Sobró control y faltó ambición
El Celta de Vigo ganó por 1-0 a un ordenado Murcia que, pese a controlar el juego durante gran parte del partido, no fue capaz de hacer ningún gol, algo que sí consiguieron los locales tras un contrataque en la segunda parte.
El Murcia y el Celta disputaron un igualado partido entre dos equipos aspirantes al ascenso de categoría. Los vigueses tienen como objetivo el ascenso directo y, para ello, gozan de una plantilla plagada de grandes jugadores. Los murcianos objetivizan su temporada en la permanencia, pero es un secreto a voces que los jugadores quieren el ascenso, y la clasificación no les quita la razón. El partido llegaba pues con dos equipos luchando por la parte de arriba, si bien el Celta está aún más en lo alto.
El Murcia salió ordenado, el Celta impreciso, pero una contra en la segunda parte y una vaga reacción de los grana serviría para que los de Balaídos se llevaran la victoria.
El partido comenzó muy bien para los grana, en la primera jugada en ataque se conseguía un córner que Chando remató a gol, pero Yoel, con una buena parada, salvaba el primero para los visitantes. Se empezaba con buenas vibraciones. Después de esta jugada, se entró en una fase más tranquila y con menos ocasiones de gol. El Murcia manejaba y triangulaba el balón con serenidad, manteniendo lejos al Celta. Por su parte, los locales buscaban transiciones rápidas que se veían truncadas, unas veces por imprecisiones propias y, otras veces, por buenas anticipaciones de los jugadores grana.
Estamos en torno al minuto 10. En este punto, el partido entró en una fase en la que el Celta se hizo con el control del juego y empezó a rondar con asiduidad el área de Alberto. En el 13, Aspas metía un pase de la muerte que no econtraba rematador, y en el 18, de nuevo Iago Aspas, se planta en la frontal del área y envía el balón al poste. El Celta empezaba a ser el Celta, y el Murcia parecía comenzar a ser el de las primeras partes fuera de su campo.
Sin embargo, el Murcia aguantó el arreón local, y con el paso de los minutos volvería a coger el ritmo del partido y a controlar el juego, o al menos, al Celta. Se entró en otra fase más tranquila; lo que había venido a buscar el Murcia, e Iturra, Aguilera y Richi volvieron a aparecer. El Murcia volvía a presionar arriba y a mentener alejado al Celta, pero seguía sin producir claras ocasiones de gol, tan sólo acercamientos; al igual que el Celta, pero con menos frecuencia. Así se llegó al descanso.
Álex López, para el Celta, dentro del área grana la tira alta. Así empezaba la segunda parte. El Murcia, en lugar de dar un paso hacia adelante, salió con un paso hacia atrás, y los locales se veían con fuerzas para hacer el primero. No tardó mucho en llegar. En el minuto 56, en una pérdida del Murcia en el centro del campo, la coge Aspas que termina pasando a Orellana para que el chileno haga 1 a 0. El Murcia había estado bien, y el Celta no había sido ni su sombra, pero un error le estaba dando la victoria a los locales o, lo que es lo mismo, dejaba al Murcia con 0 puntos.
A los de Iñaki Alonso les estaba costando reaccionar, así que el técnico decidió dar entrada a Miguel Albiol, tras 8 meses de lesión, en sustitución de Richi. Pedro pasó a la media punta y el mencionado Albiol se colocó por la derecha. Con este cambio se ganó en profunidad y en toque, pero lo más importante era la actitud, el Murcia debía irse hacia arriba, pero le estaba costando.
Era ya el minuto 74, el Murcia había adelantado líneas, pero no conseguía oportunidades claras hasta que, en ese momento, Chando recibe el balón en la frontal del área, recorta y chuta a portería, pero el portero celtiña la atrapa sin problemas. Chando volvía a desaprovechar una ocasión, aunque por otra parte, debe tener este jugador una altísima efectividad si quiere marcar gol con tan pocas oportunidades. En este partido, llevaba dos.ia
El Murcia ya se había ido decididamente a por el empate, aunque quizás no debió esperar a encajar un gol. En el 76, Iñaki dio entrada a Borja por un buen Aguilera, y en el 80 sacó al central Jorge para introducir al canterano Nico Varela, jugador de ataque en banda. Sutil, regular en la primera parte y desaparecido en la segunda, empezó a hacerse notar con numerosos centros desde la izquierda que no conseguían ser rematados por los delanteros grana, y con el cambio de Aguilera, Albiol se había ido al centro y Pedro volvía a su banda derecha donde, sin jugar mal, no hacía gran acto de presencia en el último tercio del campo.
Los últimos minutos del Murcia fueron un quiero y no puedo. Las líneas muy adelantadas, Herrera había dado entrada a jugadores defensivos como Insa y Bellvís, y Pedro y, sobre todo, Sutil, no paraban de colgar balones al área. Pero el Celta se defendía bien y los atacantes del Murcia, no por ser más, creaban mucho más peligro. El encuentro llegó así hasta el 93, donde el Murcia no logró, tampoco a la heróica, el gol del empate.
El Murcia pierde así un partido importante que le podía empezar a colocar en la lucha por el ascenso, y que le descoloca un poco. No obstante, vienen ahora más rivales y partidos importantes que determinarán del todo el sitio del Real Murcia. Cabe destacar que si bien el Murcia ha perdido contra el Celta, no se ha visto gran diferencia entre ambos equipos y, seguramente, el resultado habría sido distinto si el Murcia hubiera creído más en sí mismo y hubiera dado un paso hacia adelante durante la segunda parte. Con esto, el Murcia se queda noveno, a 3 puestos de la zona de play off de ascenso.
Para VAVEL.com, Javier Fresneda Morga (@JavierFresnedaM).



