La peor temporada de la historia moderna del Racing de Santander

Allá por el mes de septiembre, nadie se hubiera podido imaginar lo que estaría sintiendo el racinguismo en el mes de mayo. Todo el entorno racinguista hubiera entendido el descenso de categoría e incluso la escasez de calidad y de resultados, pero ocho meses después, la sensación es de que el Racing de Santander ha tocado fondo. En lo deportivo, todo el mundo esperaba un descenso pero no de esta manera, siendo colistas y sin poder pelear en las últimas jornadas. En lo extradeportivo, las cosas han ido de mal en peor, lo que ha llevado al club al borde de la desaparición. En definitiva, hemos vivido la peor temporada de la historia moderna del Racing de Santander.

La peor temporada de la historia moderna del Racing de Santander
Colsa hundido por el descenso del Racing

Tres entrenadores y 32 jugadores han jugado en esta temporada catastrófica, consiguiendo 4 victorias, 15 empates y 19 derrotas, con 28 goles a favor y 63 en contra. Este es el balance numérico de la temporada que todo racinguista quiere olvidar, pero quedará en la memoria como una de las peores de la historia racinguista.

La "era Cúper"

La temporada comenzaba a finales de agosto, tras la huelga de la primera jornada de liga. La campaña racinguista empezaba con una ilusión inesperada en la parroquia verdiblanca, ya que el equipo lograba dar la cara en Mestalla, perdiendo el partido en el tiempo de descuento, pero dando una imagen muy buena a la par que inesperada debido a todas las bajas con las que contaba el equipo racinguista como Colsa, Torrejón y Stuani.

A partir de aquí, la trayectoria del equipo dirigido por Héctor Cúper fue muy irregular. El equipo era capaz de perder 4-0 frente al Atlético de Madrid y a la semana siguiente sacar un empate merecido frente al Real Madrid. Con el entrenador argentino, el equipo competía en casi todos los partidos, sobre todo gracias a una gran intensidad defensiva. Aun así, el equipo no era capaz de ganar partidos ni de anotar muchos goles, y se convirtió en el “rey del empate” de esta liga como dicen sus resultados a lo largo de la primera mitad de la primera vuelta: Levante (0-0), Real Madrid (0-0), Sporting (0-0), Rayo (1-1), Sevilla (2-2), Granada (0-0). También cabe destacar dos derrotas frente a Barcelona (3-0) y Espanyol (0-1), pero sobre todo, la primera y la única derrota de la “era Cúper” frente al Betis, con un gol de Stuani, el máximo goleador de los verdiblancos.

Además, ese partido fue el primero de la etapa “post Pernía”, ya que el presidente racinguista anunciaba su dimisión un par de días antes del partido ante los andaluces. Aun así, Pernía siguió mandando en la sombra y nunca se acabó de ir, aunque sí que lo hizo de forma presencial. También dimitía el director general del club, Roberto Bedoya, siendo Antonio Corino su sustituto.

Cabe destacar que varios canteranos se habían asentado con en el equipo y jugaban de forma habitual como eran Álvaro o Jairo, aunque este último estuvo lesionado durante varios partidos. También gozó de algunos minutos Koné, pero fue solo un espejismo. Por su parte, Luque, que había gozado de minutos en el inicio de la liga, desapareció de las convocatorias tras el mal partido del Calderón.

Hasta entonces, el equipo había caminado de forma irregular pero con ilusión y esperanza, sobre todo con algunos buenos partidos frente al Sevilla o el Real Madrid, por ejemplo, pero a partir de ese partido, el equipo comenzó a ir cuesta abajo, con un empate en Granada y dos derrotas consecutivas, frente a Málaga y Mallorca. El Racing de Cúper, había contado además con un gran inconveniente: las lesiones. Jugadores fundamentales, como Colsa, Acosta, Francis o Kennedy, estaban lesionados. Todo esto, provocó la dimisión de Héctor Cúper y el cambio de entrenador.

El triunvirato

El famoso “triunvirato”, que en realidad era un cuerpo técnico formado por un entrenador, Juanjo González, y dos ayudantes principales como eran Fede Castaños y Pablo Pinillos, fue la solución momentánea que propusieron los administradores concursales. El trío de entrenadores interinos no pudieron empezar de mejor forma, ya que consiguieron la victoria frente al Villarreal, en un partido en el que los cántabros dieron una imagen bastante buena. Stuani, se convirtió en el gran baluarte ofensivo anotando varios goles.

Entre tanto, el 17 y 18 de diciembre se celebraba la Junta de Accionistas en la que se decidía gran parte del futuro del Racing de Santander. En esa junta, apareció un representante de Alí, proponiendo una serie de nombres para formar un Consejo de Administración. Estos consejeros dimitieron ante esa propuesta, por las presiones de la Asociación de Peñas y de todo el racinguismo en general, y el consejo fue inhabilitado por la jueza. Roberto Bedoya Por tanto, el apartado institucional se resolvería en el mes de mayo con otra Junta de Accionistas.

Mientras, los resultados positivos con el triunvirato llegaron hasta el final de la primera vuelta, tiempo en el que el Racing estuvo invicto. Las victorias ante Villarreal (1-0), Zaragoza (1-0) y Osasuna (0-2) y los empates frente a Athletic (1-1) y Real Sociedad (0-0), sacaron a los verdiblancos de la última posición en la que estaban tras el partido contra el Mallorca y colocaron al equipo en posiciones de salvación, incluso con algo de margen sobre el descenso. Los buenos resultados vinieron de la mano de la recuperación de jugadores importantes como Colsa o Jairo, y la racha goleadora de Stuani. Algunos cambios realizados por el triunvirato tuvieron un gran efecto, como colocar a Álvaro de lateral e incluir a Bernardo de central, quien dio al equipo la agresividad de la que carecía, cambiar a Adrián del doble pivote a la media punta, donde el madrileño se encuentra más cómodo, y la inclusión de Colsa en el centro del campo para aportar equilibrio. Fue el momento más ilusionante de la temporada, ya que la afición comenzó a ver posible la salvación.

Entre tanto, el equipo vivió la Copa del Rey. En la primera ronda se enfrentó al rayo Vallecano, en una eliminatoria vibrante, sin gran fútbol, pero con mucha emoción y goles. Stuani y Kennedy, se convirtieron en los héroes de la copa para el Racing, al conseguir remontar la eliminatoria y pasar de ronda. En octavos, el rival fue el Mirandés, el equipo revelación de la competición. El Racing, fue a Anduva con muchos suplentes como Mario, Osmar, Picón, Christian, Bedia, Ariel, Luque… El equipo cántabro hizo el ridículo en el campo burgalés y algunos jugadores de la cantera como Osmar o Picón quedaron retratados y no volvieron a entrar en convocatoria hasta el final de la liga. El equipo verdiblanco salió a la vuelta en El Sardinero con la intención de remontar los dos goles encajados en Miranda con mucho titulares, pero no conseguía más que empatar frente al conjunto burgalés, que llegaría hasta las semifinales de la competición. Aquí acababa la pobre andadura del equipo cántabro en la Copa del Rey.

Pero a partir de la jornada 19, el equipo comenzó a caer en picado. El equipo no realizó un buen partido frente al Getafe, perdiendo por 1-2. Posteriormente, realizó buenos partidos frente al Valencia y Levante, consiguiendo arañar tres puntos, aunque quizás pudo merecer más ante rivales que se encontraban en posiciones europeas. Después empató milagrosamente contra el Atlético de Madrid, con un Toño salvador, y perdió en el Bernabeu por 4-0. Con estos resultados, el Racing volvía a colocarse en puestos de descenso, de los que no saldría nunca más. Jugándose la vida ante el Sporting en El Sardinero, solo conseguía empatar y a partir de aquí, comenzaba la debacle racinguista. El equipo se dejaba remontar un 0-2 a favor en Vallecas (bien es cierto que con dos jugadores expulsados) y esto suponía la destitución de Juanjo González al frente del cuerpo técnico del Racing, pocas horas después de que los administradores concursales le ratificaran en el cargo. Las causas parecen ser, por un lado la presión social y por otra, la opinión de Fede Castaños y Pablo Pinillos que manifestaron la necesidad de contratar a otro entrenador.

Los que más sonaron fueron Álvaro Cervera y Pablo Alfaro. Dos ex jugadores racinguistas muy queridos por la afición y que habían realizado buenas campañas en divisiones inferiores. Finalmente, los administradores concursales se decantaron por Cervera, que venía sin ayudantes, con el fin de ahorrarse varios sueldos.

La hecatombe de Álvaro Cervera 

Mala fue la papeleta que le tocó al nuevo técnico verdiblanco para su debut en primera. El equipo se enfrentaba ante el FC Barcelona, aunque bien visto, podría considerarse un partido sin mucha presión para empezar. El equipo no daba una gran imagen pero tampoco hacía el ridículo y perdía por 0-2. Cervera introducía varios cambios y jugadores nuevos como Gullón, Francis, que volvía al lateral, o Babacar, que empezaba a cobrar protagonismo. Otros jugadores como Luque o Bedia, relegados al ostracismo desde hacía muchas jornadas, cobraron protagonismo, siendo Bedia una grata sorpresa para la afición racinguista por su buen nivel de juego. También Mario, a causa de la baja por lesión de Toño, cobró mucho protagonismo y sorprendió a todo el mundo con buenas actuaciones que lo colocaron como titular en el equipo.

A partir de ahí, los resultados y el juego del equipo fueron nefastos. Se iban perdiendo  partidos como frente a Espanyol (3-1), Sevilla (0-3), Granada (0-1), Málaga (3-0) y solo se conseguía empatar de milagro frente al Betis (1-1). A partir del partido perdido frente al Málaga, la afición y el equipo tiraron la toalla y viéndose ya en segunda división. La siguiente jornada, no sería menos. El Racing volvió a hacer el ridículo ante su afición y caía frente al Mallorca (0-3), lo que colocaba al equipo como colista, posición que no abandonaría hasta el final del campeonato.

 Cervera comenzó a usar muchos canteranos que anteriormente no contaban para el primer equipo como Quique Rivero, Javi Martínez o Jaime Isuardi y sus alineaciones en los últimos partidos estaban plagadas por gente joven: en los últimos partidos han sido habituales Mario, Álvaro, Christian, Rivero, Bedia, Jairo, Luque e incluso Isuardi.

A partir de ahí, el equipo se centro en intentar acabar con buena imagen, cosa que no ha conseguido, ya que ha descendido sin conseguir ninguna victoria en la segunda vuelta. A pesar de todo, la imagen se ha mejorado (era difícil empeorarla) con la inclusión de canteranos en las alineaciones. El Racing conseguía dar buena imagen en Villarreal, aunque solo conseguía empatar, y perdió (0-1) frente al Athletic. En la jornada siguiente, se producía el descenso ya anunciado algunas jornadas antes. Fue en San Sebastián, cayendo con estrépito frente a la Real Sociedad (3-0). El equipo jugó en Getafe la jornada atrasada por la huelga y conseguía empatar con muchos canteranos, en uno de los mejores partidos de la temporada. En los últimos partidos, el Racing ha comenzado dando buena imagen, pero ha acabado regalando los partidos frente a equipos que se jugaban mucho más, en partidos cuanto menos sospechosos: Zaragoza (2-1), Osasuna (2-4).

Y así terminaba una temporada catastrófica, con mal juego, malos resultados y siendo colistas por primera vez en la historia de este club. Aun así, la verdadera lucha del Racing para conseguir su continuidad se dará en los próximos meses con la Junta de Accionistas y el Consejo de Administración que salga de ella. Son días cruciales para una entidad casi centenaria que intentará seguir con vida y, si se puede, ascender para celebrar el centenario en lo más alto.