El fútbol muestra al Real Madrid el camino a seguir

La victoria azulgrana en el Santiago Bernabéu dejó alicaído el ánimo madridista. Olvidaron, quizá, que históricamente estos desafíos han forjado el carácter del Real Madrid. Ante una empresa tan difícil como era remontar en casa del Barcelona, el Madrid dejó su mejor versión. Una versión antagónica de la vista en el partido de ida.

El fútbol muestra al Real Madrid el camino a seguir
El fútbol muestra al Real Madrid el camino a seguir

El partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa nos dio la razón a algunos que sabíamos precisamente eso, que había un partido de vuelta.  La victoria azulgrana en el Santiago Bernabéu dejó alicaído el ánimo madridista. Olvidaron, quizá, que históricamente estos desafíos han forjado el carácter del Real Madrid. Ante una empresa tan difícil como era remontar en casa del Barcelona, el Madrid dejó su mejor versión. Una versión antagónica de la vista en el partido de ida.

Resulta difícil, e injusto a la vez, analizar el partido de anoche sin pensar en el encuentro de hace siete días. El choque de ayer deja en evidencia a Mourinho, y en especial a su método. El Madrid se comportó como ese estudiante que se presenta en junio a un examen de ocho temas habiéndose leído, que no estudiado, dos de ellos. La nota del examen acompaña el esfuerzo del alumno y debe recuperar en septiembre. Para ello se prepara a conciencia y decide estudiar con tres semanas de antelación. La nota que ahora roza el sobresaliente, hace a sus amigos , familiares y profesor preguntarse por qué no lo hizo en junio y así haberse ahorrado el mal verano.

El Madrid decidió apostar por sus mejores jugadores, hasta ahora había dedicado más tiempo a pensar en cómo romper las virtudes del Barça en lugar de hacer brillar las suyas propias. La teoría de que jugando bien te acercas más a la victoria ha salido reforzada. Los grandes clubes y selecciones que han obtenido éxitos en este deporte lo han hecho, en su mayoría, apostando por el buen trato del balón y por sus mejores futbolistas. Cierto que ha habido casos de lo contrario, pero los resultadistas deben tener en cuenta que esos equipos son minoría, a fin de cuentas sus argumentos se basan en estadísticas.

Ayer el Madrid, agobiado por la ventaja concedida al Barcelona en el Bernabéu, se olvidó de extravagancias y miró de frente al Barça. El cambio de mentalidad trajo consigo un cambio de protagonistas. En Madrid el centro del juego madridista fue Pepe, en Barcelona lo fue Özil, suplente en la ida. Donde en el Bernabéu había trivote, en el Camp Nou hubo un centro del campo dinámico. La línea defensiva se adelantó unos metros y la presión, ordenada e inteligente, provocó errores defensivos en el Barça. Unos fallos que son más fáciles de sacar cuando la defensa no se encuentra en la frontal del área pequeña. Nada de eso se atrevió a hacer Mourinho en el Bernabéu, sin ningún argumento sólido que le permitiera tal concesión a Guardiola. La plantilla del Real Madrid tiene más recursos de los que su entrenador es capaz de aprovechar, incluso Granero, inédito hasta ahora, se plantea como una buena solución para un mediocampo que pide oxígeno a gritos.

El fútbol ha enseñado al Real Madrid el camino a seguir para enfrentarse de tú a tú al Barcelona y para ello no ha hecho falta recurrir a ningún druida, simplemente ha servido el sentido común y apostar por las múltiples variantes de la plantilla.