la más gloriosa historia del equipo blanco y el presente  de aquel entonces (1998), tras 32 años de sequía en una competición que el Real Madrid había hecho "suya" en los inicios.

Aquella fue una temporada compleja y extraña, donde los madridistas mostraban dos caras muy distintas en Liga y en Europa. El primer sorteo, en la fase de grupos,  encuadraba al Madrid en el D, el mismo que el Rosenborg, el Olimpiakos y el Oporto. Los hombres de Juup Heynckes, que habían hecho un fortín del Santiago Bernabéu en la máxima competición continental, vencían los 3 enfrenamientos en casa con una contundencia abrumadora: 4-1 al Rosenborg, 5-1 al Olimpiakos griego y 4-0 al Oporto. Lejos del coliseo madridista las cosas no eran tan "sencillas", aunque tampoco andaban mal: Una victoria en Portugal (0-2), un empate en el simpre complicado estadio griego ante Olimpiakos (0-0) y una derrota por 2-0 ante el Rosenborg. La regularidad mostrada por el conjunto blanco en la fase de grupos le valía para finiquitar la primera ronda como líder, por encima del Rosenborg, con 2 puntos más y un bagaje total de 15 goles a favor y 4 en contra. 
 
La llegada a los cuartos de final de la Champions mediría a los madridistas al Bayer Leverkusen. El empate a 1 cosechado en Alemania dejaba la eliminatoria abierta para sentenciar en el Santiago Bernabéu y así lo hicieron los locales con un 3-0 que les valió el pase a las semifinales (goles de Karembeu, Morientes y Hierro de penalti). A un pasito de la final esperaba otro conjunto alemán, en aquella ocasión el Borussia Dortmund. El Madrid arranacaba la última eliminatoria como equipo local y allí los  tantos de Morientes y Karembeu establecieron un 2-0 que a los blancos les resultaría suficiente de cara a afrontar la vuelta. En el Signal Iduna Park, empate a 0 y el Real Madrid regresaba a una final europea con la posibilidad de alzarse con el título 32 años después de la última conquista. 
 
La Juventus de Turín fue el último escollo antes de levantar la Copa al cielo de Amsterdam. Aquel gol de Pedja Mijativic en el minuto 66 convertía al jugador montenegrino en el nuevo héroe del madridismo, el gran elegido para devolverles la gloria a los blancos con la llegada de la Séptima Copa de Europa.  De eso hace ya 14 años.