Agresivo fuera, irregular en casa

Así es el Real Zaragoza de esta temporada. Pese a ser uno de los mejores equipos de la liga como visitante, se encuentra en la zona media-baja de la posición debido a los 15 puntos que ha dejado escapar de la Romareda.

Agresivo fuera, irregular en casa
(Foto: Andrea Royo | VAVEL).

El Real Zaragoza está realizando una buena campaña. Al contrario que en años anteriores, se ha formado un equipo competitivo, suficiente para conseguir el objetivo primario de la permanencia, y con posibilidad de mirar objetivos más ambiciosos si las lesiones respetan a los pilares del equipo. Pero los buenos partidos, se alternan con otros no tan buenos, que se traducen en derrotas. Esta irregularidad le está costando el no poder acercarse y mirar hacia puesto europeos, aunque le permite mantenerse a una distancia considerable de las posiciones que marcan el descenso.

Un equipo difícil fuera de casa

El Real Zaragoza, históricamente hablando, ha sido siempre un equipo fuerte en casa, que dejaba escapar los puntos en sus desplazamientos. Este año ha cambiado, y el conjunto maño es uno de los equipos que más puntos está consiguiendo como visitante, incluso más que cuando juega de local, al igual que el Betis.

Manolo Jiménez ha conseguido lo que no hizo ninguno de sus predecesores, y suma más victorias como visitante que todos ellos juntos. Marcelino fue destituido sin haber ganado de visitante, y entre Gay y Javier Aguirre sólo consiguieron ganar seis encuentros fuera de casa. El técnico de Arahal suma ya siete victorias, contando las cuatro del año pasado en Cornellá, Mestalla, el Molinón y en el Coliseum.

En sus visitas ha demostrado una gran personalidad que le ha llevado a conseguir tres victorias y un empate esta temporada, y haber hecho grandes partidos en los estadios más complicados (Bernabéu, Camp Nou, Mestalla...) sin obtener la recompensa merecida.

El equipo visita el sábado San Mamés, un campo difícil que no se le da bien al Real Zaragoza. El equipo bilbaino no atraviesa su mejor momento y ha dejado escapar ya 10 puntos de su estadio. La buena trayectoria de los blanquillos fuera de casa invita al optimismo para poder acabar el año de la mejor forma posible.

Un objetivo: hacer de la Romareda un fortín

El Real Zaragoza sufre una metamorfosis cuando juega como local. Al equipo le cuesta tener que llevar la iniciativa, y se encuentra incómodo en su feudo. Acumula cinco derrotas, por tan sólo tres victorias y ningún empate.

Resulta curioso cómo en los cinco partidos que ha caído derrotado, haya sido por el doloroso resultado de 0-1. Valladolid, Málaga, Getafe, Celta y recientemente el Levante, son los conjuntos que se han llevado la victoria de la Romareda. Todos estos equipos necesitaron de muy poco para llevarse la valiosa recompensa de los tres puntos. El Real Zaragoza llevaba la iniciativa, pero la falta de fluidez y profundidad, hacía que el equipo no llegara con peligro a la meta contraria. Fallos puntuales en la defensa y falta de acierto en la delantera, han hecho que estos partidos en los que se ha dominado con menor o mayor posesión, se hayan perdido sin que el rival haya necesitado otra cosa que esperar su oportunidad y asestar un golpe letal del que el Real Zaragoza no ha sabido reponerse en ninguno de los encuentros.

El equipo no se encuentra cómodo cuando debe llevar el peso del juego, y prefiere esperar al rival, ejerciendo una gran presión y aprovechando los robos de balón y la velocidad de las bandas. Manolo Jiménez tiene trabajo por delante para que el equipo sepa llevar el control de los partidos en casa y se parezca al equipo agresivo y con personalidad que se puede ver en los desplazamientos lejos de la Romareda.