Benzema e Higuaín: la complementariedad sobre el césped
El buen rendimiento ofrecido por los dos puntas madridistas ha hecho cambiar, en parte, la mentalidad de José Mourinho, dispuesto a alinear siempre a uno u otro.
Benzemá e Higuaín, en el partido ante el Granada
La idea que acompaña y ha acompañado siempre al técnico del Real Madrid, José Mourinho, ha sido que sus equipos deben jugar con un único punta, un único “9” puro. Sin embargo, esta concepción del entrenador portugués sobre la delantera se ha visto transformada en las últimas fechas a raíz del buen rendimiento que Karim Benzemá y Gonzalo Higuaín le han ofrecido al conjunto madridista.
En alguna ocasión, llegó a decir que sólo jugarían juntos de inicio si Cristiano Ronaldo no se encontraba disponible para saltar al terreno de juego. Lógicamente, y visto el buen resultado que han dado cuando han coincidido en algún partido, Mourinho se ha visto obligado a ceder y a alinear tanto al argentino como al francés. Es un caso similar al de Mesut Ozil y Kaká, aunque con diversos matices.
Los defectos de uno son las virtudes del otro
Que Benzemá e Higuaín se encuentren en el once del Madrid favorece al equipo en todo. Como el resto de los futbolistas, éstos también tienen sus virtudes y sus defectos; pero se da un extraño fenómeno que rara vez se ha visto en el mundo del fútbol: los mayores defectos de uno son las principales virtudes del otro. Es un hecho consumado. Lo mejor de todo es que el entrenador portugués se ha percatado de ello y ha actuado en consecuencia.
Las aptitudes que posee Benzemá están calando hondo en el argentino; y viceversa. Cuando Higuaín aterrizó en la capital madrileña hace ya cinco temporadas, el público, siempre exigente, del Santiago Bernabéu, tardó mucho en darle el calor y el cariño que pedía a base de goles, ya que en un principio le costó excesivamente “arrancar” y mostrar su mejor versión. Versión que ofrecería temporadas más tarde. Aun así, a día de hoy, es un auténtico ídolo en la parroquia madridista, además de uno de los capitanes.
El "Pipa" ha anotado 14 goles en 40 disparos. Cristiano, 27 en 141
En su comienzo, las dificultades que encontró para anotar un gol eran evidentes. Sin embargo, año tras año se ha transformado en un “killer” del área, en un jugador que necesita de muy poco para crearse ocasiones de gol. Sus cifras son admirables, y su promedio goleador, más. Así es, que esta temporada, sin ser indiscutible y alternando la titularidad con Benzemá, lleva marcados 14 goles en 40 disparos. Cristiano Ronaldo, líder absoluto en la faceta goleadora del conjunto blanco, lidera el Pichichi con 27 goles... en 141 disparos. Esto refleja la progresión de Higuaín.
Diferentes pero iguales
Benzemá guarda una única similitud con el “Pipa”: en su comienzo fue cuestionado por la afición blanca. No obstante, la respuesta del francés no han sido únicamente los goles, que también, sino el juego desplegado en estas dos últimas campañas. Es un jugador que se mueve bien fuera del área, con una técnica exquisita y una habilidad con el balón que pocos futbolistas poseen. Pero eso no parecía ser suficiente para José Mourinho. Él le exigía ser un hambriento, una fiera.. un “perro”, como el propio entrenador señaló.
Y lo ha llegado a ser gracias, en parte, a Higuaín, que le ha contagiado esa mentalidad sobre el campo. La otra parte de culpa la tienen Mourinho y Zidane, clave en la adaptación de Karim. Sin embargo, el argentino debe estar agradecido a Benzemá. Es sobradamente sabido por todos que Higuaín, pese a ser un deprerador del área, es más limitado que el francés en el aparto técnico. Se percibe a la hora de controlar balones, pasar el esférico, regatear, golpear la pelota, etc.
Al jugar juntos, los defectos se transforman en virtudes
Por todo ello, situarlos juntos en el mismo equipo es una combinación mortal. Son capaces de convertir sus defectos en virtud. Higuaín, de un tiempo a esta parte, ha mejorado técnicamente. Sus movimientos son más rápidos y sus pases más precisos. Todo ello sin abandonar el instinto goleador que le hace ser un delantero diferente. Y lo mismo sucede con Benzemá, que sin dejar de ser un futbolista maravilloso con un sentido del juego excepcional, ha logrado que dentro de él surja un hambre del que carecía. Sus defectos, cuando juegan juntos, se vuelven virtudes.
Este espectacular cóctel explota al coincidir sobre el césped. Se mejoran entre ellos y Mourinho es completamente consciente. Muchos aseguran que son los equipos los que se adaptan al técnico portugués, y en el caso del Madrid no es una excepción. Sin embargo, Mourinho ha cambiado ligeramente su mentalidad y ha cedido cuando ha barruntado que era lo mejor para el equipo. Y el ejemplo de Benzemá e Higuaín es el más claro.




