La vida da el último revés a Manolo Preciado

Cantabria entera se tiñe de luto. El cántabro Manolo Preciado, ha muerto en la madrugada de hoy a causa de un infarto, mientras pasaba unos días de vacaciones en un pueblo de Valencia. El ex entrenador racinguista, iba a ser presentado mañana como nuevo entrenador del Villarreal, pero la vida le ha dado el revés definitivo, tras los otros muchos que le había dado en el pasado.

La vida da el último revés a Manolo Preciado
Fallece Manolo Preciado

Hace poco más de un año, la región cántabra se teñía de luto porque se iba uno de los mayores iconos cántabros de la historia. Él era Severiano Ballesteros. Hoy, nos levantamos con la trágica noticia de la muerte de otro grande de Cantabria y de España. Quizás con menos trofeos, quizás con menos repercusión mundial y quizás con menos reconocimiento a su trayectoria, pero Cantabria vuelve a estar de luto porque se va un gran profesional, un gran racinguista y, lo más importante, una gran persona.

"Manolín", como así era conocido por Cantabria, nació en El Astillero hace 54 años. Su trayectoria como futbolista no fue muy exitosa, aunque llegó a jugar en primera división con el Racing de Santander, el club de sus amores. Como entrenador, comenzó en la Gimnástica de Torrelavega, con quien ascendió a segunda b. Lo mismo hizo posteriormente con el filial del Racing, ascendiendo, descendiendo y volviendo a ascender a la categoría de bronce del fútbol español. Más tarde, entrenaría al primer equipo del Racing, en dos épocas. En la primera, en 2002, acabó dimitiendo por la llegada de Dimitri Piterman, y en la segunda, en 2005, también dimitió al no verse capaz de mantener al equipo en primera división. A su favor, hay que decir que en aquella temporada, jugaron en el Racing algunos de los jugadores más polémicos de la historia del club, como los hermanos Dalmat, Marcelo Pinilla, Fernando Marqués... Entre tanto, entrenó al Levante, a quien ascendió a primera división, y al Murcia. Posteriormente, llegó al Sporting a quien ascendió a primera división y consiguió mantenerle durante varias temporadas en la máxima categoría, convirtiéndose así en un héroe en Gijón, donde era idolatrado. Fue despedido del Sporting a mitad de la temporada 2011-2012 y estaba a punto de ser presentado como entrenador del Villarreal, cosa que no sucerá.

Pero al hablar de Manolo Preciado, hablamos de una gran persona, querida por amigos y enemigos, con un gran carisma. En una sala de prensa, era capaz de hacerte llorar de risa o de emoción, ya que es un entrenador con una gran capacidad de motivación y con un gran dominio de la palabra. En todos los lugares en los que ha estado, siempre ha sido querido por la afición, independientemente de los resultados y eso venía unido al gran corazón del de Astillero. Nunca ha dejado de decir lo que pensaba, como en el caso del enfrentamiento con Mourinho, y nunca ha dejado de lado sus ideales. Una persona cercana y cariñosa con la gente, que no se creía más que nadie por el hecho de tener una gran trayectoria profesional y que, quizás por eso, no ha tenido en vida el reconocimiento que se merece.

La vida de Preciado ha estado llena de reveses. En 2002 moría su mujer de cancer y en 2004, su hijo, de 15 años, fallecía en un accidente de moto. Para colmo, la mala suerte seguía cebándose con el cántabro que perdía a su padre el año pasado tras ser atropellado por un coche en Santander, en un incidente muy desafortunado. "Manolín" siempre  ha sabido sacarle una sonrisa a la vida, una gracia para seguir adelante y no venirse abajo. La mayoría de las personas se hubiesen rendido tras esta serie de infortunios, pero Manolo simplemente dijo: "La vida me ha golpeado fuerte. Podía acabar pegándome un tiro, o podría mirar al cielo y crecer. Elegí la segunda opción.