Capitanes ilustres del Real Madrid en el Camp Nou

Capitanes ilustres del Real Madrid en el Camp Nou

Es un partido especial, diferente para cualquier jugador. Es probablemente el espectáculo de mayor repercusión en un futbolista si de un partido se refiere. Y la presión puede hacer mella. Y más si es en el feudo contrario, donde 90.000 personas tienen una función específica durante los noventa minutos que dure el encuentro en el Camp Nou: animar a su equipo hasta la extenuación e inyectarte presión siendo el aliado más cercano de los 11 rivales en el terreno de juego. Ante ese ataque, ante esa presión desmesurada, una figura debe imponerse y surgir de las tinieblas para evitar lo temeroso: el capitán del Real Madrid ha tenido un rol determinante en la breve estancia que se produce en el Camp Nou cada vez que el equipo blanco visita la ciudad Condal.

En la historia del Real Madrid ha predominado la veteranía para nombrar a los capitanes. La longevidad en la plantilla siempre ha sido un factor diferencial para portar un brazalete que exige unas responsabilidades tremendamente importantes para la relevancia del Madrid.

Capitanes célebres

Eran y son jugadores que portan el escudo por una simple razón: sienten la camiseta más que ninguno y han sido educados con unos valores inculcados en la cantera blanca. Gento, Sanchís, Muñoz, Zárraga, Amancio, Mijatovic, Hierro, Raúl o Casillas engrosan una larga lista de futbolistas que han lucido el brazalete de capitán.

Todos ellos tuvieron una importancia significativa en las veces que el Madrid ha visitado el Camp Nou. Desde paradas imposibles hasta goles irrealizables pasando por exhibiciones tácticas a la par que organizativas. 

Gento

Era 4 de diciembre de 1960. Gento marcó uno de los mejores goles que se han visto jamás en el Camp Nou en una visita del máximo rival. Por aquella época se le denominó cohete. Portentoso extremo, el cántabro era el estandarte en el que el Real Madrid y Di Stéfano se apoyaban. ganó doce campeonatos nacionales de Liga y dos de Copa, además de conseguir seis Copas de Europa. Era, junto al argentino, el temor del aficionado de a pie culé.

Sanchís, el capitán de la quinta del Buitre

Si hay que destacar a algún capitán ilustre en esta lista sería imprescindible Manolo Sanchís, el cual como jugador del Madrid acumuló un palmarés envidiable: 8 Ligas (1986,1987,1988,1989,1990,1995,1997,2001), 2 Copas del Rey (1989,1993), 5 Supercopas (1988,1989,1990,1993,1997), 1 Copa de la Liga (1985), 1 Copa Intercontinental (1998), 2 Copas de Europa (1998,2000) y 2 Copas de la UEFA (1985,1986).


El central madridista era un referente en la zaga cada vez que visitaba el Camp Nou. Era un hombre de la casa, que conocía la idiosincrasia del Real Madrid desde nacimiento. Ejemplificaba como nadie en la plantilla los valores del madridismo. Entró con 12 años, pero pronto se identificó rápidamente. Y una de sus metas era jugar en el Camp Nou vistiendo la zamarra merengue y portando el brazalete: “Jugar en el Nou Camp significa que estás jugando un Clásico en el campo del rival y siempre es algo fantástico, porque son partidos increíbles”.

Raúl González

Es por excelencia el capitán del Real Madrid. Por lo que representaba, por sus valores dentro y fuera del campo, por su garra y pundonor. Porque estaba en los momentos complicados y era el primero en animar al equipo en momentos difíciles.

Cuando alguien junta a Raúl y al Camp Nou en la misma frase le surge, de forma rauda y veloz una imagen en la cabeza. Era la temporada 1999/2000, y el Madrid estaba perdiendo 2-1 en el feudo blaugrana. El delantero madridista consiguió captar un pase interior de Savio para superar al portero y establecer un silencio incómodo ante casi 100.000 personas. Fue otro capítulo de la rivalidad entre Barcelona y Real Madrid, en su máximo esplendor.

Íker Casillas

Es el actual capitán, y da la sensación que por bastantes años más. Desde la marcha de Raúl con la llegada de Mourinho al banquillo el guardameta asumió el brazalete con dignidad y con orgullo, conocedor de la presión que iba a suponer portarlo en su brazo izquierdo. Pronto recogió galones y se hizo capitán dentro y fuera de los terrenos de juego tras haber aprendido de Sanchís, Hierro o el propio Raúl.

Sus actuaciones en el Camp Nou han sido excelsas. Ha detenido penaltis, ha provocado el desquicio entre los jugadores culés… Pero especialmente ha repartido la calma y temple necesarios para afrontar un duelo que reparte una presión difícil de domar. Si se encuentra en un buen estado de forma su presencia en la portería puede darle motivos al Madrid para creer de forma razonable en sacar algo positivo a pesar de tener una plantilla técnicamente inferior, algo que se ha dado en varias ocasiones años atrás.

"Ser capitán es reto personal bonito y lo haré lo mejor que pueda. Es una gran responsabilidad. Creo que la gente que ha sido capitán de este club ha demostrado cien por ciento su profesionalidad, gracias a dios he tenido muy buenos ejemplos y he aprendido muchísimo. Intentaré transmitir los valores que me han enseñado, que me han dado sobre todo a los jóvenes que hay".