Mourinho, los futbolistas y las responsabilidades

La Navidad llega, y con ella la mayor crisis de resultados del Real Madrid en los últimos tiempos. Hasta el mes de febrero en que den comienzo los octavos de final de la Champions League, el conjunto blanco deberá analizar la situación actual y buscar soluciones, pero partiendo de una premisa: todo el mundo es igual de responsable.

Mourinho, los futbolistas y las responsabilidades
Imágenes: AP, RTVE.es y La Vanguardia

¿Quién tiene la culpa? ¿Quién ha originado esta situación? ¿Es sólo una persona? ¿Son muchas? ¿Se marchará Mourinho al final de la temporada? ¿Lo cesarán? ¿Superará el Real Madrid la eliminatoria frente al Manchester United?

Resulta lógico pensar que cuestiones como estas circulan por la mente de la afición madridista. Y lo cierto es que no hay una respuesta concreta. Cada persona, aficionado o periodista tiene su particular punto de vista; respetable, por supuesto. 
 
José Mourinho, técnico blanco, sentenciaba en la rueda de prensa anterior al partido frente al Málaga que los culpables del éxito del equipo la pasada temporada eran los mismos responsables que de la terrible situación actual. A saber: jugadores, entrenadores, o jugadores y entrenadores. La realidad es que la gloria de un club reside en la perfecta combinación de todas las delicadas piezas que lo forman, por lo que Mourinho y los futbolistas portan sobre sus espaldas toda la culpa. Tanto de los triunfos, como de las derrotas. 
 
Sin embargo, conviene matizar varios aspectos y señalar, de forma precisa, la parte de responsabilidad que tiene cada uno. 
 
Jugadores como Essien no tienen fondo para disponer de minutos Por un lado está el entrenador, Mourinho, que suele ser la diana favorita de periodistas y, de un tiempo a esta parte, aficionados. Y culpa tiene, claro. Muchas de sus decisiones esta temporada no han sido acertadas. Tal vez jugadores como Essien, que por ejemplo no tiene fondo para disputar minutos de tanta intensidad como lo hace - o solía hacer- el equipo blanco, han contado con demasiadas oportunidades. O la no inclusión de Ozil en determinados momentos, resultando en otras tantas ocasiones decisivo. 
 
No obstante, las vicisitudes citadas son puramente técnicas. En ocasiones, olvidamos que el que más sabe de esto es el entrenador y nos atrevemos a juzgar sus decisiones con una osadía pasmosa. Tiene mucho morbo jugar con la pizarrita desde casa, y es algo que puede cegarnos. 
 
 
Pero, a decir verdad, donde realmente se le puede atizar al entrenador blanco es en su relación con los jugadores. Confrontan aquí dos puntos de vista opuestos que han terminado por fracturar el contacto entre cuerpo técnico y futbolistas. Éstos consideran que Mourinho confecciona las alineaciones en función del agente, la nacionalidad u otras características que poco tienen que ver con lo futbolístico; y les crispa. Por supuesto, el portugués, inteligente, responde siempre de la misma manera cuando las preguntas al respecto se posan sobre la mesa: decisión técnica. Pero no es suficiente; ya, no. 
 
A los miembros de la plantilla ya no se les convence con este argumento. Son dos temporadas y media juntos, tiempo suficiente para conocerse los unos a los otros y los otros a los unos. Son los mismos jugadores, técnicos, cuerpo médico...Pero el desgaste por dicho motivo es absoluto y repercute sobre el terreno de juego de forma directa. Los resultados están ahí.
 
Juzgado Mourinho, los futbolistas acceden a los tribunales. Sorprendentemente, muy pocas personas echan en falta a uno de los artífices de la pasada Liga: Marcelo. El carioca, correcto en defensa pero decisivo como el que más en ataque, continúa lesionado y el regreso aún no se vislumbra en el horizonte. Mourinho, por tanto, no puede utilizar a un efectivo clave en el juego merengue. Tampoco a Coentrao, quien los problemas físicos le están lastrando últimamente. Estos contratiempos provocan que formar la defensa sea una quimera. Sea cual sea la decisión, el juego de ataque de los laterales sin Marcelo y Coentrao queda anulado. 
 
Pepe, Khedira o Di María no atraviesan su mejor momento La pareja de centrales, Ramos-Pepe, tampoco se encuentra en su mejor momento, especialmente por el rendimiento del portugués. Sergio Ramos comenzó mal la temporada, y tras la suplencia frente al City en el primer encuentro de Champions, su fiabilidad ha regresado. Pepe, en cambio, continúa en caída libre. Errores suyos fueron el gol de Lewandowski en Dortmund o el segundo gol del Espanyol el pasado fin de semana, cuando una falta suya desencadenó el desastre. Por no hablar de sus continuos fallos en la salida del balón.
 
En el mediocampo, Khedira ha tenido dos fallos grotescos en el último mes que han condenado a su equipo. El primero de ellos en Sevilla, ante el Betis, cuando no llegó a  taponar el disparo de Beñat que acabó en la portería de Casillas. El segundo, recién salido del horno; ante el Málaga, en una situación similar: no encimó a Isco y el disparo del crack valenciano significó el primer tanto andaluz. 
 
 
La línea de tres previa al delantero centro vive su particular estado de forma. Di María, activo como de costumbre, yerra en pases innecesarios y se precipita en sus acciones. Por ello, Mourinho le lanzó un hiriente mensaje en rueda de prensa hace un par de semanas, tras la derrota ante el Celta en Copa. Ozil, por suerte para el Madrid, ha ido de menos a más hasta resultar decisivo en momentos agónicos como contra el Borussia en el Bernabéu o ante el Valladolid en Zorrilla. Cristiano Ronaldo, lejos del acierto goleador de antaño, ha mejorado como futbolista y, cual capitán, se carga el equipo sobre sus espaldas como un saco de cemento. La ambición para él no conoce límites. 
 
Benzema necesita la presión de Higuaín para rendir a gran nivel Por último, la punta de ataque. Con Higuaín fuera, Karim Benzema amaga con volver a la apatía de hace dos campañas. Es determinante para el equipo contar con los dos delanteros, ya que, de esta manera, sienten la presión sobre la cabeza y el aliento en sus nucas. Sin el argentino, Benzema se relaja porque las posibilidades de ser titular se disparan hasta un 100%. Necesita presión.
 
Difícil panorama para el Real Madrid. La Navidad llega en el momento preciso. Jugadores y técnicos buscarán revertir la situación por orgullo personal con el objetivo de llegar a la eliminatoria frente al Manchester United en el mejor estado de forma posible. Todo se terciará; pero ahora, conviene descansar y reflexionar.