Las tablas de Mou

Las tablas de Mou
Las tablas de Mou
La figura copernicana del técnico setubalense se envuelve de un dogma. Un dogma que se materializa en un décalogo. Un decálogo que puede plasmarse en distintas esferas: estrictamente deportiva, institucional, humana, etc. Es momento de centrarse sólo en la primera. De abordar los diez aspectos
que están dando fe del sello mourinhiano en este primer cuarto de temporada:
 

 1. Crear varias líneas de pase por delante del balón: Xabi Alonso como elemento que marca la frontera entre las transiciones. Salida del balón previa incrustación entre centrales. Por delante, el posicionamiento en ´zigzag´ facilita la filtración del pase: Marcelo aporta la exterior, Khedira la de protección, Özil o Kaká la de apoyo para descargar y asociar, Di María y Ronaldo la de vertiginosidad (también Higuaín) y Benzema la de dominio y fijación.
 
2. Recuperar para la causa a Kaká: Frescura, agilidad, zancada, confianza, velocidad y descaro. Los últimos encuentros del brasileño son señal de su vuelta como futbolista. Es una llave de platino para abrir las puertas más blindadas. La razón de la transformación se entronca con el siguiente mandamiento.
 
3. Fortalecer el carácter ganador: Mou instruye desde la competitividad y la empatía emocional. Personaliza las necesidades individuales y maximiza el rendimiento colectivo. No sólo es un consumado estratega, también un hábil motivador.
 
4. Saber llevar la coexistencia de Benzema e Higuaín: Conviven perfectamente dos ´9´ top tan dispares a sabiendas de su no titularidad asegurada. El portugués explota las virtudes de cada uno y adecua las mismas según el rival y las necesidades. El resultado es la permanente cita con el gol de ambos.
 
5. Aprovechar el balón parado indirecto: Principalmentepara atacar y defender los balones laterales y córners. En ataque, se busca la prolongación, se acude a la pelota con determinación y se varía la jugada de estrategia. En defensa, Casillas domina mejor el área pequeña, se cierra bien el primer palo, no se conceden rechaces y las marcas son agresivas.
 
6. Corregir debilidades en transición defensiva: El equipo se alargaba en demasía en el carril central, los pasillos interiores se ampliaban en vertical. Parte por el bajo estado físico de Xabi, pero también por el papel que asigna a Khedira el míster. El alemán actúa como efecto corrector en los espacios libres y el portugués explota mejor la zona. Se ha mejorado en este aspecto, pese a que queda un buen trecho por recorrer.
 
7. Presionar de forma agresiva y racional: Al hílo de lo anterior, y con el fin de que el rival no salga de la primera línea de presión y desnude las distancias en zona ancha, se ataca la salida del contrario sin carreras tribuneras, activando dos grados de intensidad en la presión. Dos grados alternativos.
 
8. Adelantar líneas: Tirar la defensa unos metros para delante sabiendo que para los cruces largos está contando -en el centro de la zaga- con sus dos jugadores más talentosos en ese aspecto: Pepe y Ramos. En el uno contra uno, el porcentaje de acierto de estos es muy elevado. La sensación de seguridad crece. También la anticipación. Y el peligro para lanzar el contragolpe. Las carencias de Xabi en campo abierto se camuflan.
 
9. Variar el dibujo y las posiciones: Ocupación natural de las bandas, punto de partida a pierna cambiada, desdoblamiento para diagonal, etc. Las posibilidades son múltiples. La pizarra es polivalente.
 
10. Aislar la presión: Impermeabilidad en el seno de la plantilla. Capacidad para atraer todas y cada una de los dardos que dispara la prensa. El jugador no vive en la misma presión ante los focos, es un secundario de lujo.