'Estocada' del Valladolid en Santo Domingo
El Alcorcón cayó por 0-1 en casa y tendrá que remontar en Pucela. Javi Guerra anotó el único gol del partido. Foto: María Chacón
Juan Antonio Anquela fue tajante en la previa del encuentro al declarar que su equipo no cambiaría su estilo de juego, independientemente del rival o la situación que tuvieran delante, y viendo el comienzo del mismo se pudo ver que no era ningún farol. El Alcorcón se mostró incisivo en ataque y muy serio a la hora de defender en conjunto. El Valladolid también buscó desde el inicio dominar y presionar a su rival, por lo que el choque arrancó con ambos equipos enchufados.
Los hombres de Djukic dominaban el esférico, pero no lograban crear excesivo peligro debido a las escasas opciones que les dejaba la zaga alcorconera. Sólo Javi Guerra, en los instantes iniciales, hizo actuar a Manu Herrera. Los locales se encontraban cómodos y jugaban bien sus bazas ofensivas. La primera gran oportunidad amarilla la tuvo Rubén Sanz con un disparo desde fuera del área que repelió Dani Hernández.
Pese a no tener la posesión, todo parecía estar controlado por parte del Alcorcón, pero el tanto de Javi Guerra, a la media hora de juego, rompió los esquemas madrileños. El delantero del Valladolid se impuso a su marcador en el área y remató a gol un gran centro de Nauzet. El partido se inclinaba, momentáneamente, para el lado visitante.
Con el 0-1, el Valladolid templó el duelo y finalizó la primera parte imponiendo el ritmo que más le beneficiaba.
El Alcorcón necesitaba empatar para volver a meterse en la eliminatoria y con esa intención volvió al terreno de juego. Muy pronto empezaron a llegar las oportunidades y las sensaciones locales mejoraron. Anquela necesitaba más mordiente y antes de que se cumpliera la hora de encuentro hizo los tres cambios: Miguélez, Oriol Riera y Saúl.
La reacción alfarera reactivó a la grada de Santo Domingo que vio el momento de recuperar la desventaja. Aún así, no fue fácil generar opciones de gol y las mejores ocasiones tardaron en llegar. Un cabezazo de Agus y un disparo de Montañés pusieron a prueba a la defensa vallisoletana que, a duras penas, logró detener ambas acciones.
Los intentos locales fueron constantes, pero su falta de pegada también. El Valladolid mantenía a cero su portería y buscaba la sentencia al contragolpe. El monólogo del Alcorcón se mantuvo en la recta final del choque aunque siguió sin encontrar recompensa pese a los continuos esfuerzos del conjunto madrileño. Saúl y Miguélez fueron un claro ejemplo de la poca fortuna local de cara a portería.
Finalmente, el marcador no se movió y el árbitro, que perdonó la expulsión a Baraja antes de la conclusión, decretó el final del choque de ida en una eliminatoria que se decidirá en Zorrilla y que tiene al Valladolid como principal opositor al ascenso final.