Golpe de gracia

El Real Madrid ve aumentada en 16 puntos la distancia que le separa del líder, el FC Barcelona, que volvió a vencer en Valladolid. Empezaron dominando los blancos, que de nuevo se vieron desprovistos de la habitual pegada exhibida el pasado año, permitiendo así que fuese el Málaga el que inaugurase el marcador por mediación de Isco. Empató Sergio Sánchez en el 66 con un gol en propia puerta pero Roque Santa Cruz, para los malagueños, volvió a abrir un pequeño abismo con el segundo y el tercer tanto para los suyos, un 3-1 que se vería finalmente maquillado con el postrero gol de Benzema. En un partido marcado por la suplencia de Casillas, los de Mourinho despiden 2012 con un sabor amargo y con una dificilísima tarea en la inaguración de 2013. | Foto: elstrato.com

Golpe de gracia
Málaga
3 2
Real Madrid
Málaga: Caballero; Gámez, Sergio Sánchez, Demichelis, Monreal; Joaquín (Seba Fernández, min. 83), Camacho, Portillo (Iturra, min. 70), Eliseu; Isco; y Saviola (Santa Cruz, min. 65).
Real Madrid: Adán; Arbeloa (Callejón, min. 58) , Pepe, Sergio Ramos, Essien; Xabi Alonso (Modric, min. 77) , Khedira; Di María (Kaká, min. 64) , Cristiano Ronaldo, Ö zil; y Karim Benzema
MARCADOR: 1-0, MIN. 48, ISCO. 1-1, MIN. 65, BENZEMA. 2-1, MIN. 72, SANTA CRUZ. 3-1, MIN. 72, SANTA CRUZ. 3-2, MIN. 81, BENZEMA.
ÁRBITRO: HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ (COMITÉ DE LAS PALMAS)
INCIDENCIAS: Jornada 17 de la Liga BBVA. Estadio La Rosaleda

El Real Madrid aterrizaba en Málaga con el objetivo de poner el mejor punto y final posible a un año de contrastes. Si bien 2012 había sido, para los blancos, el de la conquista del mejor título de Liga de la historia en cuanto a números, el inicio de la nueva campaña parece haber volatilizado todo rastro de un equipo caracterizado por su letal pegada. Obligados, no obstante, a no bajar los brazos por difíciles que las cosas se hayan puesto-así lo recordaba el presidente de la entidad madridista, Florentino Pérez-el conjunto dirigido por José Mourinho  cerraba el año con todo un desafío: recuperar su mejor versión ante el 'EuroMálaga'.

La sorpresa saltaba minutos antes del inicio del partido, al darse a conocer que Iker Casillas arrancaría el encuentro desde el banquillo, en favor de Adán, al que acompañaban Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos y, Essien en defensa; la dupla Xabi-Khedira en el centro del campo; Di María por banda derecha, Cristiano por banda izquierda, Özil en la media punta y regresaba, al fin, Karim Benzema como máxima referencia ofensiva. En filas malacitanas estuvieron Caballero; Gámez, Sergio Sánchez, Demichelis, Monreal; Joaquín, Camacho, Portillo, Eliseu; Isco; y Saviola.
 
Duelo equilibrado
 
Los datos antes referidos para aludir a la conquista del último título liguero de la historia, aseguraban también que el Málaga es una de las víctimas propicias de Cristiano Ronaldo, dato que el luso trató de confirmar con el primer disparo a puerta del partido, un derechazo de libre directo que Willy Caballero lograría detener. Suyo sería tambiéne el segundo intento de la noche, que en esta ocasión toparía con la intercepción de Demichelis. Enrabietado, quizás, ante la decisión de la UEFA, de expulsarle de los próximos años en competiciones europeas, el Málaga trataba de conferirle rabia y carácter a un juego que, inicialmente había sido dominio del Madrid.  No obstante, con el transcurso de los minutos, esta dinámica fue modificándose y los locales recuperaron parte del terreno que habían cedido merced del empuje blanco-de verde en la noche de hoy-. Consecuencia de eso, los Isco, Joaquín y compañía empezarían a merodear peligrosamente las inmediaciones del área defendida por Adán, aunque esta vez la zaga blanca se veía bien posicionada y atenta en el corte de las culminaciones en las jugadas ofensivas de los de Pellegrini. 
 
Menos acertados se veían los blancos a la hora de darle salida al balón, donde se caía en continuas impreciones y errores, que le devolvían el esférico al rival. Ante el crecimiento en la posesión malaguista, el Madrid empezaba a tirar de su particular seña de identidad, el contragolpe. Entre Di María y Crisitano conducirían uno, al borde del minuto 20 que a punto estaría de elevar el primer tanto al marcador de la Rosaleda; no obstante, el remate de Cristiano acabaría perdiéndose en el limbo, malogrando la que probablemente había sido la mejor ocasión del Madrid hasta el momento. Antes lo había intentado también Joaquín mediante un buen disparo a pase de Eliseu, que tampoco vería puerta.  En cómputos geneales, el duelo se exhibía igualado, intenso y emocionante.
 
El Madrid empuja
 
Atrás parecían quedar los momentos de mayor presión malaguistas y el Madrid volvía a mostrarse cómodo sobre el terreno de juego, elaborando con facilidad un fútbol de ataque que, al igual que le sucedía al Málaga no lograba hallar culminación en la meta rival. A pesar del paso al frente que el Madrid había vuelto a dar en pos de recuperar ese dominio que había ejercido en la primera fase del partido, el conjunto de Pellegirni lograba imprimirle a su ofensiva una frescura y velocidad cargadas de sensaciones de peligro aunque estériles en cuanto a efectividad. Así quedaba patente cumplida la media hora de partido cuando Sergio Sánchez remataba de cabeza tras la salida de un córner botado por Joaquín; el balón, sin embargo, acabaría perdiéndose en nada.
 
Aliado con las estadísticas y tratando de aprovechar la cercanía que los de Mourinho adquirían, poco a poco, con el área de Caballero, Cristiano continuaba intentándolo con nula fortuna, la misma que le caracterizaría en el minuto 36 cuando no lograba rematar de forma certera un buen envío de Di María, como tampoco lograría hacerlo Pepe a la salida de un córner que llegó a rozar pero no a encauzar con la dirección correcta. El Madrid empezaba a perdonar en exceso, despertando los fantasmas que le habían sentenciado en partidos anteriores tras verse falto de su característica pegada de la pasada campaña. Esta tampoco le acompañó a los blancos cuando, en la siguiente jugada de ataque, Ronaldo se sacaba un fantástico pase para dejar prácticamente solo a Benzema ante Caballero; sin embargo, el disparo del astro galo acabaría de nuevo en agua de borrajas. 
 
El Madrid empezaba a convertir la recta final del primer tiempo en un monólogo de los suyos, cercando el área local y robando continuamente el balón a los malaguistas cuando estos disponían de él. El Málaga, por su parte, trataba de aprovechar sus ocasiones-que también las tuvo-siendo castigado, de forma equivocada en alguna de ellas con la señalización de algún fuera de juego que no debió ser señalado. El punto y a parte al encuentro llegaría con un nuevo remate de aquel que había abierto la sucesión de intentonas, Cristiano Ronaldo, tan omnipresente como desarcertado de cara a puerta, rubricaría la última ocasión del primer tiempo con un nuevo remate a pase de Sergio Ramos que acabaría perdiéndose por línea de fondo.
 
El Málaga se adelanta
 
El Málaga, que había protagonizado un período muy bueno en alguna fase del primer tiempo, trató de recuperar ese juego a base de empuje y calidad. Ni un minuto había discurrido de la reanudación de un encuentro sin cambios en uno ni otro banquillo, cuando Eliseu se sacaba ya el primer remate a puerta de la segunda mitad. Una ocasión sin mayores consecuencias para la meta defendida por Adán en la noche de hoy, a la que Di María respondería con la clara intención de dejar patente que el Madrid no iba a ceder. Y en el particular 'toma y daca' que ambos conjuntos habían propuesto sobre el resbaladizo césped de La Rosaleda llegaría la primera gran combinación del equipo local, que rubricaría finalmente Isco con el 1-0 para los suyos. 
 
El gol había dado alas a los de Pellegrini, que aún pudieron ver ampliada su distancia en el marcador si Portillo no hubiera enviado excesivamente alto su remate en el minuto 52.  Por algo menos se perdió el tercero consecutivo, el de Javier Saviola, que se marcharía rozando el palo de la portería defendida por Adán. El Madrid disponía aún de mucho tiempo para tratar de darle la vuelta al marcador pero el gol encajado parecía hacer mella en la psicología del conjunto blanco, que debía sacudirse el letargo si quería no ver ampliada la distancia con el líder en 16 puntos.
 
El Madrid empata
 
Trataban de no perder la calma los de Mourinho, que lograban triangular una buena jugada en la frontal del área malaguista para que al final Benzema se sacase un disparo raso, que se perdería por el costado de la portería local. En busca de una mayor incisión en el ataque, Mourinho empezaría a mover banquillo y en esta ocasión sería Arbeloa quien cedería su posición en el campo a José Callejón, un movimiento claramente ofensivo en busca de ese último paso que al Madrid le había faltado en el partido. El juego se había pausado en favor de los intereses del conjunto de Manuel Pellegrini pero no tanto de los madridistas, que continuaban dotando al equipo de aire fresco. Kaká era en esta ocasión el que recogía el testigo de Di María en el que sería el segundo cambio de la noche en filas blancas. 
 
Precisamente Kaká sería quien perdería el balón en lo que acabaría derivando en la jugada de gol de su propio equipo, tras su pertinente recuperación. El Madrid se lanzaba al ataque y en una embarullada jugada en el área malaguista, sería Benzema el más listo, el más pillo, aunque a tenor del acta arbitral, no el autor del 1-1, un balón que parecía tocar en última instancia Sergio Sánchez. Y encedidos ya los motores, los blancos tratarían de no dejar el trabajo a medias. En esta ocasión sería Mesut Özil el que remataba excesivamente alto un balón que bien hubiera podido suponer el segundo gol para los madridistas. Antes había sido Joaquín el que había estado a punto de desequilibrar de nuevo la particular balanza del luminoso en La Rosaleda. 
 
El Málaga vuelve a tomar ventaja
 
El partido entraba en una fase intensa, en el que las jugada se producían a un ritmo vertiginoso, tal, que el colegiado de la contienda no reparó en la mano que los jugadores del Real Madrid reclamaron por parte de Eliseu en la salida de un córner, de la misma manera que tampoco lo había hecho en la primera mitad cuando fueron los locales  los que reclamaron dos penas máximas. En la contraproducente tesitura de arrugarse por el gol encajado y por las acciones arbitrales reclamadas, el Málaga continuó desarrollando su juego de toque y tranquilidad, que se vio recompensado de manera inmediata cuando Roque Santa Cruz empujaba en boca de gol el que sería el 2-1 para los suyos. 
 
El Madrid lo intentaba con voluntad pero la construcción de sus jugadas ofensivas topaba continuamente con su propia falta de ideas en la culminación de las mismas. Cristiano trataba de tirar del carro con un nuevo disparo a pase de Xabi Alonso pero el equipo, ya descompuesto por el impacable avance de un cronómetro que amenazaba con dejarle en una difícil situación, aún vio agravado su estado cuando de nuevo Santa Cruz culminba una contra perfectamente conducida por Joaquín para rubricar un agónico 3-1 ante el Madrid.
 
Benzema recorta distancias
 
Con el panorama que se le presentaba a los blancos a prácticamente 10 minutos del desenlace del partido, sólo les restaba tirar de casta y haciendo bueno uso de esta, los de Mourinho, que habían agotado los cambios dando salida a Modric en lugar de Xabi Alonso, lograron recortar distancias, por mediación de Benzema, a pase de Özil. 3-2 y al Real Madrid sólo le quedaban ocho minutos para, al menos, no cosechar una nueva derrota. En esta tesitura asomaría de nuevo la figura de Cristiano Ronaldo para rematar un balón que acabaría blocando Willy Caballero. 
 
Las prisas llegaban con apenas tres minutos de añadido sobre el 90 ya cumplido, sin variaciones en el marcador y el final del encuentro se antojaba tan agónico para los de Mourinho como satisfactorio para los de Pellegrini. Las ansias no culminarían en nada positivo para los blancos, que se comen los turrones a 16 puntos del líder en unas vacaciones que habrán de emplear en reflexionar en pos de hallar la forma de reconstruir una situación que con prácticamente la primera vuelta desarrollada se presume tan inimaginable como incomprensible.
 
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