Las exigencias del guion

Las exigencias del guion

Tito Vilanova, emulando a su predecesor en el cargo, ha creído oportuno hasta el momento en dar los galones defensivos a mediocentros cuando las lesiones se ceban con Puyol y Piqué. Con Song y Mascherano el equipo da muestras de languidez defensiva y enfrente estará Cristiano Ronaldo.

Como en cualquier producción cinematográfica, el fútbol está sujeto a exigencias del guion. Situaciones con las que no cuentas de inicio, o no quieres pensar en la desgracia que implica estar sujeto al azar. El modelo deportivo llevado a cotas difícilmente igualables, parece encontrar una piedra de toque que no es capaz de solventar. La cantera culé no exporta talentos defensivos en los últimos años a la altura del resto del equipo, o eso deben pensar los técnicos culés. Ni Fontás, ni Bartra,ni Botía, ni Muniesa han tenido las oportunidades que otros canteranos, en otras posiciones, sí han gozado. Se apuesta por dos mediocentros de indudable calidad y validez, pero sacados de contexto. En ese escenario, las carencias engullen la excelencia general del equipo en partidos tan igualados. Tan solo hay que echar un vistazo a lo ocurrido en la Supercopa donde los errores blaugranas metieron al Madrid en la eliminatoria y las deficiencias defensivas en la primera parte de la vuelta, dejaron en bandeja un título que hasta el minuto 85 de la ida parecía tener un dueño claro.

Cristiano lleva 6 goles en los últimos 2 partidos

Tito Vilanova se encuentra ante la disyuntiva de arriesgar a Piqué o jugarse el partido ante el eterno rival con una pareja de mediocentros como centrales. Mascherano y Song llevan semanas siendo centro de las críticas, pero con el regreso de Puyol en Lisboa y con la pronta recuperación de Piqué parecía que se daba carpetazo al asunto. Sin embargo, la desdicha se cebó con el heredero de Guardiola en el banquillo culé, y Puyol se lesionó.

Todo esto se junta con el momento dulce que atraviesa Cristiano Ronaldo (seis goles en dos partidos) y el resurgimiento goleador de Benzemá. El portugués ha sido acusado de no aparecer en los partidos importantes ante el equipo catalán, sin embargo, en los precedentes se ha echado el equipo a las espaldas y sus goles han servido para conseguir títulos.

Asimismo, Benzemá está en plena lucha fratricida con Higuaín, al que parece que le toma ventaja de nuevo tras un inicio decepcionante del francés. Tras su excelso gol en Amsterdam y sus buenos minutos en encuentros anteriores, el francés demuestra su buena sintonía con Cristiano que aumenta sus posibilidades de comparecer en el Camp Nou como titular. Ambos delanteros intentarán aprovechar un momento con dudas en la retaguardia culé como así se vio en Sevilla y Lisboa. Negredo y Trochowski dejaron en evidencia la defensa sin Puyol, ni Piqué y demostraron las carencias que tienen Song y Mascherano en dicha posición. Además, en Lisboa, Valdés se marcaba un gran partido y tras el mismo aseguraba: "nunca me han llegado tanto".

Valdés: "Nunca me han llegado tanto"

La pareja de centrales Song - Mascherano, de no ser Piqué de la partida, jugarán por primera vez ante el Real Madrid formando una extraña combinación. Sin embargo, el argentino sí ha comparecido en anteriores ocasiones ante los blancos en esa posición y sus actuaciones han puesto en entredicho la recolocación. Sin ir más lejos, en la Supercopa fue expulsado por derribar a Cristiano Ronaldo y, de no ser por los fallos de Higuaín en la ejecución, el equipo podría haber dejado resuelto la eliminatoria mucho antes debido a los fallos sistemáticos de Piqué y Mascherano. Asimismo, en la final de la Copa del Rey, Cristiano fue una pesadilla para el argentino y por velocidad no fue capaz de anular al portugués que acabaría marcando las diferencias con su gol de cabeza adelantándose a Adriano.

En detalles se deciden las Ligas y el Madrid intentará evidenciar a los defensas culés, del mismo modo que el Barcelona apretará con largas posesiones y con jugadas a balón parado, talón de Aquiles del equipo de Mourinho en ésta temporada. La importancia no es exigua, no son tres puntos igual que otros: sumar los tres permite que el rival directo en la clasificación deje de sumarlos. El valor es doble y más con ocho puntos de diferencia.