Cuarto empate consecutivo sin goles por parte del colista.
Ya sea en casa o como visitante, con inferioridad o superioridad numérica, haciendo un gran juego o sin brillar en ningún sentido, con arbitrajes sospechosos o completamente justos, con un punta claro o con falsos delanteros, el Cartagena parece condenado al empate sin goles (el de ayer, 10 de diciembre, fue su cuarto consecutivo).
Si en la jornada anterior, se podría destacar un resultado idéntico, visitando los pajaritos de Soria, en los que, de una forma un tanto rigurosa, el EFESÉ estuvo en inferioridad numérica casi todo el segundo tiempo, el partido en casa de ayer, frente a la UD Las Palmas, fue todo lo contrario. El equipo de Javi López, volvió a probar el sistema de juego con el que consiguió derrotar al Deportivo de la Coruña, es decir sin un punta fijo, dándole tal misión a Collantes, quien debido a su velocidad y desborde, acostumbra a despistar a la defensa rival.
La solidez defensiva de la que los albinegros siempre hacen gala y el excelente estado de forma de Manolo Reina, minaron a los delanteros del equipo canario, quien dispuso de sus más claras oportunidades por parte de hombres que ocupanban otras demarcaciones.
No obstante, presentando las mismas virtudes, el equipo de la ciudad portuaria mostraba también los mismos defectos. La falta de un medio centro organizador de categoría, obligaba a la defensa a colgar balones altos largos y la falta de estatura de los atacantes, dificultaba que por esos medios se pudiera llegar al área.
En el segundo tiempo, todo parecía indicar que el Cartagena rompería su maleficio, pues, en el minuto 57 de partido, Javi Guerrero veía la segunda amarilla. Los tempraneros cambios de Javi López (Lafuente y Maldonado entraron en el minuto 53 y Goiría en el 64) aportaron mucho al juego ofensivo del conjunto local, pues las bandas desbordaron mucho más de lo que había sucedido hasta entonces en el encuentro y la aparición del ariete vasco en la media punta, consiguió que por primera vez en todo el encuentro, el Cartagena también llegase por el centro en algunas ocasiones.
El epicentro del partido ocurrió falta de un cuarto de hora para cumplimentar el tiempo reglamentario, cuando, en un saque de esquina a favor del conjunto local, Quirroga agarraba a Maldonado por el cuello y el colegiado del encuentro pitó penalti.
Juan José Collantes, actual máximo goleador del Cartagena decidió lanzar la pena máxima. El premio de marcar hubiera supuesto, no solo romper la racha, sino además situarse a un solo punto de la salvación, un punto, además, contra el que será el próximo rival de los Cartageneristas, el Xerez. El peso del mundo, fue demasiado para los hombros del gadinato, quien lanzó el penalti flojo, raso y al centro, para que Barbosa no tuviera ningún tipo de problema para atajarlo.
Desde entonces, aunque la posesión siguió siendo del conjunto local, parecía que habían terminado de perder la fe en que se pudiera cambiar la situación, ante un UD Las Palmas, que se dedicó a frenar con faltas cualquier opción de ataque local y a perder el tiempo en todo cuanto pudiera, como mandan los cánones.
La próxima jornada, mientras que el equipo de las islas recibirá al Deportivo de la Coruña, los albinegros tendrán una nueva oportunidad de ponerse a un punto de la salvación en su visita al Chapín.




