El peor arranque de José Mourinho como entrenador

El inicio del Real Madrid en Liga es una mancha en el excelso currículum del técnico portugués. Es la primera vez en la historia que suma una racha tan negativa en el arranque de una temporada. Lo único comparable a este inicio fue cuando dirigía al Uniao Leiria en Portugal. Las terceras temporadas de Mourinho, años para olvidar.

El peor arranque de José Mourinho como entrenador
Foto: AP

“En estos momentos no tengo equipo”. José Mourinho comparecía en la rueda de prensa del estadio Sánchez Pizjuán melancólico y apesadumbrado por el juego desplegado por el Real Madrid. Achacó falta de concentración y de compromiso con el equipo y criticó que hay jugadores en la plantilla que no tienen la cabeza en los objetivos del club. La versión del Real Madrid ha quedado bien lejos de las señas de identidad demostradas contra el FC Barcelona en la vuelta de la Supercopa. Desde entonces, tan solo mostró una versión aceptable en minutos contados contra el Valencia y el Granada.

Es el peor inicio liguero de Mourinho. El antecedente más cercano fue hace once años, cuando dirigía al Uniao de Leiria: una victoria y tres empates en cuatro jornadas

De sobra es conocido que las segundas temporadas de Mourinho en un equipo son su mejor credencial. De esta manera ganó la Liga el año pasado. En sus tres trabajos anteriores como técnico, acumula hasta ocho títulos en su segundo curso al frente de la dirección. Sin embargo, en la tercera temporada, la más ilusionante, el Real Madrid no ha cumplido con las expectativas generadas. La derrota por la mínima en Sevilla supone el peor arranque liguero de Mourinho con un equipo. Suma dos derrotas, una victoria y un empate. Cuatro puntos, que pone a ocho puntos con respecto al líder de la clasificación.

Según ha dado a conocer Pedro Martín, de la Cadena COPE, Mourinho no había tenido un inicio tan pésimo en toda su trayectoria como entrenador. Ni siquiera en sus primeros retos como técnico. El antecedente que más se aproxima a dicho dato se remonta a la temporada 2001-2002, en su segunda temporada con el Uniao de Leiria (había sido contratado a mediados de 2001). En aquel año sumó en cuatro partidos un total de 6 puntos: una victoria y tres empates. El dato eleva los nervios y hace temblar. Y es que la última vez que el Real Madrid logró cuatro puntos en las cuatro primeras jornadas fue en la misma temporada que Mourinho cosechó su segundo peor arranque: 2001-2002. En ese año, el Real Madrid finalizó la temporada tercero en la clasificación, aunque conquistó su novena Copa de Europa.

El año negro

Si las segundas temporadas de José Mourinho al frente de un equipo son sinónimo de éxito, las terceras temporadas siembran más dudas. En los 12 años que acumula el técnico portugués al frente de un equipo, tan solo ha conseguido estar durante tres temporadas consecutivas en un único club: el Chelsea.

En Dragao se forjó la leyenda de Mourinho. Codiciado, halagado por público, prensa y compañeros y envidiado por la gesta conseguida con el Oporto, representaba todo lo que la palabra éxito conlleva consigo mismo. No tardó en dejar reflejos de su personalidad. “Podéis llamarme The Special One”. Los medios de comunicación que asistieron a su presentación no daban crédito a la prepotencia de la que hacía gala José Mourinho. No tardaron en comprenderla, a base de títulos, un equipo con carácter y a base de dejar grabado su nombre en Europa.

Lo tenía todo. Todo aquello con lo que un entrenador podría y querría soñar. No le faltaba de nada, y si así era el caso, Abramovich paliaba sus necesidades tirando de chequera y fichando las piezas que él solicitaba. Sin embargo la ruptura llegó en la temporada 2006/2007, su último año en Londres, lo que era el tercer curso consecutivo en Stamford Bridge.

Mourinho comenzó a tener discrepancias con el propietario ruso, y en especial con Frank Arnesen, director deportivo que primaba la contratación de jóvenes valores para potenciar las categorías inferiores del club ‘Blue’. Durante toda la temporada las especulaciones y los rumores sobre su salida ocupaban las portadas y no era extraña la ocasión en la que se lanzaba un falso bulo diciendo que dejaría el cargo. Sin embargo, él se mostraba franco y sincero. Aseguraba que solamente había dos maneras de dejar el Chelsea. Por un lado, si no le ofrecían un contrato nuevo en junio de 2010. Por el otro lado, si el Chelsea decidía rescindir el contrato que los unía.

Para acallar todas las teorías, el Chelsea se alzó a final de temporada con la Carling Cup, el título con menos prestigio de todo el año en Inglaterra. Vencieron al Arsenal en el Millenium Stadium. Objetivo cumplido. Sin embargo, en la verdadera lucha que tenía en la cabeza, la de la Premier League, acabó derrotado. No pudo evitar que el Manchester United ganara de nuevo el título liguero, tras cinco años frenado en seco. El 20 de septiembre de 2007 comunicaba al club la decisión de dejar el equipo. El Chelsea ofrecía un comunicado donde informaba que el período de Mourinho en el club había terminado por “mutuo consentimiento”.