No hay dos sin tres
El Celta de Vigo se topó con Jonathan Soriano que marcó sus dos primeros goles de la temporada y con un Barça B que dominó de cabo a rabo a un Celta que se limitó a defender como ‘gato panza arriba’ y tratar de sacar provecho de sus hombres de ataque mediante contragolpes.
Viajaba el conjunto celeste a Barcelona con la idea de poner fin a su particular ‘crisis’ de dos derrotas consecutivas. El cuadro olívico, siendo una de las mejores escuadras a domicilio se enfrentaba a un Barça B que tan sólo había conseguido salvar cinco puntos en el Miniestadi.
Desde el primer momento, Eusebio, técnico del filial azulgrana y ex entrenador del Celta, quería dejar una buena imagen y ‘lavarse la cara’ con respecto a anteriores encuentros delante de su público. Sus pupilos, arropados por unos 3.500 espectadores, entendieron las ideas del ‘míster’ y las pusieron en práctica desde el primer minuto.
Era Rafinha Alcantara, hijo de Mazinho – ex jugador celeste – el primero en poner en peligro los intereses celtistas con un disparo cruzado que se marchó lamiendo el poste de la portería defendida por Yoel. Minutos más tarde, Jonathan Soriano, que volvía de una grave lesión de rodilla, era habilitado por un gran pase de Deulofeu, pero no supo resolver en el mano a mano ante el guardameta del conjunto vigués. A pesar de esta primera ocasión fallada por el pichichi de la pasada campaña en la Liga Adelante, tan sólo siete minutos después recuperaba la confianza peinando una falta botada por Gustavo e introduciendo el esférico en el fondo de las mallas.
El gol del Barcelona despertó a un Celta que no había aparecido hasta el momento que llegó a la portería contraria mediante De Lucas, el hombre más activo de los celestes en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Al igual que en pasadas jornadas, el Celta salió más activo tras el descanso y realizó un mejor fútbol ante los ‘culés’ que diluyeron su ritmo. Álex López se encontraba con la mejor opción del Celta hasta el momento pero Masip logró desbaratar la ocasión. Sin embargo, no pudo ya con el remate de De Lucas que ponía las tablas en el marcador.
Tan sólo diez minutos después, Rafinha lanzaba una falta que rebotaría en un defensor del conjunto ‘celtiña’ e iba a aprovechar Soriano para anotar el segundo gol en su cuenta particular.
El marcador iba a quedarse con el mismo resultado hasta el pitido final aupando a los azulgranas a la parte alta de la tabla clasificatoria y dejando al Celta fuera de la zona de ‘playoff’ para el ascenso.




