Donostia se quedó a un paso de la gloria

La Real Sociedad que dirigió Denoueix se quedó a tan sólo dos puntos de alzarse con el campeonato liguero. Ocurrió en la temporada 2002-2003, destacando jugadores como Westerveld, De Pedro, Xabi Alonso, Aranburu, Kovacevic o Nihat. El equipo donostiarra llegó a estar invicto durante toda la primera vuelta.

Donostia se quedó a un paso de la gloria
Nihat controla un balón. - As.com

Quizás muchos jóvenes donostiarras no recuerden la gesta que hizo el club de su ciudad hace exactamente diez temporadas, pero todos aquellos veteranos y fieles al equipo realista, pudieron observar como se quedaron a tan sólo dos puntos de alzarse con el campeonato liguero. Ocurrió en la temporada 2002-2003 y Anoeta cada domingo era una fiesta. Los blanquiazules estuvieron toda una primera vuelta sin perder un solo partido, hecho digno de admirar. Los jugadores más destacados fueron el portero Westerveld,  López Rekarte y Jáuregi, Karpin, De Pedro, Xabi Alonso, Nihat y Kovacevic. Estos últimos marcaron ese año 23 y 20 goles respectivamente.

La Real Sociedad llegó a plantar cara a equipos temibles como el Valencia (campeón del pasado año) o el Madrid, equipos a los que les sacó un empate en sus propios feudos; y otros como el Barcelona o el Celta, a quienes derrotaría en Anoeta. Contra el Dépor también arañó un punto. La dupla letal Nihat-Kovacevic, empezaba a dar sus frutos. El club realista se proclamó campeón de invierno sin haber sido derrotado en ningún partido.

Pero a partir de ahí, todo se empezó a torcer. En los primeros tres partidos de la segunda vuelta, sólo pudo puntuar ante el Espanyol, ya que fue derrotado por el Athletic (su máximo rival) y el Betis. Pareció coger alas en los siguientes dos encuentros, pero nada más lejos de la realidad. En Zorrilla fue aplastado por una apisonadora llamada Real Valladolid, donde le venció por 3 goles a 0. A la Real se le escapaba de las manos el campeonato y, aunque intentó volver a reaccionar, otra vez volvió a sufrir una derrota. Esta vez frente al Deportivo y sólo una semana antes de enfrentarse a su rival directo: el Real Madrid. Contra el equipo blanco, la Real cargó toda su ira y en un fortín como Anoeta consiguió vencerle por 4 tantos a 2. La euforia se disparaba en la actual Capital Europea de la Cultura, quienes ya se veían campeones.

La siguiente jornada, le endosó un 5 a 0 al Rayo Vallecano, pero una semana más tarde, las cosas se volvieron a torcer de nuevo, ya que fueron derrocados por el Barcelona en el Nou Camp. Después de eso y tras ganar cuatro partidos seguidos, tocaba afrontar el partido con el Valencia. Un fatídico gol de Jáuregi en Propia Puerta, dejó K.O. al equipo realista, que no pudo pasar del empate y sólo le salvaba una victoria ante el Celta. La esperanza realista se desvaneció en el penúltimo partido de la jornada. Un gol de Mido volvió a dejar fríos a los aficionados realistas que se habían desplazado a Vigo. La liga se iba. A pesar del gol de Nihat en el minuto 80, los blanquiazules sucumbieron ante los celestes y en ese mismo instante el Real Madrid vencía al Atlético por 0 goles a 4 en el Calderón y habría que esperar que el club blanco fuese derrotado por el Athletic en el Bernabéu, algo practicamente imposible. Finalmente no fue así y los merengues se alzaron con el título liguero, pero la magnífica campaña cuajada por el equipo donostiarra no pasó desapercibida para nadie.