El R.Zaragoza cae ante un buen R.Valladolid por la mínima

El R.Zaragoza cae ante un buen R.Valladolid por la mínima

Otro mal inicio de temporada. Ya van tres años consecutivos en las que el Zaragoza no gana en el debut liguero. Es lo que pasa por no cerrar a tiempo el equipo, aunque hay razones obvias por las que no se ha podido hacer. Los maños deberán ir cogiendo forma con el paso del tiempo y acoplarse entre ellos. El conjunto dejó claro las carencias evidentes de juego y la acuciante situación defensiva.

R.Zaragoza
0 1
R.Valladolid

El Real Zaragoza debutaba en casa ante un recién ascendido, un Valladolid que llegaba con toda la ilusión del mundo, propia del que vuelve a disputar la máxima categoría del fútbol español. Las gradas estaban semivacías, aunque aún se podía observar a bastante gente a pesar de lo excéntrico e irracional del horario elegido por la LFP. Eso y el fatal estado del césped no hacían prever un partido interesante para el espectador, cosa que no fue así. Finalmente Romaric pudo jugar y el lateral derecho elegido por Jiménez fue Abraham, colocando en el izquierdo a Obradovic.

Los blanquillos salieron hambrientos de gol y fueron más incisivos en el primer tramo del partido. Lo demostraron con dos ocasiones seguidas de Montañés. Ambas acabaron saliendo por la línea de fondo. Edu Oriol estuvo muy activo, en la línea del final de la temporada pasada. Apoño, timón zaragocista en el centro del campo, se mostró algo indeciso en la primera parte y su equipo lo notó.

Mientras, el Valladolid aguantó el tirón inicial de los zaragocistas y empezó a tener el balón, pudiendo de esta manera practicar su juego. Los pucelanos resultaron ser todo lo contrario que el Zaragoza. Mientras los maños se guiaban por impulsos, los vallisoletanos tocaban el balón y dominaban la posesión. Sabían a qué jugar. Es el estilo implantado por Djuckic y con el que lograron ascender.

El Valladolid empezó a monopolizar la posesión y a abrir las bandas con los veloces extremos Omar Ramos y Ebert. Ambos hicieron un daño tremendo al conjunto blanquillo. A ello hay que sumarle las subidas de Balenziaga y de Rukavinka. El serbio, nuevo integrante en la plantilla y único fichaje solicitado expresamente por el técnico pucelano, fue el mejor del partido con diferencia. Coincidió con que Obradovic es también ofensivo, y sus subidas vertiginosas provocaron una herida tremenda difícil de tapar. 
 
Además, el Valladolid ejercía una gran presión en la salida del balón al Zaragoza, de tal manera que los maños no podían jugar tranquilos. De esta manera, el Valladolid fue llegando poco a poco a las inmediaciones de Roberto, ídolo ya de La Romareda. A punto estuvo de llegar el primero cuando Omar vio el desmarque espléndido de Ebert y lo dejó sólo ante Roberto, pero el alemán la mandó fuera. 
 
Sin embargo, el gol no tardaría en llegar. El ex-zaragocista Óscar, espléndido, recibió entre líneas, vislumbró a Omar totalmente sólo escorado hacia la izquierda del área zaragocista y el canario realizó una pared precisa al punto de penalti para que el salmantino no tuviera más que remachar, si  poder hacer nada Roberto, que a punto estuvo de repeler el balón. Un gol de los llamados psicológicos, encajado un minuto antes del descanso.
 
En el segundo tiempo el Zaragoza tiró de oficio y quedó claro que quería el empate cuanto antes. Romaric, asfixiado y muy lento en el primer acto, cedió su puesto al debutante José Mari. El Valladolid aflojó el ritmo, pero se mostró muy bien organizado en el terreno de juego. A los blanquillos les faltaba frescura y profundidad, mientras que los pucelanos podrían aprovechar las bandas para sentenciar el partido a través de una contra.
 
Sin embargo, en una falta sin visos de mucho peligro, Apoño golpeó la pelota con el brazo al protegerse la cara. Un penalti dudoso, pero la mano era clara. Óscar tuvo la oportunidad de sentenciar el encuentro, pero Roberto apareció providencial una vez más cuando su equipo lo necesitaba. Su parada avivó los ánimos de sus compañeros y de la grada para buscar la remontada. Jiménez dio entrada a Aranda por Zucculini y dotó al equipo de un carácter más ofensivo. El malagueño estuvo bien bajando a recibir los balones de los centrocampistas en la segunda línea. Apoño ejerció de faro de los blanquillos y todo el peligro zaragocista pasó por sus botas.
 
La peor noticia fue la lesión de rodilla de Obradovic. Wilchez entró por el serbio, y parecía que el Zaragoza ganaba en profundidad. Postiga, Montañés y Apoño estuvieron a punto de lograr el empate en sendas ocasiones de gol. Sin embargo, Omar tuvo la oportunidad de apuntillar a los maños en una contra, pero entre los agarrones de Abraham y la buena intención del canario, hizo que la defensa rebañara la pelota y montara otra contra que Oiol amarró al no disparar de primeras frente a la portería de Jaime.
 
El partido acabó con Roberto en el área del Valladolid y con el Zaragoza luchando hasta el final pero sin que fructificaran todos sus esfuerzos. Los blanquillos deberán jugar algo mejor en vez de hacerlo a impulsos si quieren no pasar apuros esta temporada.
Ficha técnica:
R.Zaragoza: Roberto; Obradovic (Wílchez; min.72), Paredes, Álvaro, Abraham; Romaric (J.Mari; descanso), Zuculini (Aranda; min:55); Montañés, Apoño, E.Oriol; Postiga.
R.Valladolid: Jaime; Balenziaga, M.Valiente, Rueda, Rukavina; A.Rubio (Saster, min:78), V.Pérez; Omar, Óscar, Ebert (Lolo, min: 87 ); J.Guerra.
MARCADOR: 0-1, min.45; Óscar.
ÁRBITRO: Hernández Hernández, perteneciente al colegio canario.
INCIDENCIAS: Partido jugado en La Romareda, con alrededor de 15.000 espectadores y pancartas en forma de protesta en contra de los horarios establecidos por la LFP. Un año después, se sigue realizando la "agapitada".