Recreativo de Huelva 2011/2012: más sombras que luces

Recreativo de Huelva 2011/2012: más sombras que luces

Difícil temporada para el Decano. La grave crisis económica del club presentó un complicado año en lo deportivo que se salvó con el objetivo marcado en agosto, la permanencia en la categoría. En lo institucional, la entidad dejó de estar en manos municipales para pasar a la empresa Gildoy España, encabezada por Pablo Comas y Víctor Hugo Mesa, quienes tienen entre manos un ambicioso proyecto con el que devolver a la institución a la élite

El Recreativo ha vivido una temporada convulsa en lo institucional e irregular en lo deportivo. Un año con más sombras que luces en el que lo más destacado, además de la permanencia en la categoría, ha sido la llegada del grupo Gildoy  y el proyecto a medio/largo plazo con el que pretenden devolver al Decano a Primera, pero también dar estabilidad a un club que economicamente tiene serios problemas.

Intranquila pretemporada

 

El Recre de la 10/11 terminó el año con muy buenas sensaciones, coqueteando incluso con los puestos de playoff, por lo que el entrenador Carlos Ríos renovó su contrato con la entidad para 11/12. Sin embargo, el gaditano salió poco antes de iniciarse la pretemporada debido a discrepancias con el director deportivo de la entidad, Julio Peguero. Uno de los detonantes de la marcha del preparador fue la poca fuerza económica del club para renovar a hombres importantes como Pepe Mora, Raúl Cámara, Jesús Vázquez o Pablo Sánchez. El club estaba bajo administración concursal debido a la mala gestión de tres años en la Liga BBVA (18 millones de deuda) y se impuso como salario máximo anual para la plantilla 150.000 €, permitiendo a los jugadores que cobraban más de ese tope, marcharse si tenían ofertas de otros clubes.

 

Bajo ese clima de inestabilidad,  la dirección deportiva encontró un sustituto pocos días después de la marcha de Ríos, Álvaro Cervera. El ex jugador de Racing, Mallorca y Valencia, contaba con una amplia experiencia en los banquillos como técnico de 2ªB de equipos como Real Jaén, Real Unión o Cultural Leonesa, donde había tenido cierto éxito llevando a algunos de ellos a la liguilla para ascender a 2ª División.

 

Con la llegada del técnico se sucedieron los fichajes, todos de perfil bajo, como el portero Manu, el defensa del Mirandés Borda, el lateral Cifuentes, el defensa Zamora, el brasileño Soares, el extremo Javi Álamo, el delantero cedido por el Mallorca, Sergi Enrich o un Héctor Font que no encontraba su sitio en el fútbol desde que se fue de Osasuna. Dichos fichajes junto a los canteranos Fidel y Juan Villar, y los renovados a la baja Manolo Martínez, Pablo Sánchez, Aitor, Matamala y Córcoles, formaban la columna vertebral del Recreativo 2011/2012 en el mes de agosto. Un equipo, que por nombres propios, estaba destinado al objetivo marcado por el club, salvar la categoría. 

 

A finales de agosto se produjo una noticia importante para el club, un grupo inversor uruguayo se podía hacer con el 60% del accionariado, propiedad por aquel entonces de Huelva Deportes, empresa perteneciente al Ayuntamiento. La futura llegada de los nuevos propietarios estuvo acompañada por el aterrizaje en Huelva del delantero uruguayo Danilo Peinado, quien salvo los primeros partidos, no tuvo trascendencia en el devenir de la temporada.

 

Comienzo irregular

 

Dejando atrás todos los lios de pretemporada, el Decano comenzó mal la temporada, sumando sólo 9 puntos en las 10 primeras jornadas. Un equipo prácticamente nuevo y la confianza de Cervera en jugadores inexpertos y con ficha del filial como Arcas, Zambrano o Álvaro Vega (debido al bajo rendimiento de los Font, Soares o Zamora) provocó que el inicio de campaña fuera aún más duro de lo que se esperaba desde un principio.

 

El encuentro de la jornada 12, con victoria 0-2 en el Pedro Escartín de Guadalajara, fue un punto de inflexión en la marcha del Recre y en los siguientes diez partidos sumó 17 puntos, alejándose con ellos de la parte baja de la tabla y estableciendo una distancia de seguridad con la misma, notable. El Decano encontró su estilo en esas jornadas, fútbol de contención y contraataque, con más éxito fuera de casa que en el Nuevo Colombino. Unas premisas de juego en los que Manolo Martínez, Matamala, Pablo Sánchez y Javi Álamo eran los puntos más fuertes. El extremo canario, recomendado por Álvaro Cervera de su etapa en el Real Unión, se mostró como el jugador más desequilibrante y sorprendente del rocoso conjunto onubense.

 

Llegada de Gildoy España

 

En el mes de enero se hizo oficial la compra por parte del grupo Gildoy España del 75% del accionariado del club. A su cabeza, el empresario madrileño Pablo Comas, quien poco después fue investido presidente por el nuevo Consejo de Administración, y en la sombra, Víctor Hugo Mesa, copropietario de la entidad y adinerado empresario en Uruguay.

 

Los nuevos propietarios llegaron con un ilusionante proyecto bajo el brazo con el que querían devolver al Recre a Primera y sobre todo, salir de la precaria situación económica que hacía pender de un hilo 123 años de historia. La entrada de Comas y compañía vino con un refuerzo en lo deportivo, el lateral izquierdo Fernando Vega, ex del Betis.

 

No fue la única llegada en el mercado invernal, ya que pocos días antes de su cierre se incorporaron al club Jesús Berrocal y Jesús Rubio, procedentes de un San Roque de Lepe que atravesaba también graves problemas económicos. 

 

La marcha de Álvaro Cervera

 

Cuando mejor estaba el Decano, con 10 puntos de ventaja sobre el descenso, un estilo de juego predefinido y una fortaleza defensiva manifiesta, llegó un hecho crucial para el devenir de todo el curso 2011/2012, la salida del entrenador Álvaro Cervera. El técnico, seducido por los encantos del Racing de sus amores, dejó Huelva de una forma esperpéntica, bajándose del autobús que conducía a su equipo a Almería.

 

El club no puso muchas trabas en su marcha debido a que no se estipulaba renovarle el contrato por muy bien que lo hiciera. Desde la entidad buscaban un prototipo de entrenador y estilo diferente al de Cervera, poco agradable para los medios y con un fútbol más eficaz que vistoso. El segundo entrenador, Juanma Rodríguez sustituyó al cántabro.

 

Tramo final para olvidar

 

Cervera dejó el Decano en la jornada 27 con 36 puntos y los deberes casi hechos. Faltaba un último empujón para conseguir la permanencia y el club le confirmó tal misión a su segundo, Juanma Rodríguez. El onubense comenzó su andadura con cuatro partidos consecutivos sin ganar, lo que hacía presagiar un duro tramo final, como así fue. 

 

Pese a una victoria balsámica ante el Guadalajara en un duelo directo, el Recre no dio una a derechas y acumuló 7 puntos en nueve partidos, empezando a acercarse al descenso por mala dinámica de juego y resultados. La ansiedad crecía en la ciudad hasta que el descenso en 1ª del Villarreal y por tanto, caída automática de su filial a 2ªB, alivió la situación. Tras ganar al Huesca en la jornada 38, los albiazules alcanzaron la ansiada permanencia.

 

Los últimos cinco partidos de Liga, con cuatro derrotas y un empate, fueron el desenlace final de una temporada irregular y dura para el Decano y su afición. El Nuevo Colombino sólo vio seis victorias durante el curso y seis empates, 24 puntos en total de 63 posibles, convirtiéndose el Recre en el segundo peor equipo como local del campeonato.

 

El futuro: Sergi Barjuan

 

Para devolver la ilusión a su hinchada y hacer del Decano un club aspirante a Primera División a medio plazo, Gildoy ha contrato a Sergi Barjuan. Desde el mes de marzo estaba encauzada la llegada del técnico y no se hizo oficial hasta final de campeonato. Con una nula experiencia en los banquillos, el técnico es la piedra angular del ambicioso proyecto de la entidad. Por lo pronto, le han firmado tres años para que vaya dando forma a la nueva concepción de juego que se quiere instaurar en el Recre, fútbol de toque y ataque y sobre todo, como dejó claro en su presentación, balón, mucho balón