Xisco resucita y hace al Dépor más líder
El delantero de Santa Ponça, con su casillero de goles a cero hasta este partido, anotó el 2-1 definitivo tras adelantarse el Deportivo por medio de Riki y empatar Collantes para el Cartagena. El dominio local fue la tónica de un encuentro marcado por las discutibles expulsiones de Ayoze y Abraham Paz en la primera parte.
El Deportivo de La Coruña vuelve a ganar en Riazor. La última víctima del espectacular rendimiento de los blanquiazules en su casa (esta es su séptima victoria consecutiva) fue un Cartagena que, pese a su oficio, no fue capaz de plantar cara en casi ningún momento de un encuentro que empezó muy intenso por parte de los locales, con ocasiones claras de gol a manos de Guardado, Valerón, Bruno Gama y Colotto (este último a la salida de un córner).
Con el Dépor acorralando a los cartageneros llegó la primera decisión polémica de Ocón Arráiz. El Cartagena lanzó un espectacular contragolpe que Ayoze, último hombre en defensa, zanjó de forma muy expeditiva a la altura del círculo central. El colegiado riojano no se lo pensó y expulsó al canario, dejando a los de casa con un hombre menos desde el minuto 17.
Empero, lejos de echarse atrás, el Deportivo siguió a lo suyo, atacando y buscando el gol sin descanso hasta que cayó por su propio peso. En el minuto 23, Riki habilita a Valerón merced a un taconazo espectacular, que el mago de Arguineguín devuelve transformado en un centro maravilloso para que el 11, cayéndose, al más puro estilo Julio Salinas, solo tenga que empujarla a la red.
A partir de ahí Oltra, que no había modificado el planteamiento del equipo tras la expulsión, decidió retrasar a Álex Bergantiños al centro de la defensa y a Zé Castro al lateral ante un Cartagena que empezaba a sentirse cada vez más cómodo en el terreno de juego. Hasta que al árbitro le dio por volver a intervenir con una expulsión que semeja más propia de la famosa ‘Ley de la compensación’ que del reglamento oficial. El damnificado fue Abraham Paz, sancionado con dos amarillas por sendas acciones sobre Riki, ambas muy similares y discutibles.
Ya en la segunda parte, la impresión era la de que el Dépor controlaría el partido sin ningún problema, pudiendo llegar a aumentar su ventaja (ocasiones tuvo, protagonizadas por Guardado, Riki y Bruno Gama). Y así fue hasta el minuto 60, en que llegó el gol del Cartagena en una jugada más propia del fútbol inglés, un genial ejercicio de fútbol directo por parte de los de Carlos Ríos: Saca de meta Reina, peina el ariete y Collantes remata un balón que tras impactar ligeramente en Colotto desvía su trayectoria y sorprende a Aranzubía.
El Deportivo había perdonado y lo estaba pagando. Hasta que apareció Xisco. El mallorquín, que acababa de saltar al terreno de juego en sustitución de Riki, aprovechó un pase de la muerte de Laure, espectacular durante todo el partido protagonizando internadas por la banda derecha, lo que unido a su nuevo look (cabeza afeitada) llega a recordar por momentos a aquel Manuel Pablo deseado por media Europa, antes de su desafortunada lesión.
El resto del partido, exceptuando los últimos 10 minutos de juego, que fueron de acoso visitante, muy tranquilo para los de Oltra. Hasta el punto de que la afición se dedicó a corear el nombre de Joan Capdevila, al que la rumorología sitúa en Coruña, y más ahora cuando Ayoze está más que nunca en el punto de mira de los seguidores del equipo líder de la Segunda División.




