"¡Vela quédate!"

Carlos Vela gracias a sus grandes actuaciones se ha ganado el cariño de la grada que ansía por verle la temporada que viene también de txuri-urdin.

"¡Vela quédate!"
Vela celebra el gol del empate ante el Villarreal (Foto: Jose Mari López)

Un murmullo que se oye a voces recorre Anoeta entero. La afición txuri-urdin es un clamor a favor de Carlos Vela, y es que el mexicano ha calado hondo debido al talento que atesora en sus botas. Once goles y seis asistencias en su haber tienen gran culpa de ello. Philippe Montanier ha dispuesto de él en treinta y un partidos, en los que ha podido disfrutar de su polivalencia en ataque.

El tanto que consiguió el domingo pasado en el empate ante el Villarreal en postura acrobática no hace más que definir su clase y el estado de gracia en el que se encuentra. El “23” blanquiazul es capaz de no aparecer en todo el choque y en un momento desplegar su inmenso fútbol para empequeñecer hasta tal punto a sus rivales que parezcan conos sobre el césped.

Pero como todos los principios el suyo tampoco fue fácil. Vino con la idea de ser una pieza fundamental en la nueva Real de Montanier y como las grandes estrellas se hizo de rogar. Nadie dudaba de su gran capacidad técnica pero querían verle en acción demostrando sobre el verde.

Chilena mexicana

Como a todo buen atacante que viene de un club del nivel del Arsenal se le exige que marque las diferencias y sobre todo goles. La infinita calidad que posee era algo que necesitaba esta Real joven repleta de jugadores de la casa. Y su primer tanto apareció bien entrada la competición, en la jornada 14. La afición ya por entonces se estaba mosqueando por el rosco que llevaba en su cuenta goleadora pero desde la cita del Benito Villamarín ya pocos le discutirían.

Aquella mañana soleada en tierras andaluzas empezó a descubrirse la joya mexicana, que con una asistencia y un gol jugaría un papel importante en el resurgir del hasta entonces a la deriva cuadro txuri-urdin. A partir del compromiso en terreno sevillano nada volvería a ser lo mismo ni para la Real ni para Carlos Vela.

Una semana más tarde demostraría que lo ocurrido siete días antes no fue casualidad y anotó un gol de bandera en la remontada ante el Málaga. El recurso elegante a la par de complejo denotaba su inmensa categoría, una chilena con denominación mexicana serviría como carta de presentación en casa. El gol, de esos que no está Anoeta acostumbrado a ver, era la confirmación de que el mejor Vela no había hecho más que abrir el telón de su gran función.

2.293 minutos

Treinta y cuatro duelos después nadie pone en entredicho la importancia del mexicano en el once donostiarra. Ser el máximo goleador del equipo y el quinto jugador con más minutos, 2.293, son motivos más que suficientes para que la directiva que preside Jokin Aperribay aborde el tema de su contratación ya que se encuentra a préstamo sin opción de compra.

El dirigente realista se enfrenta ante la difícil tarea de llegar a un acuerdo con sus homólogos londinenses. Primero, para convencerles de que lo suelten, y segundo, para llegar a un entendimiento a nivel económico que se antoja complicado debido a las cantidades presupuestarias por las que se mueve la Real. Además las novias que le puedan surgir a final de temporada también supondrán otro factor clave a tener en cuenta.

Aun así, el conjunto guipuzcoano conserva el mejor aval que podría tener en estos momentos. Vela ya ha expresado en más de una ocasión su deseo de continuar en las filas blanquiazules por lo que se prevé crucial que se le dé especial ahínco a este hecho en Londres. Donde tendría escasas posibilidades de vestir de corto en cada choque.

El futbolista de apenas 23 años puede presumir ya de un extenso historial de equipos en los que ha participado: Arsenal, Salamanca, Osasuna y West Bromwich. Pero el “Bombardero”, como es apodado por sus tierras, no vería con malos ojos prolongar su estancia en Donostia ante un público que cada semana le profesa un mismo deseo “¡Vela quédate!”.