EL Deportivo arrolló al Hércules
Los coruñeses salieron a jugar, marcaron dos goles, supieron sufrir y terminaron goleando a un impotente Hércules que repite partido cada vez que juega con un rival directo, una primera parte para olvidar y la segunda parte llena de casta y orgullo que no le llega para puntuar. Además el Depor se hace con el gol average particular para un hipotético empate final en la clasificación, pero a merced de lo visto hoy los gallegos se han hecho con la primera posición y muestran síntomas de querer subir a primera por la vía rapida.
Cuando el míster del Hércules reclamaba un estadio "caliente" durante la semana era inimaginable unos primeros minutos de juego tan insípidos. El partido comenzó con mucho respeto por parte de los dos equipos, síntoma de que era un partido tildado de final. En los primeros veinte minutos de juego solo dos disparos flojos de Valerón y Guardado que eran atajados por Falcón y sendos chutes de los locales Sanchón y Michel que lo intentaban sin ni siquiera ver portería, eran las únicas ocasiones destacables. Sin embargo, en el minuto 21, cuando el partido transcurría adormecido, "el flaco" Valerón metía un balón al espacio entre los dos centrales herculanos Samuel y Mora y ante la pasibidad de éstos Riki soltaba un zurdazo al primer palo que establecía el 0-1.
El gol no hizo cambiar mucho el trancurso del partido. El depor dominaba y el Hércules trataba de comenzar a carburar sin encontrar el camino. El primer aviso serio llegaba en forma de gol anulado a Urko Vera por falta previa de Samuel a Aranzubía. Más tarde una falta botada por Carlos Calvo hacía lucirse al portero deportivista que comenzaba así su repertorio de paradas que a lo largo del encuentro desquiciaría a los alicantinos. El Hércules lo intentaba pero los coruñeses mostraban sus armas: calidad y oficio. Con el buen juego desplegado y el trabajo de todos los jugadores el depor ha encontrado la fórmula del éxito.
En el minuto 36 un centro de los coruñeses desde la banda izquierda sin aparente peligro, pasa por debajo del pie del desafortunado Peña y cae a Bruno Gama que solo ante Falcón fusila para establecer el 0-2. De esta manera encarrilaba el partido el depor, además de asestar un duro golpe que dejaba muy tocado a los locales. De ahí al descanso tan solo un disparo de Sanchón alto, muestra de que el Hércules no reaccionaba pese a ir por debajo en el marcador. Los equipos se retiraban a ls vestuarios de muy distinta manera, mientras los locales parecían desconcertados el deportivo ya pensaba en el viaje de vuelta a La Coruña dada la superioridad mostrada.
En la reanudación Mandía realizaba el primer cambio. Sanchón quedaba en la caseta y en su lugar entraba el brasileño Gilvan Gomes. Pero no solo un jugador había cambiado. Los alicantinos empezaron a mostrar un juego intenso y dinámico que sorprendió a un Depor que aún recordaba la comodidad del primer tiempo. Ya en minuto 46 Aranzubía realizaba dos espléndidas paradas en dos tiros durísimos de Urko y Gilvan. Y en el 52 el Hércules recortó distancias. Otra parada del meta vasco a tiro de Tiago permitía que el balón llegara a Peña que dio el "pase de la muerte" a Urko Vera para poner el 1-2 en el electrónico.
En ese instante los coruñeses estaban KO y el Hércules disponía de sus mejores ocasiones pero unas veces por acierto del meta y otras por el buen hacer de la línea defensiva evitaban el empate. Con los cambios de Oltra, que dio entrada a Salomao y Borja, el líder se volvío a adueñar del partido. Mención especial tiene el cambio de Valerón en el minuto 69. Pocas veces se ve que un estadio despida con tanta admiración a un jugador del equipo contrario. Pero es que cuando el canario coge la pelota, parece que el tiempo se para, un halo de luz baja del cielo para iluminarle y surge una magia que siempre termina en una ocasión de peligro en favor de su equipo.
Los últimos 25 minutos el Hércules los jugó a la deseperada. Con la entrada del otro mago del partido Tote, Mandía apostaba por el todo o nada y dejaba a su equipo con una línea de tres defensas atrás. La moneda voló por el aire y salió cruz para los alicantinos. Tanto es así que ya no dispondrían de ninguna ocasión clara más. Si lo haría el depor, que tras un chute al larguero de Colotto en un saque de esquina, sentenciaba con otro zurdazo desde fuera del área,esta vez de Salomao en el minuto 86. De ahí al final solo quedaba la puntilla de Riki, que completaba así uno de sus mejores partidos en lo que va de temporada. Tras un mal pase de Tote, con su equipo vocado arriba, el balón llegaba al delantero que recorría todo el campo solo para encarar a Falcón y batirle por bajo.
Con el 1-4 terminaba el partido. El Deportivo se afianza en el liderato y escapa de sus perseguidores. El míster Oltra decía en rueda de prensa que "el resultado es abultado pero justo". Por su parte su homólogo en el Hércules, Mandía expresaba que "cuando el 1 y el 9 son los mejores del equipo contrario es muy difícil ganar", apelando al buen partido de Aranzubía y Riki. Con este triunfo el Depor aventaja en nueve puntos a un Hércules que queda sexto en la tabla y un tanto tocado por la dura derrota. El equipo gallego ha empezado con este manotazo sobre la mesa la cuenta atrás para la celebración del ascenso, que por lo visto sobre el terreno de juego hoy es difícil que algún equipo de la categoría le haga sombra. El Deportivo juega bien cuando puede y sabe ponerse el mono de trabajo cuando toca, por eso no es de extrañar que ésta sea su octava victoria consecutiva, récord histórico del club de Riazor que ya tiene puestas sus miras en un futuro de primera división.




