El Celta lanzado al derbi
Cuarta victoria consecutiva del conjunto de Paco Herrera. Aspas suma su quinto encuentro seguido marcando. El Celta pudo sentenciar en varias ocasiones, pero acabó sufriendo. Yoel tuvo que aparecer para salvar el empate en el tramo final.
Cuarta victoria consecutiva del Celta, tercera en Balaídos, para llegar pletórico de forma y confianza al derbi gallego, el próximo domingo en Riazor. Un triunfo, el de hoy, merecido, pero sufrido.
De inicio el Celta buscó exponer mucho más que su rival e irse a por el partido. Pero los de Herrera pronto aquejaron la baja de Oubiña en la creación y la clarividencia en medio campo. A ello, ayudó un rival cerrado, que concentraba mucha gente en la frontal del área.
La primera parte se consumió con el Celta intentando encontrar espacios y el Cartagena anegando los ataques locales; lo que dejó una sensación de peligro y dominio celeste, que no se veía, sin embargo, concretada en ocasiones claras.
Pero entonces, al filo del descanso, llegó el gol, no sin cierta fortuna. Un centro de De Lucas lo tocó un defensa rival para enviarlo al larguero; el balón botó sobre la línea de gol y ahí apareció Aspas para empujarla. Fue la recompensa a la buena intención del Celta. No así a su ejecución, llena de imprecisiones hasta ese momento.
En la reanudación el equipo gallego quiso ceder terreno y esperar la contra, ante un Cartagena que se animaba sólo tímidamente. Hasta que el encuentro pasó a convertirse en un parón contínuo, propiciado por las numerosas incidencias y lesiones que se produjeron.
De hecho, el meta visitante, Manolo Reina, tuvo que abandonar el campo mareado, tras un choque con Bermejo. Fue justo después de salvar a su equipo en dos acciones consecutivas, primero ante Aspas y después ante el propio Bermejo.
No serían las únicas acciones de que dispuso el Celta para sentenciar. Pero Aspas, muy incisivo, volvió a perdonar.
El equipo vigués se plantó en el tramo final sintiéndose muy superior, pero sin teminar de liquidar a su rival. Y a punto estuvo de pagarlo, pues precisó del mejor Yoel para mantener a cero su meta. Primero en una contra, salida de la nada, donde ganó el mano a mano a Chamorro. Después, en la última jugada, metiendo una mano prodigiosa a remate de Abraham Paz.
Demasiado sufrimiento para tanta superioridad. Pero con todo el Celta se sitúa tercero, a falta de lo que haga el Sabadell; logrando cuatro victorias seguidas, algo que no hacía desde el inicio de pasada campaña. El derbi le llega al Celta en el mejor momento.




