Barcelona y Real Madrid se reparten un punto en el 'Clásico' de la igualdad

Barcelona y Real Madrid se reparten un punto en el 'Clásico' de la igualdad

Disputado choque el que jugaron los dos colosos del fútbol español. Empataron a goles, a jugadas polémicas y a balones enviados al poste. Ambos equipos estuvieron por delante en el marcador y ambos se vieron empatados por el rival en un partido que no pudo decidir ni el doblete de Leo Messi ni tampoco el de Cristiano Ronaldo. Ocho puntos seguirán separando a los de Vilanova y a los de Mourinho. (Foto en web realmadrid.com)

FC Barcelona
2 2
Real Madrid

Decía hace escasos días José Mourinho que la llegada del duelo que enfrenta a Barcelona y Real Madrid es uno de esos acontecimientos que hace detenerse el mundo para los amantes del deporte rey. No le faltaba razón. En medio de esos 90 minutos a todo o nada, cada acción parece discurrir a cámara lenta, en medio de un silencio tenso, producto del ansia y el sobrecogimiento que lleva implícito el regate, el ataque, el contragolpe, la parada y el objetivo compartido de dos conjuntos que se conjuran para vestir al fútbol con sus colores. Sólo el gol, estallido de emociones atenazadas,  proporciona licencia para dar rienda suelta a todo. Y hoy esa licencia la disfrutaron los dos conjuntos por igual de botas de sus máximas estrellas.

Enderzado ya el rumbo liguero tras el compliclado inicio, el debate para el Real Madrid continuaba planeando sobre las alineaciones, y es que Mourinho ha hecho gala de un extraordinario abanico de posibilidades en los que el 'once' de lujo pueden componerlo varios jugadores distintos. Hoy, el elegido fue este: Iker Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Xabi Alonso, Khedira; Di María, Özil, Cristiano; y Benzema. Por parte del conjunto local, cuyas dudas residían principalmente en los sustitos elegidos para completar una defensa mermada por las lesiones, los elegidos fueron Víctor Valdés; Alves, Mascherano, Jordi Alba; Busquets, Xavi, Cesc, Adriano; Pedro, Messi e Iniesta. 
 
Igualdad absoluta en los primeros compases
 
Ambiente de lujo en un Camp Nou lleno hasta arriba que, como ya estaba anunciado, cubrió sus gradas con el color de la bandera catalana al son del himno barcelonista. Unos prolegómenos a la altura de un partido de altos vuelos, que no tardó en trasladar su magia y su protagonismo al césped del estadio azulgrana.  Los toques iniciales fueron todo un juego de tronos, una lucha enfervorecida por la posesión del balón, en la que además la tensión se hacía más que palpable. Los primeros acercamientos a las inmediaciones del área rival las llevó a cabo el Barcelona, frente a una sólida y bien posicionada defensa blanca, que no ofreció la menor posibilidad a los locales. Pese a todo, los robos e imprecisiones en uno y otro equipo, hacían evidente el respeto existente entre ambos. Los primeros acercamientos habían sido obra culé pero el primer remate a puerta llegó por parte de los visitantes.  Los madridistas trenzaron una buena jugada hasta el área culé y Di María, en el minuto 7, la acabaría enviando demasiado alto. 
 
Uno y otro equipo buscaban darle continuidad a la transición de balón, aunque los dos se vieron obligados, en determinados tramos, a recurrir al balonazo y al pase en largo, algo poco común en el juego de catalanes y madrileños. La batalla era campal en el centro del campo y el duelo no acababa de proclamar a un dominador claro. Poco a poco, no obstante, el Barcelona empezó a reforzar su presión y como consecuencia de ello, el Madrid se vio obligado a recular y a emplearse a fondo en labores defensivas; los culés trataban de calmar el juego y hacer emerger su sello de identidad, toque, precisión e ideas. Pero delante estaba el Madrid y los blancos, fieles defensores de la rapidez y verticalidad en ataque, se sacaban la segunda ocasión de la manga tra un buen centro de Cristiano Ronaldo al que no llegaba Benzema, que había tratado de emular el remate de primeras que le supuso el 0-2 a los suyos en el duelo europeo ante el Ajax. 
 
Cristiano Ronaldo adelanta al Madrid
 
El avance de los minutos seguía vertiendo una igualdad absoluta entre los eternos rivales, con la que trató de acabar Sergio Ramos en el minuto 18. E sevillano remataba de cabeza un lanzamiento de córner botado por Özil y el balón se perdía por escasos centímetros  junto al poste izquierdo de la portería azulgrana. El Barcelona, por su parte, trataría de responder a esta ocasión con su primer lanzamiento a puerta; lo protagonizaría Iniesta cumplido el minuto 20 pero su lanzamiento se perdería por encima del travesaño visitante. Las cartas de cada uno, sobradamente conocidas ya, empezaban a plasmarse sobre el terreno de juego a medida que el respeto inicial se convertia en una completa entrega; los barcelonistas tocaban y tocaban y los madridistas, respondían con su veloz contragolpe. Uno y otro se identificaron con sus credenciales y fueron los de Mourinho los que se llevaron el gato al agua. Cristiano Ronaldo sería el encargado de 'abrir la lata' en el Camp Nou y de elevar el 0-1 al marcador.
 
No tendrían suficiente los blancos, sabedores de que hoy más que nunca el relax podía suponer una puntilla tal vez definitiva de cara a un todavía lejano título liguero. Apretaron más el acelerador los de Mourinho y como consecuencia de ello a punto estaría de llegar el 0-2 para los madridistas. Benzema recibió un fantástico pase y su disparo se estrelló en el poste, tan mala fortuna como el posterior remate de Di María, que se perdería por línea de fondo. Los blancos perdonaban. 
 
Messi empata el choque
 
El Barcelona trataba de no perder la calma y echar mano de todo el tiempo que aún tenía por delante. La fortuna no parecía del lado barceloinsta, que vio como Alves se retiraba lesionado, cediéndole su lugar a Montoya. El devenir del choque, con un Madrid lanzado y los de Vilanova poco acostumbrados a verse por detrás, no parecía presagiar lo que acabó por llegar en el minuto 29. Una serie de errores defensivos en el área blanca acabaron por dar recompensa al jugador que más vivo estuvo; ese fue Leo Messi, que entró como una embestida para equilibrar de nuevo las fuerzas en el luminoso del Camp Nou. 
 
Perforadas las dos porterías, el juego parecía pausarse, un espejismo que ejerció de prolegómeno para continuar dándole velocidad al fútbol. Los azulgrana trataban de asirse de la inercia positiva en que les había metido el gol para seguir aupándose en el partido; lograron darle una mayor velocidad al juego los locales, que clarificaban su posesión aunque no tanto el peligro en la meta de Casillas. A esto ayudaban también las imprecisiones y errores en los pases de que empezaba a ser víctima el Madrid, diluida la euforia de verse por delante ante el eterno rival. 
 
El Madrid sufre algo más en la recta final
 
El encuentro se trababa por momentos y al borde del descanso, el saldo era ya de 17 faltas (11 para los barcelonistas y 6 para los blancos). El dearrollo del choque empezaba a exigirles el mono de trabajo a los jugadores en detrimento del espectáculo más puro. Los jugadores más creativos cedieron a merced de los más guerreros, del fútbol disputado y con todo en el que la técnica parecía relegada en pos de la brega. En esta tesitura, el Barcelona logró poner al Madrid contra las cuerdas en la recta final del primer tiempo, en la que la defensa blanca cobró de nuevo protagonismo, desbaratando el juego culé, que generó sensación de peligro pero que no logró traducirse en remates a puerta. 
 
Reinicio de infarto con reclamaciones en las dos áreas
 
El reinicio se desarrolló bajo un ritmo frenético, en el que en menos de un minuto se produjo la caída de Özil en el área barcelonista-reclamaron penalti los madridistas- y una llegada en absoluto exenta de peligro, de Messi a la otra portería, que tampoco lograría rematar el delantero argentino. El Madrid trató de avanzar metros respecto de lo que había sido el final de la primera mitad, en la que los blancos estuvieron más a merced de los hombres de Vilanova.  Lograron merodear las inmediaciones de la meta azulgrana los de Mourinho, aunque faltó ese último remate que pusiera a prueba a Valdés. Por su parte, los locales trataron de tranquilizar de nuevo el ritmo de juego, algo que en la primera parte había sido su solución ante la igualdad rival. 
 
La polémica que se había originado en el área barcelonista antes de que se cumpliera el minuto 1, se trasladó a la madridista en el 6, con la reclamación local de un penalti cometido sobre Andrés Iniesta, que tampoco señaló el colegiado. La igualdad se trasladaba incluso a la controversia existente en el choque. Cristiano Ronaldo, autor del primer tanto de la noche, intentaria volver a hacer de las suyas mediante un lanzamiento de falta, que acabaría impactando contra la barrera sin suponer mayores problemas para el Barcelona. 
 
Messi le da el 2-1 al Barcelona; Cristiano Ronaldo iguala fuerzas
 
El juego del Madrid seguía pecando de una inusual lentitud, que permitía a los azulgrana anticiparse al corte, robar y dar inicio a sus jugadas ofensivas. No sería precisamente en una de estas, sino a través de un libre directo cuando de nuevo Messi estableció el 2-1 en el marcador del Camp Nou. Lanzados en la inercia del positivismo al verse por primera vez por delante en el marcador, los azulgrana se vinieron arriba, en contraste con un Madrid al que le interesaba parar el juego y darle sosiego. En absoluto resignado a verse por detrás en el luminoso del Camp Nou, aparecería el jugador-ambición, Cristiano Ronaldo. Lo había intentado mediante una chilena a la que no llegó y el dolor de la caída se transformó en rabia para ejecutar en  la siguiente jugada el 2-2, tras un fantástico pase de Özil. 
 
Los titanes continuaron pugnando por un trono de elevado precio y mayor dificultad. En el particular pulso entre Messi y Cristiano, el argentino se sabía responsable de ejecutar la próxima jugada y en esas apareció para enviar un centro-chut a la portería de Casillas, que sin embargo se perdería por encima del travesaño blanco. El partido había vuelto al mismo punto al que tantas veces lo había hecho: igualdad.  No obstante, tras la vorágine de los primeros minutos transcurridos en el segundo tiempo, el ritmo se relajó merced de la extenuación de uno y otro equipo. Tratando de aprovechar la menor ocasión-el Barça había mostrado ya una efectividad total con 2 goles en 2 disparos-Messi volvería a efectuar un lanzamiento directo similar al que supusiera el segundo tanto culé, aunque en esta ocasión sin mayores consecuencias para la meta de Casillas. 
 
El Barça da el último arrenón 
 
Con algo más de pausa encararon los diez últimos minutos Barcelona y Real Madrid. Las fuerzas estaban ya al límite y ni siquiera el refresco que había salido de uno y otro banquillo facilitaba la tarea de dar ese último paso al frente que lograse adelantar, de forma definitiva a madridistas o culés. Sacando fuerzas de flaqueza, el último tramo de partido aún deparó carreras de un área a otra en las que el peligro amenazó con desnivelar la igualdad existente, aunque llegado el minuto 41 esto sólo había sido una intención por parte de los dos contendientes. Y tan equilibrado había estado el partido que aún se sumó un último factor a la igualdad: el palo. Montoya efectuó uno de los últimos disparos, enviando el balón al travesaño de Casillas. Ante esto, aparecería Xavi, que mediante un nuevo lanzamiento de falta directa, pudo haber hecho saltar el equilibrio por los aires. Su disparo, sin embargo, acabó en nada. 
 
Al igual que había sucedido en la recta final del primer tiempo, el Barcelona parecía ser el voluntario para llevar a cabo el último arreón. Pedro lo tradujo en un nuevo remate a pase de Xavi, que acabó perdiéndose también más allá de la línea de fondo; lo había intentado el canario y él de nuevo sería el que puso el punto y final al encuentro con un postrero disparo. 
 
Madridistas y barcelonistas rubricaron un partido que deja las cosas como estaban de cara a la clasificación. Ocho puntos de diferencia entre el líder y los blancos tras el 'clásico' de la igualdad. 
Ficha técnica:
FC Barcelona: VALDÉS, ALVES (MONTOYA, MIN. 27), MASCHERANO, ADRIANO, J. ALBA, BUSQUETS, XAVI, INIESTA, PEDRO, MESSI Y CESC (ALEXIS, MIN. 61).
Real Madrid: CASILLAS, ARBELOA, PEPE, RAMOS, MARCELO, ALONSO, KHEDIRA, DI MARÍA (ESSIEN, MIN. 87), ÖZIL (KAKÁ, MIN. 80), CRISTIANO Y BENZEMA (HIGUAÍN, MIN. 61).
MARCADOR: 0-1 CRISTIANO (MIN. 22), 1-1 MESSI (MIN. 30), 2-1 MESSI (MIN. 60), 2-2 CRISTIANO (MIN. 65)
ÁRBITRO: DELGADO FERREIRO (COMITÉ VASCO). AMONESTÓ A LOS LOCALES PEDRO (MIN. 39), BUSQUETS (MIN. 53), ASÍ COMO A LOS VISITANTES XABI ALONSO (MIN. 43), ÖZIL (MIN. 56), PEPE (MIN. 77), ARBELOA (MIN. 89).
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA SÉPTIMA JORNADA DE LA LIGA BBVA. CAMP NOU.