Ángel Quirantes. Odiado, amado y otra vez odiado en dos meses y medio.
Un sector de la afición del Cartagena culpa al director deportivo de la falta de algunos efectivos para tener "un equipo competitivo", así como sentencian al debutante entrenador Paco López, cuando solo se han disputado 90 minutos de competición.
A lo largo de este verano, los aficionados del Fútbol Club Cartagena, según se puede ver en distintos foros, han desatado euforia y optimismo, según Ángel Quirantes, debutante en el cargo de director deportivo, iba anunciando las contrataciones para la temporada 2011/2012. Jugadores, con experiencia en ascensos a Primera División como Manolo Reina, Abraham Paz o Juan José Collantes fueron los principales culpables de esta actitud.
Cada vez que un jugador hablaba en la rueda de prensa tras su fichaje había dos conceptos que repetía. El primero era que el Cartagena estaba haciendo un proyecto deportivo muy ambicioso y la segunda que lo que atraía de dicho proyecto era la lucha por el ascenso como objetivo primordial.
Una vez que la temporada ha empezado, los ánimos han caído drásticamente entre los aficionados albinegros, quienes tras la derrota ante el Hércules en la primera jornada disputada del campeonato han dejado de verse como candidatos al ascenso, para verse como un equipo que va a sufrir para permanecer en la categoría ¿Qué ha pasado? Principalmente, el argumento planteado es que a la buena labor del Cartagena para elaborar la plantilla, le ha faltado la guinda del pastel y son muchos los que piensan que el equipo no dispone de una alternativa al centro del campo para enviar balones al área y ningún delantero “goleador”, por lo que los veteranos porteros, la defensa férrea y el veloz centro del campo no van a ser de ninguna utilidad a la hora de la verdad.
El Cartagena comenzó el campeonato el pasado sábado enfrentándose como visitante ante un recién descendido y con todos sus efectivos del pivote defensivo lesionados ¿Es tan preocupante esta derrota? Lo es en el sentido de que el equipo entrenado por Paco López careció de posesión durante todo el encuentro y lo es en el sentido de que los albinegros hicieron unos primeros veinte minutos muy buenos, que se desvanecieron cuando, tras una lesión, el entrenador, en lugar de realizar un cambio de hombre por hombre, sugirió un cambio táctico que mostró ser errado ¿Quiere decir esto qué el Cartagena no va a ser capaz de sacar ningún partido adelante? ¿Es el error de Paco López prueba concluyente e irrefutable de qué va a equivocarse en un alto porcentaje de las decisiones que tome? Según gran parte de los aficionados, ambas preguntas se responden con un rotundo “sí”.
El ya citado Ángel Quirantes, es quien está viviendo estos altibajos de la forma más curiosa. Cuando el ex directivo del Murcia llegó a Cartagena como hombre de confianza del dueño del club, Paco Gómez, fue mirado con desconfianza por un sector de la afición que llegó a especular de que fuera un "enviado" del equipo rival para destrozar la entidad desde dentro. Llama de odio pronto alimentada por la polémica decisión del recién llegado director deportivo de no renovar a Víctor Fernández, aclamado ídolo de la afición albinegra. La no renovación del ariete provocó manifestaciones de aficionados en las inmediaciones del Estadio Municipal Cartagonova e incluso Pencho Angosto, presidente de peñas del equipo, mandó un comunicado en el que exigía la renovación del emeritense y el cese de Ángel Quirantes.
Paco López (director general) y Paco Gómez salieron en defensa y apoyo del granadino, quien no se amedrentó y se puso manos a la obra lo más rápido que pudo. La inmensa mayoría de las contrataciones realizadas fueron ovacionadas por la afición.
En cierto momento, Aquino, ex delantero del Murcia, se quedó sin ficha con los granas y corrían rumores de que el Cartagena podría estar interesado en su fichaje. A esto Quirantes declaró que el Cartagena buscaba algo mejor que un jugador que había sido despedido de un equipo que el año pasado militó en Segunda B. Este desprecio al eterno rival, sumado a la contratación de Abraham Paz, jugador pretendido por el cuadro de Iñaki Alonso, terminó de volcar a la afición de Cartagena a los pies del director deportivo. El 11 de julio, el Cartagena realizaba el primer entrenamiento de la temporada en su estadio, ante cerca de 3.000 personas, todas ellas aplaudieron cuando en un momento concreto, el director deportivo apareció por la banda del estadio.
El Cartagena preparó una pretemporada contra equipos de categorías inferiores, enfrentándose solo a equipos de su misma división (Murcia y Almería) en los últimos compromisos de la misma. A pesar de las goleadas contra los primeros equipos, las derrotas (por la mínima) ante Murcia y Almería dejaron preocupados a la afición que empezaba a ver esfumarse sus altas aspiraciones.
Ese organizador y ese delantero no han terminado de llegar (y ahora mismo solo hay ficha para uno de los dos) y en los foros vuelven a leerse exactamente el mismo tipo de comentarios que se leían a mitad de junio, tras la no renovación de Victor Fernández, en los que se denunciaba que “ese que viene de Murcia” ha venido para “boicotear al Cartagena”.
En el fútbol se pasa de ángel a demonio (y viceversa) con demasiada facilidad y esto se ve en casi cualquier equipo, no obstante, Carlos Sánchez, de SportCartagena, realizó recientemente un artículo llamado “madurez” en el que hace una interesante reflexión. Según Sánchez, una de las principales causas de esta actitud por parte de un colectivo representativo de la afición es que, muchos de ellos, no comenzaron a seguir al equipo hasta su reciente ascenso a la Liga Adelante y que su inexperiencia para animar y apoyar a un equipo modesto (en Cartagena, como en tantos puntos de España, es muy común ser forofo del Real Madrid o del Fútbol Club barcelona, incluso por encima del equipo local), ha “malacostumbrado” a una afición inexperta para “sufrir” o “tener paciencia”.
¿Conseguiría una victoria ante el FC Barcelona B el próximo domingo qué la afición volviera a soñar con el ascenso qué Paco López y Ángel Quirantes salgan vitoreados del estadio? ¿Lograría una derrota (o empate) qué estos aficionados terminen de darse por vencidos y no contemplen otra solución qué el cese del director deportivo y/o el entrenador? Todo lo que se puede decir ahora mismo con seguridad es que es demasiado pronto (y el domingo seguirá siéndolo) para juzgar a un proyecto completamente nuevo y un entrenador debutante.




