La otra carta del presidente
Se acaba el año y todo son buenos propósitos. Quien más y quien menos pide para el 2012 lo que no ha tenido en este 2011 que ya termina. También en estas fechas todos nos volvemos un poco más tiernos. Son tiempos de buenas acciones y de felicitaciones. Y, hablando de felicitaciones, ¿ya han visto ustedes la que nos ha hecho nuestro presidente Don Valentín Botella?
La verdad es que es un gran detalle el que siempre tiene Don Valentín. El presi nunca falta a la cita en estos días para regalarnos sus deseos de fin de año. Es un gesto que no sólo le humaniza sino que le hace más grande y humilde de lo que ya es. Pero, y aquí es donde viene mi puntualización, la carta esconde ciertos lunares que me gustaría resaltar a continuación.
Vaya por delante que no pretendo aguar la fiesta, ni mucho menos. Más bien mi intención es quitarle el excesivo espumillón que tiene, a mi juicio, dicho escrito. Porque no todo es tan bonito como parece…
Punto número uno. “Profesionalizar” Dice Valentín en uno de los párrafos de la carta que el Hércules ha dado un “giro de 180 grados” y ha “profesionalizado” todas las áreas del club. Profesionalizar. Una palabra que, depende de cómo se mire, tiene parte de verdad y parte de mentira. Verdad porque es cierto que la parcela de comunicación del club se ha visto mejorada, que hay una página web acorde a los tiempos que corren y que la Fundación, otrora dejada de la mano de Dios, va creciendo a pasos agigantados y sintiéndose cada vez más integrada en la estructura.
Pero ¿qué es exactamente el término profesionalizar? Administrativamente seguimos teniendo los mismos problemas. ¿Ya no se acuerdan de lo que pasó en la Copa? Eso, perdónenme ustedes, no ocurre en un club profesional. Todo el mundo echó la culpa al delegado de campo del equipo, Ángel Linares, de no haber tenido en cuenta ese detalle. Pero realmente, ¿nadie del club sabía que Samuel no podía jugar el partido por acumulación de tarjetas? Como saben, esa competencia no era de Ángel. Aún así, el propio Linares pidió la dimisión y el club se la denegó. A día de hoy, el caso sigue siendo un expediente X, como muchos otros. Según el club, todos tuvieron la culpa. Sin embargo, sin Juanfran en la parcela administrativa tras los cambios en pos de esa profesionalización, no hace falta ser muy listo para entender a quién le competía esa función.
Otro caso sangrante es el tema económico. Tampoco es profesional un club que no lleva al día sus cuentas con los jugadores. Que Tote tuviera que salir a la palestra para darle un tirón de orejas a los directivos, dice mucho y mal sobre el funcionamiento y la gestión de este club. Vale que la institución esté supeditada a la Ley Concursal, pero si hay montante económico para realizar fichajes, también lo debería haber para pagar a los jugadores, que es una de las partes fundamentales para que un proyecto no se vaya a pique (véase lo que ocurrió la temporada pasada)
Punto número dos. “Gestión continuada” Seguía Valentín exponiendo en sus palabras lo que había sido el año para el Hércules y hablaba de no ser partidario de los resultados sino de una gestión continuada. Continuada? Pues lo único que nos deja de continuo el año 2011 en la parcela institucional son las entradas y salidas a placer de Enrique Ortiz. Una circunstancia que terminó en su momento por cargarse de un plumazo la “gestión de tránsito” que estaban llevando a cabo Palacio, Huerga y Quintanilla.
Ahora, sin ese equipo de trabajo al mando, el plan de crecimiento del club se ve supeditado a lo que diga, mande u ordene Enrique Ortiz. Es decir, nada nuevo en la calle Foguerer Romeu Zarandieta. Enrique tiene el dinero y él es el que manda, aunque según sus propias palabras no tenga idea de fútbol.
Y punto número tres. “Modelo de gestión” En ese mismo párrafo hablaba Botella del orgullo de tener un “modelo de gestión” vertebrado por las parcelas financiera, deportiva, operaciones y comunicación, agradeciendo asimismo a todo su personal por contribuir a ello. En serio, ¿ustedes creen que el Hércules es un modelo de gestión? Seamos serios, por favor. Que tengamos buenas intenciones no nos hace ya merecedores de serlo. Un modelo de gestión es lo que tiene el Barça, lo que tiene el Athletic Club de Bilbao o, sin ir más lejos, el Villareal.
Para tener un modelo de gestión hay que ser autosuficiente o buscar la autosuficiencia. En el Hércules eso es imposible, al menos por el momento. La situación económica actual no permite muchas alternativas y hace falta una gran dosis de creatividad para poder obtener viabilidad. Decía Perfecto Palacio que había que hacer una “economía de guerra” Yo la única “economía de guerra” que veo posible en estos momentos es invertir en la base. El dinero que pierdes (si los sabes invertir bien) lo acabas recuperando. Y la inversión empieza por una mejora de las instalaciones deportivas, por una apuesta firme y decidida en la cantera que se vea reflejada en el primer equipo, por contratar ojeadores que sean capaces de recorrerse Alicante y parte de la Comunidad Valenciana en busca de los mejores jugadores o por potenciar la base también en las escuelas deportivas y en los colegios que visitan el estadio José Rico Pérez. Y de ahí, desde unos buenos cimientos, empezar a crecer como club. Si nos dejan, claro…
¡Feliz 2012!
Foto: http://www.herculesdealicantecf.es




