Nicolas Raimondi materializa la primera victoria del Cartagena en la segunda vuelta.
Bien distinto ha sido el inicio de la segunda vuelta para los equipos de Cartagena y Sabadell. Mientras que el equipo de la ciudad trimilenaria no había conseguido puntuar en ninguno de sus tres encuentros (Deportivo, Hércules y Barcelona B), suscitando algunas dudas de que lo que fue llamado “el efecto Ríos”, había desaparecido, el Sabadell, como viene siendo costumbre en esta temporada, había hecho muy bien los deberes, sacando los 6 puntos disputados en la Nova Creu Alta y empatando en su visita al Huesca. No obstante, ayer (18 de marzo) ambos equipos cortarían su racha.
En la alineación visitante destacaba la figura de Pablo Ruiz, defensa andaluz que había vestido la albinegra en las dos pasadas campañas, protagonizando junto al ya jubilado Pascal Cygan, el muro impenetrable que hace dos años dio a conocer el nombre de “EFESÉ” a toda la España futbolística.
Sin embargo, en el once escogido por Carlos Ríos, no se encontraba Marc Fernández a quien la afición sabadense debe recordar, pues suyo fue el gol que permitió acceder a los catalanes a la categoría de plata. A pesar de que el extremo derecha estuvo calentando en la banda, no jugó un solo minuto contra el equipo de su tierra natal.
Quien sí saltó al campo fue el guardameta Juanma, muy probablemente por los numerosos goles encajados en los últimos partidos por Manu Reina, quien en partidos anteriores había sido todo un héroe para el conjunto de la ciudad portuaria. De todas formas quien hubiera sido el portero resultó irrelevante, pues los pocos disparos del equipo arlequinado que fueron entre los tres palos fueron atajados por los zagueros locales, siendo así Juanma un espectador más del partido.
Una vez que el balón se puso en juego, el Cartagena empezó a disponer de oportunidades, gracias a un Braulio que lucha diariamente por recuperar su forma y un Nicolás Raimondi que, viendo su portento físico y buen hacer con los pies, cuesta creer que a su edad haya estado tan desaprovechado en ligas menores. No obstante, pronto el partido se enfrío, y así siguió hasta que Piñedo Crespo mandó a los jugadores al vestuario.
Al volver a saltar al campo, parecía que las palabras de Carreras habían tenido efecto, pues el Sabadell dispuso de sus mejores momentos y de la posesión del balón, pero, como se ha mencionado anteriormente, sin generar peligro, salvo un remate de córner, despejado por Manolo Gaspar. Pocos minutos después, Raimondi remataría de cabeza un centro de Dimas Delgado con el que el Cartagena lograría sus primeros tres puntos de la segunda vuelta.
A partir de entonces, el Sabadell tiró de casta, sin rendirse ni en el último segundo, pero el Cartagena supo controlar bien el partido y no sufrió salvo por una serie de faltas al borde del área en el tiempo de descuento.
La próxima semana, los de Carrera tendrán recibirán al líder de la categoría, el Deportivo de la Coruña, mientras que el Cartagena viajará a Alcorcón, con una nueva oportunidad de abandonar los puestos de descenso.




