El Hércules mete la quinta
El Hércules se lleva los tres puntos de Villarreal gracias a un gol en el descuento de Urko Vera. Los de Mandiá ofrecieron su peor versión hasta la entrada de Michel y Calvo. Los alicantinos lideran en solitario la tabla gracias a la quinta victoria consecutiva.
No fue el mejor partido del Hércules en lo que llevamos de temporada, quizá fuese el peor, pero las estrellas parecen haberse alineado ofreciendo su fortuna más dulce al conjunto de Mandiá. El entrenador gallego introdujo muchas variantes en el once que condicionaron notablemente el juego de su equipo, pero cuando el viento sopla a favor todo eso parece quedar en segundo plano. La tela de araña de color blanquiazul cosida a conciencia en su propio terreno frenó las acometidas de un filial amarillo que se mostraba desde un inicio eléctrico e intimidatorio. Los de Molina son un equipo rápido y con unas dosis que parecen inagotables de calidad en todas sus líneas. Mandiá se mostró conocedor de todo ello poblando su once de jugadores que instintivamente echan la vista atrás en lugar de hacía delante.
La jugada le salió perfecta al Hércules que supo provocar un cortocircuito constante en el filial amarillo. Diego Rivas retrocedía unos metros convirtiéndose por momentos en el tercer central del equipo, Arbilla remendaba los espacios dejados por Juanra en la banda y hasta Felipe se aliaba en defensa con el incombustible Peña. Pero aquello era una navaja de doble filo tan capaz de segar la yerba como de amputarte una mano. El primer tiempo el Hércules se limitó a eso, defender con uñas y dientes desatando una ansiedad contagiosa en su rival. Los alicantinos a penas inquietaron la meta rival, Sardinero se fajaba con los centrales amarillos en una batalla que se antojaba perdida antes de comenzarla.
Tras el descanso el partido se volvió algo más dinámico, el paso de los minutos provocó que Rivas soltara el ancla que lo retenía en la zaga para incorporarse más a la medular. Aquello fue una gran noticia, puesto que desde comienzos de temporada se espera que las dos piezas codiciadas por ajenos, Aguilar y Tiago, terminen de ofrecernos su mejor cara. A falta de veinte minutos y ante el soporífero juego herculano, Mandiá decidió dar entrada a Michel y Calvo. El ex del Granada revolucionó el partido desquiciando a la defensa del conjunto que dirige Molina. Desde ese momento las acometidas del Hércules aumentarían varios puntos en la escala Richter sacudiendo todos los rincones de la Ciudad Deportiva del Villarreal. Sardinero tuvo en sus botas la oportunidad de romper las tablas tras errar un centro teledirigido de Calvo. El Hércules era otro conjunto, la fase de hivernamiento padecida a lo largo de setenta minutos quedaba atrás dando paso a un conjunto al que no puedes permitirle ni un solo espacio.
Pero el vuelco definitivo comenzaría a falta de cinco minutos para el final. Mandía retiraba a Sardinero para dar entra a Urko Vera, ese gigantón con aires de bonachón venido desde el norte. Uno de esos futbolistas que consigue estar en boca de todos los aficionados herculanos sin apenas haberlo disfrutado en la temporada. Ya en el descuento, Calvo se inventó una falta lateral que el mismo ejecutaría desde la banda, el esférico voló hasta el segundo palo de la meta de Mariño, allí apareció la figura de Urko. El vasco tocó con la cabeza para rematar con la rodilla un balón que empujó con el alma 0-1 (m93), el éxtasis blanquiazul inundó la Ciudad Deportiva. El Hércules sumaba una nueva victoria, un triunfo que le hace pulverizar sus propios números, un logro que lo mantiene al frente de la clasificación en solitario una semana más. Tres puntos que a buen seguro reforzaran, la bien armada ya, moral de sus jugadores y que pueden ser el pistoletazo de salida para que la herculesmanía inunde de nuevo Alicante.




