Real Valladolid 1 - Barcelona 3: el Barça duerme al Valladolid

El equipo azulgrana fue muy superior a los pucelanos y, con su juego de toque y aglutinador del balón, impidió que los locales pudieran tener ocasiones de peligro. Solo en los minutos finales los blanquivioleta lograron poner en aprietos al Barça, pero Tello impidió la sorpresa con su gol en el descuento.

Real Valladolid 1 - Barcelona 3: el Barça duerme al Valladolid
Valladolid
1 3
Barcelona
Valladolid: Dani; Rukavina, Sereno, Valiente, Balenziaga; Sastre (Baraja, min. 81), Víctor Pérez; Omar, Óscar, Bueno (Rubén Peña, min. 64) y; Manucho (Javi Guerra, min. 74)
Barcelona : Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba; Busquets, Xavi, Thiago (Iniesta, min. 83); Pedro (Tello, min. 89), Alexis (Villa, min. 76) y Messi
MARCADOR: 0-1, min. 42, Xavi. 0-2, min. 60, Messi. 1-2, min. 88, Guerra. 1-3, min. 92, Tello.
ÁRBITRO: Clos Gómez (Aragonés). Amonestó por parte local a Bueno, Sastre y Óscar. Del FC Barcelona amonestó a Thiago.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga BBVA en el Estadio José Zorrilla. Lleno.

El Barcelona no tardó en demostrar que el balón en un campo de fútbol tiene que ser siempre suyo. Con la posesión por bandera, los azulgrana pronto se hicieron con el control del juego mediante la calidad y el gran toque de sus futbolistas, capaces de marear a los de Djukic hasta encontrar el momento preciso para marcar gol. Así fue el primer tramo de partido, ya que los locales intentaban luchar y oponerse al dominio azulgrana pero estos seguían sin perder la posesión.

Los locales tenían ante sí la oportunidad de demostrarle a su público, que llenaba las 26.512 localidades del José Zorrilla, que son capaces de plantar cara a cualquier equipo, y así lo intentaron. Con fuerte presión hacia el hombre que tuviera el control de la pelota trataban de evitar que el Barcelona anotara en los primeros compases de partido, lo cual sería fatídico para sus intereses.

Sin embargo, los del ausente Tito Vilanova, hacia el que hubo mención especial en los prolegómenos del choque, estaban decididos a imponer su superioridad en el marcador, si bien la falta de precisión y el buen hacer de los zagueros del Valladolid impidieron que el Barça pudiera marcar gol en sus constantes incursiones en zonas de peligro. La primera media hora fue de calma, ya que los azulgrana campaban a sus anchas por el césped mientras los de Djukic trataban en vano de desplegar su juego, empresa difícil con rivales de semejante entidad.

El Barça se desperezaba y a punto estuvo de adelantarse en el tanteador, ya que en la tercera falta al borde del área que chutó el equipo visitante, Messi puso el esférico en la mismísimo poste de la portería que Dani defendía. El venezolano vio cómo la madera repelía lo que pudo ser el primer tanto en su contra. Con el Pucela ya advertido, pues no había sido capaz de llegar en condiciones a arco de Valdés salvo por una protestada acción en la que se pedía mano en una acción dividida, el Barcelona no tardó en ponerse por delante.

En una de las múltiples jugadas de posesión azulgrana, en la que la sucesión de pases es prácticamente infinita, el cuero llegó a los dominios de Jordi Alba, siempre amigo de incorporarse al ataque. El exvalencianista penetró por la línea de fondo y le dio un pase medido a Xavi para que el de Terrasa pusiera el primer tanto en el luminoso en el minuto 42. El Valladolid vio como el remate del '6' del Barça acababa con sus esperanzas de irse al vestuario con una esperanzadora igualada.

La parroquia blanquiivoleta, que había estado animosa durante esos 45 primeros minutos, se veía resignada a un rival muy superior, conque no vio como excesivamente mal resultado ese solitario gol en contra. Con el tiempo de descanso concluido, ambos equipos intercambiaron su posición y se dispusieron a seguir jugando el choque. La tónica manifestada fue idéntica a la vista en la primera parte, ya que el Barcelona dominaba a su antojo mientras los locales trataban, estérilmente, de crear peligro para la meta de Valdés.

Los de Jordi Roura, a la espera de que Vilanova se recupere de sus problemas de salud, eran conscientes de la necesidad de tener la posesión para impedir disgustos ofensivos pucelanos. Muy metidos en el encuentro siguieron creando oportunidades, siempre comandados por Messi y Xavi, ya que el argentino recibía pases del catalán para poner en ascuas a la zaga local, como en los primeros 15 minutos de la segunda parte, donde tras burlar a Sereno mandósu disparo por la línea de fondo. El triple poseedor del Balón de Oro no tardó en resarcirse de su fallo, pues cuando el marcador señalaba los 60 minutos de choque, regateó con el balón pegado a su zurda para ajustar su lanzamiento al palo sin que nadie pudiera evitarlo. 0-2 y todo invitaba a pensar que sería difícil cambiar el tanteadorm en favor de los de blanco y violeta.

Con esa ventaja, el Barça tenía ante sí media hora de juego en la que controlar la posesión e impedir las llegadas de los de Djukic, que pagaban el esfuerzo realizado en la primera mitad. El Barcelona dormía el partido y dejaba que corrieran los minutos, con un Valladolid que vivía de alguna llegada lateral de sus hombres de banda y los escasos destellos de Óscar. Bjao esta situación, el público seguía sabiendo de lo imposible de ganar el partido y se limitó a ver el espectáculo de pases y precisión que exhibe el Barcelona.

En busca del tanto que ajustara el tanteador, el técnico local puso en el campo a Rubén Peña y Guerra en detrimento de Bueno y Manucho, incapaces de dificultar la tarea de la defensa visitante. Los azulgrana trataron de dormir el partido y, con una bajada evidente de intensidad, vieron como los de Pucela se subían a sus barbas y, cuando restaban 2 minutos para acabar el partido, Guerra cabeceó un centro lateral y, previo paradón de Valdés, remachó a las mallas. La sorpresa saltaba y el runrún recorrió Zorrilla ¿podría el Valladolid dar la campanada y remontar al todopoderoso Barça? Sin embargo, el cansancio de los locales se manifestó cuando Tello, recién ingresado sobre el césped, recogió un buen pase para burlar a la defensa y poner la tranquilidad en el marcador.

Con 1-3, nada más se pudo hacer. El Pucela solo pudo crear peligro cuando le dejó el Barcelona, cuya asfixia con el balón impidió que el equipo de Zorrilla pudiera crear mínimamente peligro, ya que solo llegó a los dominios en dos ocasiones, siendo ambas en el gol de Javi Guerra, que sumó el tanto 50 con la elástica pucelana.