Agapito no suelta prenda, ¿qué estará tramando?
El presidente del Real Zaragoza no marca las pautas del nuevo proyecto, no realiza fichajes y, lo que es peor, el tiempo se agota. Debe cerrar, si es así, varios frentes abiertos que por el momento están parados y no tiene intención de pisar el acelerador. Actualmente estamos hablando del único equipo de Primera que no tiene un esquema claro de lo que va a ser el futuro más inmediato.
De broma. Lo de Agapito Iglesias roza la Alta Comedia. Como en una película de Pajares y Esteso, las malas intenciones y la pillería son constantes pero, eso sí, con la mofa bien presente. Nadie sabe nada, el ocultismo es latente. ¿Qué política adoptará en los próximos días? La prensa y la afición se harta de él porque no saben cuáles van a ser las directrices a seguir.
Mantiene esa sonrisa picarona, la mirada que parece perdida y esa impasible calma con la que afronta todas sus contiendas. Anunció que en breve se cerrarían las incorporaciones de Abraham y Edu Oriol pero de lo dicho poquito es cierto. Barrera y Juárez también parecían hechos pero, al parecer, las negociaciones dan un frenazo importante. Los representantes pretenden acercar posturas pero la tozudez del soriano no da pie a que lleguen a buen puerto.
Se especuló también con los fichajes de jugadores del Castilla. Fran Rico y Morata sonaron con fuerza en la capital maña. Además, hoy Juan Carlos expresaba su deseo de recalar en un equipo de Primera por medio de una cesión. El Real Zaragoza le parece un buen destino pero, tal y como están las cosas, creo que no vestirá de blanco.
La buena noticiaes que en medio de este trigal de oscurantismo encontramos un rayo de luz, el fichaje de un hombre de la casa: Juan Eduardo Esnaider. Puede ser el primer paso hacia una mejor situación. Sus ganas, su raza y su conocimiento del club puede venir muy bien para que los chavales, a sus órdenes, aprendan cuál es la filosofía de este Club. Chavales como Ramiro, Ortí o Edu García debería ser en un futuro quienes llevasen gran parte del peso del equipo. El argentino sabrá cómo tratarlos y les sacará lo mejor de sí.
Mientras tanto, esperemos que en breve se tomen determinaciones y decisiones firmes que, por lo menos, lleven la ilusión a la afición, ya que de los periodistas se han olvidado por completo.




