Fin del gafe en Balaídos
El Celta de Vigo, uno de los peores conjuntos en su propio feudo durante el año 2011, parece que se ha reconciliado con la victoria en Balaídos y ha sacado en tan sólo cuatro días seis puntos de los seis posibles en tierras gallegas.
Tal y como anunció en los días previos al partido Paco Herrera, el Celta saltaba al campo en la noche de ayer repitiendo tan sólo tres de los hombres que fueron titulares ante el Huesca en el partido del pasado sábado. El equipo no respondió de la mejor manera y tiró a la basura cuarenta y cinco minutos que tan sólo sirvieron para poder dar alguna posibilidad al Girona de adelantarse en el encuentro. Fueron los rojiblancos quienes llevaron el poco peligro que hubo a la portería contraria.
Ya en la segunda parte, con la entrada de Joan Tomás e Iago Aspas en el campo, el Celta se ‘lavó la cara’ y ofreció una versión que se acercaba más a la de un equipo que quiere pelear por el ascenso a la máxima categoría de la Liga española. Así, en el minuto 56, Orellana disparaba a puerta un balón que el arquero del conjunto catalán, Santamaría, era incapaz de atrapar dejándolo muerto dentro del área pequeña y que iba a rematar David Rodríguez al fondo de las mallas.
El partido siguió su tónica. El Girona se iba hacia arriba mientras los celestes lo intentaban a la contra. Ya llegando a los últimos minutos del partido el cuadro local trenzó una buena jugada que acabó con un pase de Orellana que dejaba sólo a Iago Aspas para que empujase a la red y estableciese el dos a cero definitivo.
Así el cuadro olívico se aúpa en la tabla poniéndose en la cuarta posición – fase de ascenso – a tan sólo dos puntos del Valladolid que es segundo – posición de ascenso directo a Primera división – aunque ambos tienen un partido más que muchos de los implicados en la lucha por la ‘gloria’.
Por su parte, los gerundenses se quedan en puestos de descenso y con posibilidades – muy escasas – de convertirse en el farolillo rojo de la Liga Adelante.




