Remontada para seguir soñando

El Real Valladolid obtiene los tres puntos tras la remontada conseguida en los diez últimos minutos con los tantos de Óscar y Alberto Bueno. El Barça B se puso por delante con un gol de Carmona y, aunque desplegó un buen juego, no supo aguantar el resultado.

Remontada para seguir soñando
Barcelona B
1
2
Valladolid
Barcelona B: Oier; Lobato, Sergi Gómez, Armando, Planas (Balliu, min. 46); Muniesa, Carmona (Riverola, min. 76), Sergi Roberto; Rafinha, Deulofeu y Rodri (Dos Santos, min. 82).
Valladolid: Jaime; Balenziaga, Rueda, Valiente, Peña; Sisi, Rubio, Víctor Pérez, Jofre (Bueno, min. 64); Óscar (Nafti, min. 89) y Guerra (Manucho, min. 76).
MARCADOR: 1-0, min. 53: Carmona. 1-1, min. 80: Óscar. 1-2, min. 85: Bueno.
ÁRBITRO: Sureda Cuenca (colegio balear). Amonestó a Oier (m.32) y Rafinha (m.47) por el Barcelona B y a Jofre (m.28) y Victor Pérez (m.90) por el Valladolid. Expulsó a Jonathan Dos Santos (m.87)
INCIDENCIAS: Partido de la trigésimo novena jornada de la Liga Adelante disputado en el Miniestadi del FC Barcelona ante 981 espectadores.

La jornada intersemanal ponía fin en el Mini Estadi. Las miradas de la comunidad gallega estaba puesta en el encuentro que enfrentaba al filial blaugrana con los pupilos de Djukic. Si los pucelanos no sumaban, el Dépor podría cantar el alirón el próximo fin de semana tras el partido del Xerez; y los vigueses conseguirían la ventaja suficiente para afianzarse en la segunda plaza de cara a afrontar la recta final de temporada.

El Real Valladolid saltó al campo con el convencimiento de desplegar el juego que le caracteriza, ese que le ha permitido colocarse en los primeros puestos a lo largo de tantas jornadas. Frente a él se encontraba un equipo de jóvenes jugadores con gran potencial y calidad, capaz de poner ante las cuerdas al más firme. El empuje y las esperanzas en el ascenso directo se vieron desvanecidas con el balón que lanzó Carmona al fondo de las mallas de la portería de Jaime. Corrían los minutos y las ocasiones de peligro se sucedían, solamente faltaba el último toque, ese que reflejara en el marcador lo que sucedía sobre el terreno de juego.

El partido se convirtió en una delicia para los amantes del fútbol, un continuo tira y afloja entre los dos equipos. El jugador más destacado de la primera mitad para los blanquivioletas fue Jofre, que volvía a la que fue su casa poniendo su mejor baza sobre el campo. Creó una clara ocasión de peligro tras un centro desde la banda que remata Javi Guerra, pero Armando se encontró con el balón para sacarlo fuera. Entre los azulgrana destacó sobremanera Gerard Deglofeu, que puso en apuros a Jaime en varias jugadas.

A lo largo de la segunda parte el Valladolid intentó acorralar a los locales en su mitad de campo, con la confianza puesta en la remontada, a sabiendas de que si no se conseguía el Celta obtendría una ventaja difícil de alcanzar. Todos sabían que el fútbol no sería justo si eso pasase, por ello se demostró nuevamente la unión y el empuje con un grupo volcado en el ataque. Jofre volvió a tener el empate, elevando la pelota mientras encaraba a Oier, pero cuando el balón rozaba la línea de cal la pierna de Balliu evitó el tanto.

Varios movimientos se produjeron en el banquillo, retirando del terreno de juego a Jofre y Javi Guerra e internando a Alberto Bueno y Manucho. Después de esta última salida, el partido dio un vuelco y lo que parecía estar terminado se convirtió en un camino lleno de luz. Los últimos diez minutos reflejaron la garra de los jugadores vallisoletanos, remontando un resultado negativo a base de orgullo y cooperación. El primer tanto llegó tras un magistral pase de Álvaro Rubio, que demostró por qué es un líder dentro del campo. Óscar, realizando un maravilloso desmarque se colocó frente a Oier y no dudó en lanzar el balón al fondo de la portería, poniendo el empate en el marcador.

La victoria estaba más cerca y la confianza en el segundo tanto se palpaba en las botas de los blanquivioletas. Solo seis minutos después, tras un saque de esquina apareció Alberto Bueno en el segundo palo, que chuta de volea y hace realidad el sueño de la afición vallisoletana. Una vez más, el equipo conseguía la victoria sobre la bocina. Demasiado sufrimiento para un despliegue de fútbol envidiable.

 

Fotografía: Pep Dalmau