Que no cunda el pánico

El filial zaragocista sufrió la pasada temporada para mantener la categoría hasta el último partido. Lo consiguió porque los refuerzos de invierno hicieron crecer a un equipo que andaba moribundo y sin esperanza de futuro. Este verano, con un bloque parecido y algunas buenas incorporaciones, realizó una pretemporada de magnífico nivel. Pese a ello, ahora es penúltimo del Grupo II de 2ªB con 8 jornadas disputadas.

Que no cunda el pánico
Plantilla Real Zaragoza B (Foto: www.realzaragoza.com)

Esta temporada empezaba con ilusiones renovadas en la plantilla del filial aragonés. Tras un verano ofreciendo un buen juego y contando en sus filas con bastantes jugadores que hicieron la pretemporada con el primer equipo por su buen hacer, todo hacía presagiar que la competición liguera iba a ser algo menos temible que el año anterior.

Empezó la temporada el conjunto blanquillo recibiendo al Éibar, uno de los platos fuertes de esta categoría, de esos que están llamados a luchar por el ascenso. El filial zaragocista cosechó un empate y pudo dar muestra de que las sensaciones de pretemporada no habían sido un espejismo. En su visita a la Real Sociedad B, los maños perdieron, pero las buenas sensaciones no se fueron. Así, en la jornada 3, Osasuna Promesas vio como le endosaban un buen número de goles que hacía a los aragoneses pensar en ir hacia arriba.

Mala racha y nerviosismo

Pero desde la jornada 4, el filial zaragocista se ha sumido en un bucle de derrotas hasta sumar cinco consecutivas. Peña Sport, Sestao River y Lleida, fuera, y UD Logroñés y Amorebieta, en casa, han truncado el buen inicio liguero del conjunto zaragozano, llevándolo a ocupar la posición de colista con tan solo 4 puntos.

Las alarmas han empezado a sonar la capital del Ebro, pero ¿realmente hay motivos para ello? Es cierto que el equipo no tiene un juego tan brillante como hace unas semanas y que le cuesta mucho hacer un gol, pero los pupilos de Álex Monserrate han dado muestra de que pueden hacer bien las cosas y no es justo que se dude de ellos por una mala racha, pues, como se suele decir, a veces “el fútbol es un estado de ánimo” y en cuanto se reencuentren con un resultado positivo, es muy posible que las cosas vayan a mejor.

También cabe destacar que hasta un total de 12 jugadores están a las puertas del primer equipo y en cualquier momento podrían jugar en 1ª División si Manolo Jiménez lo requiere. Casos excepcionales los de José Mari y Víctor Rodríguez, que llegaron para reforzar al B del club aragonés y se han instalado en el primer equipo, el primero de ellos con contrato en el mismo.

Mejor planificación de categorías inferiores

Además, la crisis económica que atraviesa el fútbol español, ha llevado a comprender que la planificación de la cantera y categorías inferiores es necesaria si se quiere nutrir a Zaragoza y al Real Zaragoza de un buen número de chavales que en unos años pasen a vestir la elástica blanquilla en el primer equipo. El proyecto está empezando, y es normal que surjan algunas dudas cuando los resultados no se dan, pero no se puede perder la confianza en un entrenador y unos futbolistas que han demostrado tener nivel para no pasar apuros esta temporada.