Un punto que sabe a nada
Levante y Zaragoza empataron a cero en un encuentro soporífero donde ninguno de los dos demostró algo positivo para llevarse los tres puntos. Los maños siguen colistas mientras que los levantinistas se afianzan en zona europea.
Tras lo visto en los 90 minutos, la conclusión es que ninguno de los dos equipos mereció ganar. Ni los intentos de mejora de Manolo Jiménez cambiando el centro del campo para dar entrada a Apoño y Dujmovic, y que su equipo calmase un poco las urgencias, ni el deseo se seguir sumando de tres en tres por parte de los locales sirvieron para que subiesen los goles al luminoso.
En la primera parte los maños controlaron el balón y buscaron crear ocasiones por medio de Apoño, que sin duda fue el mejor de los visitantes. Fue la clara imagen de un equipo que quería, pero no podía. Por su parte, los valencianos buscaban llegar a la portería defendida por Roberto con balones largos y al espacio para que El Zhar y Koné sorprendiesen. Pero la realidad es que el juego y las ocasiones brillaron por su ausencia.
En la segunda mitad, el partido fue algo más dinámico. Ambas defensas se asentaron con seriedad, sin conceder regalos, y tanto levantinos como aragoneses se acercaron con algo más de peligro a las áreas rivales. Así, la ocasión más clara del Zaragoza nació de las botas Apoño, que puso un peligroso centro desde la derecha al que Lafita no llegó a rematar.
El cronómetro corría demasiado rápido y los de Jiménez no daban con la tecla, por eso el mister decidió dar entrada al exlevantinista Aranda en lugar del debutante Dujmovic. El cambio exigió retrasar la posición de Apoño y que Luis García pasase a ocupar la banda derecha, lugar desde el que creó mayor peligro. Minutos después, Zuculini, que entró por Micael, lo intentó con disparo lejano que no vio puerta porque se topó con un jugador rival.
Cuando apenas quedaban 5 minutos, los jugadores de ambos conjuntos lo intentaban a la desesperada pero la última ocasión fue para los visitantes, que en el último minuto del añadido forzaron un córner. Y es entonces cuando llegó la jugada polémica del partido, porque pareció que el balón golpeó en la mano de El Zhar dentro del área. Sin embargo, Fernández Borbalán no señaló nada y el partido terminó como empezó, con un empate a cero que no sirve a ninguno, pero menos todavía al Real Zaragoza.




